Ilusión o realidad ante un cambio de ciclo

El Barómetro de Primavera del Cemop estima que Ciudadanos alcanzará un poco más del 30% de los votos válidos a candidaturas y 16 escaños en la Asamblea, convirtiéndose en la opción partidista mayoritaria de celebrarse hoy elecciones autonómicas en la Región de Murcia. Este cambio de tendencia, por el que una opción minoritaria en 2015 se convierte en la preferida por los electores en apenas tres años, tiene relación con el clima político generado a nivel nacional, y especialmente tras las últimas elecciones catalanas y las campañas demoscópicas posteriores. En medio de un escenario plagado de desafección, enfrentamientos políticos y continuas informaciones negativas, Ciudadanos generó de manera previa a la moción de censura socialista, momento en que el Cemop realizó el trabajo de campo de la encuesta, sensaciones positivas entre un gran número de electores, predisponiéndoles en un juicio casi intuitivo y en el marco de una espiral del silencio a decantar sus opciones hacia una formación que no causaba el malestar que sí parecían provocar otras formaciones y líderes.

Los climas políticos son en la dinámica de la competición electoral postmoderna enormemente evanescentes, pues al enfocar la predisposición al voto de los electores en factores emocionales y no en argumentos racionales, sus anclajes son considerablemente débiles. Un ejemplo de clima político generado por el sistema de medios y su efecto en la agenda pública lo encontramos sin duda en las elecciones autonómicas de 2015.

En marzo de 2015, aun faltando casi tres meses para las elecciones, el Cemop publicó en el diario 'La Verdad' una macroencuesta encargada por ese periódico, que terminó estimando que de celebrarse elecciones en el mes de febrero (fecha de realización del trabajo de campo), los resultados para los comicios autonómicos serían: PP (37,6% y 21 escaños); PSOE (20,4% y 11 escaños); Podemos (16,5% y 6 escaños), y Ciudadanos (15,2% y 6 escaños), siendo el último escaño con el 5,4% para IU. Como se puede comprobar, las estimaciones del Cemop en el marco de un clima político bastante neutral en ese momento, fueron extremadamente acertadas.

Desde esa fecha a las elecciones autonómicas de mayo de 2015, recordará el lector que se generó un clima político en los medios de comunicación augurando el fin del bipartidismo y un ascenso imparable de Ciudadanos y de Podemos en las encuestas, incluidas las preelectorales elaboradas por el CIS, que a la postre naufragaron en sus predicciones, al igual que las realizadas por la mayoría de encuestadoras nacionales y regionales para distintos medios locales. El Cemop se equivocó -junto al resto- en esa ocasión. Realizando una encuesta con la misma metodología que la que había elaborado tres meses antes, las estimaciones de la encuesta preelectoral del Cemop -y que también en esa ocasión publicó La Verdad- sobreestimó el efecto del clima político y, por tanto, también la predisposición del voto a Ciudadanos. Así, en mayo, el Cemop estimó para el PP (35,2% y 18-20 escaños), para el PSOE (21,3% y 11 escaños), para Podemos (13,8% y 5 escaños), y para Ciudadanos (21,8% y 9-11 escaños), quedando IU fuera de la Asamblea con el 5,2%. Aun siendo diferencias mínimas, los 6 puntos porcentuales de sobreestimación de Ciudadanos respecto a marzo de 2015 alteró el marco de predicción, fruto de la excitación que se produjo por la generación de una ola de cambio que en realidad quedó muy mermada en la realidad del voto en la urna.

Con los datos del reciente Barómetro de Primavera recién publicados, debemos ser cautos y considerar estos antecedentes, teniendo en cuenta que el trabajo de campo de esta encuesta se realizó en el marco de un clima político nacional claramente favorable a las expectativas electorales de la formación naranja.

Muchas veces los profanos, los políticos y los analistas en medios critican la 'cocina' que se realiza en los laboratorios demoscópicos. En realidad, la misma es muy limitada, más aún cuando los institutos de investigación que trabajan para el sector público se deben a criterios de transparencia y ofrecen toda su data al servicio de la comunidad. En realidad, este ejercicio de transparencia lo que reduce es la aportación de la experiencia de los politólogos y sociólogos que circunscriben su predicción a meras operaciones técnicas. Así, se limita la riqueza que supone la interpretación de los datos en el marco de estructuras y comportamientos que sirven para ajustar los contextos y moldear la 'presunta' realidad de los datos con los criterios científicos que nos aportan los modelos de comportamiento electorales y los datos socioeconómicos de los entrevistados. La 'cocina' sirve en este caso para que el humo no ciegue los ojos del elector.

El Cemop es un Grupo de diez investigadores de las Áreas de Sociología y Ciencia Política de la Universidad de Murcia.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos