Exigen medidas que garanticen la salud de los escolares del San Ginés de la Jara

Adela Martínez-Cachá. / Edu Botella / AGM

Los padres afirman que se ha detectado contaminación por metales pesados en alumnos a los que un investigador de la UPCT tomó muestras

Jorge García Badía
JORGE GARCÍA BADÍAMurcia

El mensaje que lanzaron ayer la Asociación de Vecinos Santa Bárbara de El Llano del Beal y el Ampa del colegio San Ginés de la Jara no dejaba lugar a los matices: «Si la Consejería de Educación no toma medidas, que se atenga a las consecuencias». Los vecinos y padres de los escolares, tras conocer el contenido del informe de la Dirección General de Minas que alerta de la contaminación por residuos mineros en el patio del centro y en solares y ramblas del núcleo urbano, reclamaron al departamento de Adela Martínez-Cachá que, antes de que empiece el curso en septiembre, emprenda actuaciones que «garanticen la salud de los niños».

El Ampa presentará hoy un escrito en la Consejería de Educación solicitando una reunión. También ha remitido una comunicación al Ayuntamiento de Cartagena, en la que alerta de los resultados del estudio que el investigador de la UPCT José Matías realizó tras tomar muestras a 117 niños, de dos a catorce años, de El Llano del Beal, El Estrecho y El Beal. Son las tres poblaciones que tienen asignado el colegio San Ginés de la Jara y el Ampa avanza que la investigación «está dando resultados muy preocupantes en contaminación por metales pesados y metaloides en el medio ambiente del colegio y, a su vez, por la presencia de dichas sustancias en muestras corporales de los alumnos».

Las conclusiones del análisis se harán públicas en breve, pero un miembro del Ampa, que pidió mantener el anonimato, confirmó ayer a 'La Verdad' que tanto sus muestras como las que habían tomado a sus dos hijos habían dado positivo. «Esto no es una broma; los niños están contaminados y hay que actuar».

Un miembro de la comunidad educativa dice que en su orina hay niveles anormales de arsénico y que sus dos hijos han dado positivo en los análisis

Este integrante del Ampa precisó que en sus análisis de orina detectaron arsénico, un elemento químico clasificado como cancerígeno de categoría 1 por la Unión Europea. «Encontraron 75 partes por millón cuando lo recomendable son 5 por millón. Llevo once años con problemas de tiroides y ya no sé si es por este motivo». La comunidad educativa quiere que se tomen medidas en el colegio en agosto y en el escrito dirigido al Ayuntamiento advierte de que «no vamos a dudar en movilizarnos».

Listado de medidas

El Ampa y la Asociación de Vecinos Santa Bárbara, «ante la urgencia de la situación», aportan al Consistorio un listado de «medidas correctoras para, al menos provisionalmente, minimizar el impacto de los suelos contaminados del colegio sobre los alumnos». El centro acoge a 240 escolares y estos dos colectivos reclaman la excavación y descontaminación del sustrato de los terrenos del centro, su impermeabilización y rellenado con material inerte y que se acometa una limpieza semanal con agua. Además piden el encauzamiento soterrado de las escorrentías por las que llegan las aguas de lluvia que arrastran los residuos mineros.

En otras zonas próximas al aulario se reclama su hormigonado y la retirada de la grava. Para combatir las partículas con metales pesados que transporta el viento, proponen que se acometa una pantalla perimetral y un muro vegetal, así como la construcción de un pabellón de deportes para evitar la exposición de los alumnos en las clases de Educación Física. Por último, reclaman la instalación de «un sistema de medición en continuo» que alerte del riesgo de exposición, y en lo que respecta al entorno del centro, consideran necesario el encauzamiento de la rambla. No obstante, tanto el Ampa como la Asociación de Vecinos Santa Bárbara recordaron que la solución más efectiva al problema de contaminación del centro sería la construcción de un colegio nuevo, que debería estar levantado en un plazo máximo de dos años. La zona más apropiada, según los vecinos de El Llano del Beal, El Estrecho y El Beal, son unos terrenos próximos al campo de fútbol de La Minera.

