El fiscal pide dos años al edil archenero Luna por difundir 'trapos sucios' de un concejal

Será juzgado por un delito contra la intimidad de Brígido Palazón, por desvelar en un Pleno que la Inspección de Trabajo lo había expedientado

Ricardo Fernández
RICARDO FERNÁNDEZ

La supuesta 'guerra sucia' de quien en ese momento era alcalde accidental en el Ayuntamiento de Archena, Andrés Luna Campuzano, que habría utilizado datos de carácter reservado para tratar de minar la imagen de un edil de la oposición, le va a costar ahora sentarse en el banquillo con una petición de dos años de prisión sobre sus espaldas. Tal es la pena que reclama el Ministerio Fiscal para este concejal popular, a quien atribuye un supuesto delito contra la intimidad.

Los hechos de los que se acusa a Andrés Luna se produjeron el 27 de enero de 2014, durante la celebración del Pleno municipal en el que este edil actuaba como alcalde en sustitución de Patricia Hernández. En un momento dado, según el escrito de acusación redactado por el Ministerio Público, «exhibió, leyó y mostró a todos los presentes en el mismo, concejales y público en general, dos actas de infracción de 2012, de la Inspección Provincial de Trabajo y Seguridad Social de Murcia, por la presunta comisión de dos infracciones (...), emitidas con respecto a Brígido Fulgencio Palazón Garrido, concejal del Grupo Municipal Unión Independiente del Pueblo». Una de las actas se refería a una supuesta falta de solicitud de alta en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) y otra por la aparente obtención indebida de una prestación por desempleo».

Tras exhibir ambos documentos, Luna reclamó la dimisión del concejal independiente.

El fiscal resalta que la información desvelada públicamente pertenecía «a la esfera personal de Brígido Palazón», y deja constancia de que los dos documentos están grabados en el programa informático de la Inspección de Trabajo y la seguridad Social, al que solo tienen acceso los funcionarios adscritos a este u otros organismos de la Administración».

Tras ser objeto de ese supuesto atentado contra su intimidad, el concejal agraviado interpuso una querella por mediación del letrado Raúl Pardo-Geijo Ruiz, que es la que tres años más tarde ha conducido al teniente de alcalde archenero a verse con una petición de la Fiscalía de dos años de prisión, así como inhabilitación por el tiempo de la condena y una multa de 9.000 euros.

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