El herido en una explosión en Murcia fabricaba sobres con pólvora para un juego

Un agente inspecciona la vivienda afectada por la explosión.
Un agente inspecciona la vivienda afectada por la explosión. / CNP

La investigación de la Policía Nacional apunta a que la clientela del colombiano usaba esos petardos para practicar el tejo, típico en su país

Alicia Negre
ALICIA NEGREMurcia

La investigación del Cuerpo Nacional de Policía ha logrado arrojar algo de luz sobre la explosión accidental de cerca de 500 petardos que se produjo en la madrugada del miércoles en una vivienda de la pedanía murciana de Puente Tocinos. Esa detonación, que provocó quemaduras en el 10% del cuerpo al propietario de la casa, un colombiano de 56 años, parece tener su explicación en el juego del tejo, toda una institución en su país de origen.

Según ha podido saber 'La Verdad', los investigadores sospechan, a raíz de las primeras pesquisas, que el lesionado, que supuestamente utilizaba también su domicilio como bar y punto de encuentro de compatriotas, fabricaba sobres con pólvora para que su clientela pudiese divertirse con esta práctica.

El tejo consiste en lanzar un disco metálico dentro de un área de juego para hacer estallar las mechas -pequeños sobres con pólvora- y así ir sumando puntos. Es un deporte autóctono de Colombia que ya era practicado hace siglos y que cuenta con un gran arraigo.

Al parecer, la gran cantidad de pólvora que el propietario de la vivienda almacenaba en un armario tenía la finalidad de convertirse en mechas para este juego. Según el testimonio de los vecinos de la zona, la casa era utilizada como bar y lugar de encuentro de personas de nacionalidad mayoritariamente colombiana. La Policía sospecha que el dueño de la misma fabricaba esos sobres de pólvora -con unos tres gramos cada uno- en la propia vivienda, algo que no permite la legislación.

La madrugada del miércoles, la acumulación de pólvora existente en el domicilio provocó una fuerte explosión que causó serios desperfectos en el mismo. Los agentes y los servicios sanitarios se encontraron al dueño de la casa ensangrentado y con importantes quemaduras en la cara y los antebrazos. Fue trasladado al Hospital Virgen de la Arrixaca. Según la versión que él mismo ofreció a la Policía Local, la explosión se produjo cuando, al abrir el armario en el que se encontraban almacenados, los 500 petardos cayeron al suelo.

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