'Guerreros' muy solidarios

Israel Hidalgo, en un parque de Alcantarilla./Vicente Vicéns / AGM
Israel Hidalgo, en un parque de Alcantarilla. / Vicente Vicéns / AGM

Dos jóvenes que han superado una leucemia y un tumor renal ayudan a niños y adolescentes que ahora luchan contra la enfermedad

Iván Rosique
IVÁN ROSIQUEMurcia

Cáncer. Es imposible enfrentarse a ese diagnóstico sin sentir un mazazo en el pecho. El año pasado 6.215 murcianos tuvieron que digerir tan amarga noticia, según la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC). Estas cifras aumentan cada año, una realidad que la Organización Mundial de la Salud (OMS) atribuye a una mejor detección, pero también a factores medioambientales.

Son especialmente dramáticos los registros de oncología pediátrica. Cada año se diagnostican en la Región unos cuarenta nuevos casos de niños de hasta 14 años que se ven obligados a plantarle cara a este enemigo interior que no pueden ver ni comprender. Afortunadamente, los nuevos tratamientos y técnicas de detección han logrado que el pronóstico de supervivencia en ese tramo de edad alcance un esperanzador 80%.

Israel Hidalgo no tuvo la suerte de un diagnóstico precoz. Este joven de 26 años, residente en Alcantarilla, tenía cinco años cuando comenzó a sufrir un fuerte dolor abdominal que le llevó hasta tres ocasiones a la consulta de un médico de cabecera que lo achacó a una gastroenteritis. Cuando sus padres decidieron llevarlo a La Arrixaca descubrieron algo mucho más grave: un tumor renal en estadio cuatro con pronóstico nada optimista.

«Mi actitud era ser fuerte en todo momento» Israel Hidalgo. Superviviente de tumor de Wilms

Dado que en el año 97 aún no había oncología pediátrica en Murcia, tuvo que viajar hasta Barcelona en busca de opciones de supervivencia. El tumor estaba avanzado y se le había extendido a los pulmones, pero Israel consiguió superarlo. Dos años después, tras varios operaciones y un trasplante de médula, su cuerpo quedó libre de cáncer.

Otro caso con final feliz es el de María Isabel Pérez. Esta ceheginera de 19 años tenía tan solo trece cuando se le diagnosticó leucemia, el tipo de cáncer más extendido en niños. Una analítica urgente, a raíz de un episodio de fiebre y cansancio extremo, permitió detectar la enfermedad con rapidez y someterla a un tratamiento que la remitió en mes y medio, antes incluso de ser consciente de lo que sufría: «Para no agobiarme me dijeron que tenía una anemia».

María Isabel Pérez, en un jardín de Cehegín.
María Isabel Pérez, en un jardín de Cehegín. / LV

Aunque María Isabel aún tuvo que sobrellevar un duro tratamiento posremisión de dos años, consiguió salir adelante gracias al apoyo de su entorno. «Mi madre dejó su trabajo para estar conmigo y mi padre no había día que no fuera a visitarme. Además, en Cehegín se ofrecieron muchos donantes de médula, aunque afortunadamente no necesité transplante», explica.

La lucha empieza en la mente

Israel se emociona al recordar a sus compañeros de planta del hospital de Barcelona. Él es el único que queda con vida de su «promoción», como los llama cariñosamente, habiendo sobrevivido a otros que tenían tumores en estadios más bajos. Tiene claro que su buen ánimo durante el proceso fue esencial para superar la enfermedad. «Después de analizar mucho mi experiencia, creo que la mentalidad positiva es lo que más puede potenciar la supervivencia tras el diagnóstico. Mi actitud ha sido siempre seguir adelante lo mejor posible y aquí estoy», afirma.

María Isabel es de la misma opinión. La doctora María de la Luz Amigo le transmitió la necesidad de mantener la normalidad y, al conocer su afición a la gimnasia rítmica, le facilitó una bicicleta estática para que pudiera hacer ejercicio en el hospital. Algunos profesores incluso le dieron clases particulares allí. Este clima positivo le permitió mantener la esperanza: «Me decía que yo podía, que era capaz de sacar fuerzas. Hay muchas personas que han estado ahí y lo han superado».

«Hay muchas personas que han estado ahí y lo han superado» María Isabel Pérez. Superviviente de leucemia

A Israel le fue más difícil vivir su tratamiento con naturalidad. En los 90 la concienciación era menor y tuvo que soportar burlas en el colegio tras perder el pelo a causa de la quimioterapia. También tuvo algunos problemas para mantenerse al día con los estudios. En su caso, fue su amor por sus padres, que se encontraban muy afligidos, lo que le dio fuerzas. «Mi actitud era ser fuerte en todo momento», recuerda. «Si yo lloraba, mi madre lloraba, así que intentaba no pasarlo mal para que ella lo pasase mejor».

El joven recuerda con especial cariño las visitas de los payasos de Pupaclown durante sus períodos de ingreso en Murcia. Predicando con el ejemplo, llegó incluso a vestirse de payaso él mismo y aprender trucos de magia para mantener la alegría. La sonrisa fue su mejor arma para luchar contra la dolencia.

Aferrados a la vida

Hoy, Día Mundial del Cáncer, tanto Israel como María Isabel se muestran agradecidos hacia la Asociación de Familiares de Niños Con Cáncer de la Región (Afacmur) por facilitarles apoyo psicológico e informativo. Ya adultos, intentan devolver la ayuda que han recibido. Para ello han formado un grupo de nueve supervivientes de cáncer infantil. Se autodenominan 'guerreros' y tratan de ser un ejemplo de esperanza para niños que ahora están pasan por ese trance. Uno de sus proyectos es el videoclip 'Guerreros contra el miedo', grabado en La Arrixaca.

Además de colaborar con Afacmur, María Isabel quiere dedicarse profesionalmente a ayudar a los pacientes. Estudia segundo de Enfermería y terminar la carrera es su máxima prioridad actualmente. Afronta sus revisiones periódicas sin un ápice de miedo: «A raíz de pasar la enfermedad mi mente se ha centrado en vivir el momento, en aprovechar al máximo el día a día».

Por su parte, Israel aún sigue luchando contra varias secuelas a largo plazo. Hasta la fecha se ha sometido a catorce operaciones debido a distintas complicaciones relacionadas directa o indirectamente con haber sufrido cáncer a una edad tan temprana. Se resigna a vivir con ello, pero sus problemas óseos le han dificultado la entrada en el mundo profesional. «Las empresas en cuanto ven que eres discapacitado o tienes limitaciones, o bien no te admiten o si lo hacen no prestan atención a esas limitaciones», explica.

En la actualidad compagina trabajos de vigilante de seguridad con numerosas acciones de voluntariado. Israel es presidente y fundador de la Asociación de Salvamentos y Emergencias de Murcia (Asemur), un grupo que realiza tareas sociales, humanitarias y sanitarias. Se ha formado como técnico de emergencias pero no quiere detenerse ahí. En el futuro le gustaría estudiar Medicina.

María Isabel e Israel son algo más que supervivientes. Tras enfrentarse al cáncer y salir victoriosos se han convertido en auténticos guerreros dispuestos a dedicar su vida a ayudar a los demás.

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