El Ejército estudia echar a la cabo de Alcantarilla que denuncia persecución

El Ejército estudia echar a la cabo de Alcantarilla que denuncia persecución
LV

Defensa debe decidir sobre sus facultades para vestir el uniforme, aunque su asociación cree que el origen del expediente es una acusación por acoso

Daniel Vidal
DANIEL VIDALMurcia

Teresa Franco, cabo de la Policía Militar de la base de Alcantarilla y secretaria de Igualdad de la Asociación Unificada de Militares Españoles (AUME), vive sus peores días como miembro de las Fuerzas Armadas. El motivo es el expediente que le ha abierto el Ejército del Aire, que tiene como objetivo realizar una «evaluación extraordinaria sobre insuficiencia de sus facultades profesionales». Un proceso que podría acabar con su expulsión y, por ende, dejarla sin los 600 euros mensuales que percibiría en solo un par de años, cuando cumpliera 45, al convertirse en Reservista de Especial Disponibilidad (RED).

En el informe que ha servido como base al expediente, al que tuvo acceso 'El País', se le atribuye a la cabo «una escasa fortaleza anímica ante la adversidad y poco control y dominio de sus emociones», así como «grave falta de lealtad y nulo compromiso y colaboración con los propósitos del mando». Además, le reprocha sus «habituales expresiones de disconformidad [...] en temas de distribución horaria, jornada y conciliación de la vida profesional con la personal». Más de la mitad del expediente, sin embargo, lo ocupa un exhaustivo análisis de la cuenta personal de Twitter de Teresa Franco, donde la cabo (desde un perfil civil) critica el acoso sexual y laboral o a la ausencia de chalecos antibala femeninos en los ejércitos, lo que le cuesta la recriminación de los mandos en el documento. «Rebuscar en los tuits de los militares no es nada habitual», señala el secretario de Organización de AUME, Jorge Bravo, compañero de Franco en la directiva de la asociación, que se muestra convencido de que la «actividad reivindicativa» de su compañera es la que «ha dado pie» a este expediente, cuyo origen, a su entender, está en la denuncia por acoso laboral que la propia Franco interpuso contra su exjefe inmediato por acoso laboral. En el expediente también se critica la intervención de la cabo en diferentes medios de comunicación criticando el «machismo imperante», y no solo que haya presentado numerosas reclamaciones -derecho que tienen legalmente reconocido los militares- sino que la culpa además de que esta actitud «haya calado» en sus compañeros.

Decide Cospedal

Franco, que forma parte del escalón más bajo del Ejército, tiene sin embargo dos diplomaturas universitarias, un máster en Género e Igualdad y cursa estudios de Derecho. Además, es vocal del Consejo de Personal de las Fuerzas Armadas, en el que también se sientan altos cargos del Ministerio. De hecho, será la ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal, la que decida finalmente el resultado del expediente. Franco no quiso hablar ayer con este periódico porque «tiene miedo de hacer más cosas que puedan volverse en su contra», según indicó a 'La Verdad' Jorge Bravo, quien tampoco ve normal que a la cabo nunca se le ha haya sancionado por su actividad en Twitter y ahora esas críticas se hayan convertido en una «causa general» para expulsarla con un expediente que, en teoría, no tiene carácter sancionador. «Es una forma de machacar la dignidad y la moral», zanjó Bravo.

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