Greenpeace sitúa a Águilas en el centro de una nueva «burbuja inmobiliaria»

Obras de construcción de un edificio en Águilas en una imagen de archivo. /LV
Obras de construcción de un edificio en Águilas en una imagen de archivo. / LV

El informe 'Protección a toda costa' de la organización ecologista identifica los 53 puntos con mayor presión urbanizadora en el litoral

Miguel Ángel Ruiz
MIGUEL ÁNGEL RUIZ

Existe una ecuación que no falla: mejora la economía y se reactiva el mercado de la vivienda, que creció en 2016 al mayor ritmo de la última década. Un caldo de cultivo propicio para una nueva «burbuja inmobiliaria», según Greenpeace, que amenaza con seguir mordiendo el litoral español. La organización ecologista presentó ayer un informe -'Protección a toda costa'- en el que señala 53 puntos con «alta presión urbanizadora» en el litoral español, que en Málaga y Cádiz ocupa ya el 74,9% y el 71,3% de la franja costera, respectivamente.

Uno de estos puntos calientes es Águilas, donde el estudio detecta nuevos desarrollos urbanos, «muy adheridos a la línea costera», que avanzan en dos direcciones a partir del núcleo principal de población: hacia Calabardina y Cabo Cope y hacia San Juan de los Terreros (Almería). Greenpeace destaca que estas construcciones y complejos residenciales se encuentran «encajonados por las superficies de invernaderos por el norte y entre los espacios protegidos que se sitúan en Cabo Cope y el límite provincial con Almería. Debiera evitarse que en el futuro se conforme una línea continua urbanizada en la costa de este sector», advierte el informe, que explica el aumento de la actividad constructora en Águilas por la saturación del entorno del Mar Menor.

Greenpeace se refiere también en su estudio a la pretensión del Gobierno regional de asumir las competencias de Costas del Estado, lo que implicaría en su opinión «una mayor urbanización».

Entre 1987 y 2011, la superficie artificial en el litoral de la Región de Murcia creció un «significativo» 55%, sobre todo en el entorno de Cartagena y el Mar Menor. «Si tenemos en cuenta solo la superficie no protegida, el porcentaje alterado por el ser humano alcanza un 15% del total», recuerda Greenpeace.

Pese a estas cifras, Murcia es la sexta comunidad autónoma con mayor espacio protegido en la costa, con un 26,3%, solo por detrás de Huelva (61%), Tenerife (59,7%), Las Palmas (51,6%), Baleares (48,8%), Gerona (42,7%) y Barcelona (30,8%). El informe de Greenpeace recuerda que la Región custodia en zonas del oeste de Cartagena, Mazarrón, Lorca y Águilas algunos de los enclaves más singulares y mejor conservados de las costas europeas. Y cita las zonas eternamente amenazadas por el ladrillo: Marina de Cope, Puerto Mayor y Novo Carthago.

«No podemos permitirnos el modelo que nos ha llevado a la ruina económica ni la impunidad sobre las leyes medioambientales», afirma la responsable de la campaña de Costas de Greenpeace, Pilar Marcos, quien considera «especialmente escandaloso» el caso del hotel El Algarrobico, en Cabo de Gata (Almería).

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