La Consejería de Educación no concretó ayer medida alguna; solo afirmó que «estamos coordinados con todos los departamentos y administraciones implicadas y se tomarán las medidas oportunas de cara al inicio del curso, dependiendo del estado o resultados de cada uno de los informes y análisis solicitados». Y zanjó que todo se hará «coordinados y en colaboración con la comunidad educativa».

De momento, la Universidad Politécnica de Cartagena se ha comprometido a invertir 10.000 euros para instalar una malla de plástico en un parque de juegos de Infantil y encima colocar tierra inerte. Por su parte, la Mesa de Contratación del Consistorio cartagenero adjudicó el miércoles a Labaqua, por 6.230 euros, la asistencia técnica para caracterización físicoquímica, análisis de riesgos y propuestas de medidas correctoras en el suelo del colegio.

Políticos en las aulas

El centro se ha convertido en las dos últimas semanas en lugar de 'peregrinación' de representantes de Podemos y PSRM. Ayer fue el turno de Ciudadanos y la próxima semana, del PP. Juan José Molina y Luis Fernández, diputados de Cs, subrayaron que «tanto el Ayuntamiento como la Comunidad no pueden cerrar por vacaciones; tienen que ofrecer ya una solución preventiva. No podemos permitir que llegue el inicio del curso escolar y que los niños estén jugando en unas tierras que están contaminadas». Para Cs, la clave es atacar las escorrentías.

El portavoz de la Junta Municipal de El Llano del Beal, Fulgencio Soto, avanzó que «apoyaremos las movilizaciones; todo el mundo sabe que hay contaminación, no solo en el colegio, sino en todo el pueblo. La empresa que compró la mina Peñarroya abandonó la actividad y no ha cumplido las labores de reforestación y los residuos siguen estando al aire libre».

Plomo y cobre en los depósitos mineros 'Jenny' y 'Pobrecito'

El primer mensaje le llegó pasadas las ocho de la mañana y a partir de ese momento más de cincuenta veces le sonó el ‘piticlín’ del móvil. «No me han dejado de llegar mensajes de agradecimiento de los padres de los alumnos», subrayaba ayer, feliz, José Matías, el investigador de la Universidad Politécnica de Cartagena (UPCT) que denunció ante el Seprona la presencia de residuos mineros en el patio del colegio San Ginés de la Jara. Lo hizo a raíz de las muestras tomadas para su tesis doctoral en minería, medio ambiente y desarrollo sostenible y su acción le llevó a sufrir una reprimenda pública de la UPCT, que le acusó de generar alarma social. «Llevo cinco meses soportando presiones», dijo entonces.

Ahora que la Dirección General de Minas ha elaborado un informe que alerta de la contaminación del suelo del colegio y del entorno del núcleo de población de El Llano del Beal, el investigador avanza que cuando defienda su tesis, el 28 de septiembre, hará públicos los análisis positivos por contaminación obtenidos en las balsas ‘Jenny’ y ‘Pobrecita’. «Dividí el sector en diez cuadrículas, tomando diez muestras en cada una, y en la superficie han aparecido eflorescencias salinas con cadmio, plomo, zinc, arsénico, manganeso y cobre». Estos dos depósitos están en el entorno del colegio y Matías explica que «se hicieron actuaciones, pero cada 30 años hay que revisar los trabajos de sellado porque han aparecido residuos en superficie. Habría que habilitar barreras capilares o con polietileno».

Los padres de un escolar filmaron un vídeo en abril en la balsa ‘Jenny’, en el que se aprecian charcos de color rojo y un manto de eflorescencias salinas con metales pesados recubre el solar. «Parece que ha nevado», ironizan los padres en la grabación. El investigador alerta de que «estos metales acaban en los cultivos y en el Mar Menor a través de la rambla del Beal. Existe un problema de salud en la Sierra Minera y Sanidad debería tomar medidas».

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