«Es casi imposible conseguir un contrato pasados los 40 años»

Manuel García, ingeniero informático./Nacho García / AGM
Manuel García, ingeniero informático. / Nacho García / AGM

Los parados que ayer se acercaron a las oficinas de Empleo perciben que los jóvenes tienen más oportunidades laborales

MINERVA PIÑEROMURCIA

Le gustaría trabajar en el mundo de la moda y de la confección, o cerca de la orilla del mar, pero, a estas alturas, la esperanza de Pedro José Martínez Caravaca, desempleado desde hace catorce años, se desvanece cada vez que en su camino hacia el mundo laboral se interpone la sordez.

Sin embargo, no termina de apagarse. Es uno de los parados que ayer acudieron al Servicio de Empleo (SEF) de Ronda Norte, en Murcia, en busca, una vez más, de nuevas oportunidades. «He presentado el currículum en bastantes empresas y he realizado tres entrevistas finales, pero nunca me han vuelto a llamar», explica en su nombre Lorena Rincón, su intérprete. Tras haber estudiado un grado de Formación Profesional en Peluquería, Pedro José percibe que los jóvenes tienen más presencia en el mercado laboral, ya que «cuanto más cerca está el trabajador de la jubilación, menos se interesan las empresas por contratarlo».

No es el único que lo piensa. Dolores Nicolás Ruiz tampoco se sumó a la lista de empleados que consiguieron un puesto de trabajo el pasado diciembre, cuando el número de parados en Murcia descendió en 2.837 personas respecto al mes anterior. Charcutera y carnicera por vocación, pero también limpiadora y moza de almacén durante numerosas campañas de recogida de frutas y verduras para poder mantenerse, a sus 49 años confiesa que «es casi imposible conseguir un contrato pasados los cuarenta». La duración del último que firmó, finalizado hace seis meses, no llegó al trimestre. «Actualmente, se supone que hay más gente contratada, aunque seguro que solo son para temporadas concretas, como es la de Navidad. He firmado muchísimos contratos de este tipo,. En el último, me encargué de la recogida de la alcachofa».

«No me renovaron cuando cumplí los dos años; las empresas no quieren hacer fijo a ningún trabajador»

Conseguir un puesto fijo también es el sueño de Marcos Hueso. Con 35 años, nunca ha tenido la oportunidad de firmar un contrato indefinido. «En la última compañía que estuve cumplí los dos años y no me renovaron», recuerda. Formado en el sector de la construcción, reconoce que las empresas muestran más interés por las nuevas generaciones. «Se contrata a más jóvenes». Y por el colectivo masculino. «Creo que los hombres suelen tener más oportunidades, pues es un trabajo duro en cuanto a maquinaria». Pero la suerte aún no ha llamado a su puerta. «Si el paro ha disminuido, no lo he notado. Lo que sé es que las empresas no quieren hacer fijo a ningún trabajador», advierte.

Manuel García comparte, en buena medida, su opinión. Graduado en Ingeniería Informática e inscrito en el paro desde hace tres meses, admite que «la programación está repleta de hombres, aunque todos somos igual de válidos». En su área también reinan los jóvenes. «Se busca gente actualizada. Por norma general, se piensa que los más mayores se han quedado estancados». En busca de un regalo laboral en forma de contrato antes de la llegada de los Reyes de Oriente, ayer decidió darse de alta como autónomo.

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