Igualdad real, responsabilidad de todos

Llegamos al 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, una jornada para celebrar y también para reivindicar. Hoy ponemos en valor la enorme importancia de la mujer en todos los ámbitos de nuestra convivencia para romper así los muros que aún impiden su pleno desarrollo en la sociedad. No vamos mal en este camino. Si miramos 50 o 100 años atrás es difícil negar que los avances logrados por la tenacidad de las propias mujeres son espectaculares y que hoy el derecho de este país ampara plenamente la igualdad de derechos entre hombres y mujeres. Incluso si miramos más a corto plazo, no hace más de diez años, los baremos de igualdad son indudablemente mejores y demuestran un compromiso vivo y permanente.

Sin embargo, del pasado solo podemos aprender, pero no vivir de él. Aún queda camino por recorrer para erradicar cuanto antes los visos machistas que siguen latentes en nuestra sociedad. Basta con recordar las víctimas de la violencia de género, una violencia que nos repugna, junto a muchas más expresiones de la desigualdad que aún hoy padecen las mujeres. Esta es y debe ser una tarea compartida en la que tenemos que comprometernos toda la sociedad. Se trata de seguir trabajando y coordinar las acciones de todos los que defendemos la igualdad real, sencillamente, porque somos una inmensa mayoría.

Las administraciones públicas debemos ser el motor de este proceso. La implementación y el cumplimiento de las políticas diseñadas para alcanzar la igualdad en todos los ámbitos, desde el familiar hasta el laboral, son nuestra responsabilidad. Tenemos la obligación de garantizar que la igualdad entre hombres y mujeres sea un principio fundamental e integrado en todas las instituciones, administraciones, partidos políticos, empresas y familias. Porque las mujeres son, en definitiva, el mejor activo que tenemos. Y debemos cuidarlo.

La igualdad no es, como digo, 'algo de mujeres'. Es un asunto de todos. Desde el Gobierno que presido, estamos construyendo una sociedad de igualdad de oportunidades. Destinamos más de 4 millones de euros a promover políticas de Igualdad entre mujeres y hombres, un presupuesto que se ha incrementado este año en más de un 6%, con la implantación de la estrategia de conciliación de la vida laboral y la vida privada, el fomento de la empleabilidad y la iniciativa empresarial de las mujeres. También apoyamos la financiación de proyectos y programas para el impulso de la igualdad en colectivos de mujeres de especial vulnerabilidad, actuaciones enfocadas a la promoción y participación de las mujeres.

Ninguna mujer debería renunciar a sus aspiraciones profesionales por un problema de conciliación de la vida laboral y familiar. Ellas todavía dedican dos horas más al día al trabajo dentro de casa y un 90% de las excedencias que se solicitan para cuidado de menores y mayores, lo son por mujeres. Por eso, ofrecemos ayudas a la conciliación, de hasta 400.000 euros, para hacerles más fácil compatibilizar trabajo y familia.

Estamos poniendo en marcha medidas reales contra la discriminación por razón de sexo en cualquier ámbito de la vida: en esferas de poder y liderazgo, en la Educación, el tejido empresarial, la convivencia familiar o la investigación científica, por mencionar solo algunos. La equiparación salarial es un asunto de justicia. Bastaría con que se cumpliera la ley: a igual trabajo, igual remuneración, de ahí que el Gobierno regional esté impulsando medidas efectivas como son las sanciones a las empresas que no cumplan con este mandato legal, y con un plan de 34 actuaciones concretas que se está consensuando con agentes sociales y económicos.

Hoy, 8 de marzo, puede ser un día para conmemorar y para reivindicar, pero, sobre todo, es un día para dar un paso más hacia un objetivo que todos compartimos. Como presidente de la Región de Murcia, reitero mi firme compromiso de trabajar todos los días del año, hoy también, para que la igualdad entre hombres y mujeres sea una realidad en la Región de Murcia. Y que lo sea cuanto antes.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos