Los jóvenes muertos en carretera ya duplican a los del pasado año

Accidente en Torre Pacheco en el que murieron cinco jóvenes.
Accidente en Torre Pacheco en el que murieron cinco jóvenes. / Antonio Gil / AGM

La Fiscalía deja clara su preocupación por el aumento de la siniestralidad entre los 15 y los 24 años

Alicia Negre
ALICIA NEGREMurcia

Son los más novatos al volante y, en los últimos años, se han convertido en un motivo de preocupación. La estadística recabada por la Dirección General de Tráfico (DGT) deja entrever un nuevo repunte de la siniestralidad entre los más jóvenes, aquellos de entre 15 y 24 años. En lo que va de año, diez personas en ese tramo de edad se han dejado la vida en las carreteras murcianas -hubo un fallecido más menor de 15 años, un bebé-, seis más que a lo largo de todo el 2016. La cifra más elevada de los últimos cuatro años.

Los datos de mortalidad no son los únicos que no dejan hueco al optimismo. En el balance de heridos, la estadística de Tráfico tampoco arroja buenas noticias. En el último año -los últimos datos que facilita la DGT al respecto son de 2016- hubo 52 heridos graves de entre 15 y 24 años. La cifra supone un 53% más que hace solo cuatro años. El 2016 también dejó 665 jóvenes heridos leves en accidentes de tráfico en las carreteras de la Región, un 178% más que en el año 2013. Prácticamente se triplica la cifra.

«Sin la madurez necesaria»

«Han llegado a la conducción sin que comprendan que conducir es, además de un goce, un ejercicio de responsabilidad», subraya el fiscal Vargas

Este es un fenómeno que no se ha dejado notar solo sobre el asfalto regional. De acuerdo a los datos recabados por la Fiscalía General del Estado, las carreteras españolas registraron el pasado año 198 jóvenes fallecidos, 1.415 heridos hospitalizados y 23.010 que no exigieron el ingreso médico. El porcentaje de incremento de la mortalidad fue de un 16%, bastante menor que el de la Región y aún así preocupante.

El fiscal coordinador de Seguridad Vial, Bartolomé Vargas, ya dejó clara este verano su alarma por este fenómeno, en un avance de la memoria de su departamento. «Entre una juventud solidaria, formada y consciente que enseña a sus padres y los mayores y que es mayoritaria, surgen con fuerza comportamientos de conductores sin la madurez necesaria, excesivamente seguros de sus facultades y sin conciencia suficiente para evitar los excesos de velocidad y el previo y letal consumo de alcohol y drogas», subrayó. «Han llegado a la conducción sin que comprendan que conducir es, además de un goce, un ejercicio de responsabilidad con consecuencias que, además de jurídicas, pueden ser destructivas para ellos y sus semejantes».

«Hay un sector de la juventud que no ha asumido la conciencia y los valores de la seguridad vial», consideró Vargas en la presentación de este avance de la memoria. Reflexionó sobre el efecto que tienen los medios, donde la conducción se percibe como una aventura o se asocia a determinadas emociones. Frente a esto, pidió reforzar la formación para obtener el permiso de conducir en el marco de un plan o estrategia nacional en el que colaboren tanto centros educativos como autoescuelas.

La Fundación Real Automóvil Club de Cataluña (RACC) ha puesto sobre la mesa la propuesta de un sistema de acceso gradual al permiso de conducir. De esta manera, se permitiría la conducción acompañada a partir de los 17 años, estableciendo un sistema de formación progresiva y limitando inicialmente las condiciones de uso del vehículo (limitación en la conducción de noche, limitación del número de ocupantes...).

Según explicaron fuentes de esta organización, la tasa de riesgo entre los más jóvenes es aún bastante más elevada -hasta un 32% superior- a la del resto de la población. Con esta medida, remarcaron, «se pretende acompasar el acceso a la conducción de los jóvenes para reducir su riesgo durante los primeros años de conducción, momento en el que se ha demostrado que el riesgo es muy superior al que tendrán a medida que vayan adquiriendo más experiencia».

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