Los hermanos, tíos y sobrinos seguirán pagando el impuesto de Sucesiones y Donaciones

Representan 7.200 herencias sobre un total de 43.000 que tributaron el año pasado en la Región

Manuel Buitrago
MANUEL BUITRAGO

La deducción del 99% del Impuesto de Sucesiones y Donaciones que prevé aplicar el Gobierno regional el año que viene no beneficiará a los herederos de segundo y tercer grado, como son los hermanos, tíos y sobrinos del fallecido, que seguirán pagando como hasta ahora el gravamen correspondiente. Cuanto más se aleja la línea de parentesco, la tributación es mayor.

Las herencias de segundo y tercer grado representan el 16,85% de las sucesiones tramitadas el año pasado por la Agencia Tributaria de la Comunidad Autónoma, según los datos facilitados por la Consejería de Hacienda. De los 43.000 testamentos formalizados por este organismo, el 83,15% de los declarantes fueron ascendientes, cónyuges y descendientes. El resto correspondió a grados más alejados, como hermanos, tíos, sobrinos, primos y otros parentescos. La bonificación se limita a los parientes más cercanos porque es el caso más habitual. A juicio de la Consejería, «no hay demanda social ya que son casos poco numerosos y porque se bonifica el núcleo familiar más directo».

La deducción del 99% en el impuesto sobre sucesiones y donaciones es para ascendientes, cónyuges y descendientes, explicaron fuentes de la Consejería de Hacienda a preguntas de 'La Verdad', con el fin de determinar el alcance real de la rebaja fiscal anunciada por el Ejecutivo. El consejero Andrés Carrillo declaró que se trata de un impuesto injusto y estimó que unos 14.000 murcianos podrán beneficiarse con las bonificaciones, con un ahorro previsto de 53 millones de euros para los bolsillos de los herederos testamentarios y receptores de donaciones, que dejará de ingresar las arcas autonómicas. La deducción bajará del 60% al 99% para padres, hijos y cónyuges, e irá acompañada de una simplificación administrativa al quedar eliminada también la obligación de elevar a escritura pública las transmisiones.

La Consejería señala que el objetivo de la rebaja fiscal es bonificar al núcleo familiar más directo. Cuanto más se aleja la línea de parentesco del heredero, la tributación es mayor

En el concepto de 'ascendientes y descendientes' se incluye la línea de sucesión completa creciente y decreciente, es decir, la herencia de padre a hijo, de abuelo a nieto, de bisabuelo a bisnieto o viceversa para cada uno de estos casos, puntualizó la Consejería. El Gobierno de López Miras recordó que los murcianos son los únicos ciudadanos del país que tendrán una bonificación del 99% junto a madrileños y canarios.

Tarifa progresiva

En ninguna comunidad autónoma existen bonificaciones para los parientes de segundo y posterior grado, apostilló la Consejería. Aquellas comunidades que poseen bonificación en sucesiones la aplican igual que en la Región de Murcia. No obstante, sí tienen una reducción de 8.000 euros en su base imponible y tributan aplicando la tarifa del impuesto, que es la misma para cualquier heredero con independencia de su parentesco. Dicha tarifa es progresiva, desde el 7,65% hasta el 36,5% a partir de 800.000 euros. Va además por tramos; es decir, si un ciudadano hereda un millón de euros, el 36,5% se aplica a 200.000 euros.

Proteger la empresa familiar

Por otra parte, la reducción por la adquisición de empresas, negocios o participaciones sociales es del 99% del valor de la empresa y ésta sí resulta aplicable a favor de hermanos, tíos y sobrinos, además de ascendientes, cónyuges y descendientes.

Con esta medida, el Gobierno regional ha querido proteger y favorecer la empresa familiar, que en la Región de Murcia representa el 90%, ya que se estaban detectando problemas en la sucesión generacional, indicó el departamento de Andrés Carrillo.

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