Ni independencia ni permanencia, es la ruina

Demasiado perro

Lo que está ocurriendo en Cataluña es un gran ejemplo de lo que provoca estar comandados por gente que adolece de muy graves carencias formativas

jerónimo tristante
JERÓNIMO TRISTANTE

No me canso de decirle a mis alumnos que hoy en día, frente a los avatares de eso que los liberales llaman ‘el mercado’, el individuo solo puede defenderse de una forma: tener una buena formación. Y vale para todo, no solo a nivel individual, sino también colectivo. Si una sociedad está bien formada, si el nivel cultural y profesional de los ciudadanos es alto, esa sociedad podrá prosperar.

Lo que está ocurriendo en Cataluña es un gran ejemplo de lo que provoca estar comandados por gente que adolece de muy graves carencias formativas. No es algo casual.

Una imagen vale más que mil palabras. Y se lo dice el que suscribe, que llevo media vida con la manía de escribir tonterías. Pero sí, una imagen que se cuela en un domicilio por internet, en la tele o que visionamos en el móvil, es más potente de lo que pensamos. Y todo influye, todo cuenta. Estos días se han producido muchas imágenes sobre Cataluña que intranquilizan, pero me voy a ceñir a una: un tipo haciendo una pintada en una persiana -creo que de un Mercadona- y un mosso mirando para otro lado, justo a su lado. Como esa, he visto decenas. Esa foto debería titularse ‘Estado fallido’. ¿Se imaginan los resortes que activa en el cerebro de un empresario dicha imagen? ¿Qué piensan un consejero delegado, un consejo de administración o un simple accionista cuando ven algo así? ¿Y que pasa por la cabeza de un inversor extranjero cuando ve esta u otras imágenes similares? Yo se lo digo: inseguridad jurídica, el recuerdo de otros tiempos tristemente célebres en Europa, algaradas y miedo. Y el dinero es cobarde.

Vamos que nos vamos. Las mismas empresas que han sido cómplices del tinglado independentista no han tardado ni 24 horas en salir por patas en cuanto han visto afectada su cuenta de resultados. Y no sorprende, no son hermanitas de la caridad. Hicieron lo posible por no perder el 20% de su negocio que es Cataluña, pero cuando han visto peligrar el otro 80%, España, no se lo han pensado. Sabadell y CaixaBank perdieron en apenas una semana la friolera de 3.000 millones de euros y solo por la bajada de sus cotizaciones en bolsa. ¿Saben ustedes lo que supone eso? Y luego, el premio gordo, una fuga de depósitos brutal que, si te pilla fuera de la UE, sin el paraguas del BCE, te mete en un corralito de cabeza. ¿Qué han hecho? Irse a un lugar donde mantener sus clientes y, lo más importante, poder seguir dentro de la Unión Europea.

La escasa formación de la clase dirigente. Después de la ‘cagada’ de Pablito Casado, llegué a la conclusión de que el descrédito de la clase política de nuestro país no solo se debe a la corrupción que todo lo inunda -que también- sino a la escasa preparación de nuestros políticos. Este, al menos, ha estudiado, y en el extranjero. Pero alguna cosilla no se le quedó. Algo similar ocurre con Puigdemont, que lleva a su pueblo a la debacle: ahora resulta que no es licenciado en Filología ni en Periodismo. Estudió Bachillerato, que no es nada malo, pero ¿por qué mienten sobre su preparación?

Lo mismo que en Cataluña. Y si los de aquí flojean, ¿qué vamos a decir de los dirigentes del barco independentista? Si a priori nos hubieran dicho que un grupo de políticos podía hacer perder a un país o una comunidad autónoma el 50 % de su PIB en unos días, hubiéramos dicho que era imposible, ¿verdad? Pues lo han hecho. Hasta el más tonto veía que la independencia traía consecuencias que había que medir. Podían haber estudiado lo del ‘efecto Montreal’, que llevó a la pérdida de un 30% de las empresas de Quebec tras sus sucesivos intentos de secesión. Allí, después de la debacle, no quieren saber más del tema. Pero los líderes catalanes no han previsto esto. Cualquier empresa hace estudios de mercado antes de meterse en nuevas aventuras. Pues no. Es que ni lo pensaron. ¿Qué le importa a la gente ser independiente o no si la has arruinado?¿Se puede ser más flojo? Solo hay que ver al que parecía más listo, Junqueras, en un debate frente a Borrell. Un indigente intelectual de los que han arruinado a Cataluña. Ojo, en cuatro días. Y por si fuera poco, la declaración de independencia ‘interruptus’… ¿va a dar más o menos confianza al empresariado? Sabemos la respuesta.

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