Irene Villa: «ETA murió para mí cuando dejó de matar; el resto es una pantomima»

Irene Villa./la verdad
Irene Villa. / la verdad

La escritora traslada un mensaje de optimismo durante la clausura de curso en un colegio de San Pedro del Pinatar

Antonio Botías
ANTONIO BOTÍASMurcia

'Saber que se puede'. Este el título de la conferencia de clausura de curso que ayer impartió en el New Castelar College, en San Pedro del Pinatar, la periodista, escritora, psicóloga, esquiadora paralímpica y víctima del terrorismo, Irene Villa, quien padeció un terrible atentado cuando tenía doce años, en 1991. Perdió las piernas y tres dedos de una mano. Pero no le arrebataron la ilusión por vivir y superarse, como evidencia su currículum: nominada para el Príncipe de Asturias de la Concordia, atesora el Premio Niños de Europa, el Micrófono de Plata, la Gran Cruz al Mérito Humanitario, el Premio Fundación Miguel Ángel Blanco a la Convivencia o el Premio Coraje Cívico por el Observatorio Internacional de Víctimas del Terrorismo.

-¿Qué le trae por la Región?

-Vengo a dar optimismo y alegría. Los jóvenes necesitan testimonios de vida. Quiero contarles mi trayectoria deportiva hasta que se truncó con el atentado y mi paso por la universidad, donde obtuve tres carreras. También mi posterior experiencia deportiva, primero con el esgrima y más tarde en el esquí, donde logré una medalla de bronce.

-Siempre en positivo.

-Siempre en positivo. Ese es el mensaje que deseo transmitir a los padres y, sobre todo, a los jóvenes. Hay que saber gestionar las emociones y superar los malos momentos. Si lo piensa, todos sufrimos infortunios. No podemos quedarnos ahí.

-¿Qué le parece el anuncio de la disolución de la banda ETA?

-En realidad, ETA murió para mí el 20 de octubre de 2011, cuando dejaron de matar. Curiosamente, fue el día de Santa Irene. Habían pasado 20 años desde que sufrí el atentado. Además, coincidió con mi embarazo. Ese día acabó ETA para mí. El resto, lo de ahora, es solo una pantomima. Pero, desde luego, ojalá que desaparezca para siempre. Eso esperamos todos.

-Usted ya lo superó hace tiempo.

-Hace mucho tiempo. Cuando sucedió todo era una niña. Y para un niño, sin duda, es más fácil adaptarse a una discapacidad.

-¿Conocía Murcia? ¿Qué impresión tiene de esta región?

-¡Es un lugar magnífico! Tengo amigos en Las Torres y en Molina de Segura y conozco bien la Región. Me encantan muchas cosas: su gastronomía, el carácter de sus gentes... Creo que los murcianos saben reírse de ellos mismos y su carácter es muy positivo. Eso, sin contar con el sol y la luz de esta tierra. Todo ayuda.

-¿Cómo valora la situación actual del país, el cambio de gobierno, los casos de corrupción...?

-También en esto me quedo con lo positivo. En España se está demostrando que quien la hace, la paga. Tarde o temprano, todo se descubre. Y acaban en la cárcel. Por tanto, el mensaje que estamos dando como país es muy positivo: al final, la Justicia se impone.

-¿Y la situación política?

-Démosle un voto de confianza a los ministros, como publiqué la semana pasada en un artículo periodístico. Vamos a esperar a ver cómo actúan. Aunque sospecho que no robarán, porque ya saben qué les ocurre a otros que les precedieron.

-¿En qué proyectos trabaja?

-(Ríe). ¡Cuidar a mis tres hijos! Y mire, disfrutar de la vida. Siempre se nos olvida esto: disfrutar el camino. El éxito está bien, pero no es la clave de la felicidad, aunque la felicidad sí es la clave del éxito. Seguiré impartiendo conferencias y escribiendo. Y preparo un libro.

-¿Qué contará en sus páginas?

-Lo dedicaré a reflexiones que ayuden a la gente a abrir los ojos.

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