El exedil Ros niega el cobro de comisiones a través de una firma de su esposa

José Ros, ayer, llegando a la Ciudad de la Justicia./Nacho García / AGM
José Ros, ayer, llegando a la Ciudad de la Justicia. / Nacho García / AGM

Dos años después de que la Fiscalía lo denunciara por presunto cohecho, la antigua 'mano derecha' de Cámara compareció este viernes como imputado

Ricardo Fernández
RICARDO FERNÁNDEZ

Dos años y unos cuantos días han transcurrido desde que la Fiscalía Superior de la Región interpuso, en octubre de 2015, una denuncia por presunto cohecho contra José Ros Mayor, exconcejal del Ayuntamiento de Murcia y antiguo hombre de confianza de quien durante dos décadas fue alcalde de la ciudad, Miguel Ángel Cámara. De forma que si este viernes, cuando compareció ante el titular del Juzgado de Instrucción número 4 de Murcia, Augusto Morales, Ros no llevaba su defensa perfectamente preparada con su letrado, Mariano Bó, nunca podrá achacarlo a que se le citó con excesiva premura.

El antiguo titular de Limpieza Urbana y Gestión de Residuos rechazó, como estaba previsto, la imputación que le hace la Fiscalía de haber cobrado comisiones a empresas adjudicatarias de contratos públicos, para lo que supuestamente habría utilizado a su esposa, la también investigada Carmen M.G., y la sociedad Gestión Estudio y Asesoramiento Técnico-Financiero-Inmobiliario Gilmar SL, de la cual era administradora única.

En concreto, las investigaciones impulsadas en su día desde la Fiscalía Superior permitieron constatar que la empresa asesora Gilmar SL percibió en los años 2005, 2007, 2009, 2013 y 2014 «diversas cantidades dinerarias que sobrepasan los 200.000 euros», procedentes de distintas mercantiles que habían sido adjudicatarias de contratos del Consistorio murciano y de otras que se encargaban del servicio de limpieza y recogida de residuos en el término municipal.

La mercantil de su mujer ingresó más de 200.000 euros de varias empresas adjudicatarias de contratos municipales

Según fuentes próximas a estas diligencias, tanto Ros como su esposa negaron que tales pagos tuvieran relación alguna con la adjudicación de contratos públicos y, al contrario, sostuvieron que respondían a trabajos reales de asesoramiento que la firma Gilmar habría realizado en esos años. Las mismas fuentes señalan que el juez instructor tiene previsto citar ahora a declarar a los representantes de esas mercantiles, al objeto de interrogarles acerca de tales encargos.

Informes de la Agencia Tributaria obrantes en la causa apuntan a que la sociedad Gilmar SL sería una empresa instrumental, pues no tiene trabajadores a su cargo ni en apariencia ha desempeñado actividad alguna, hasta el extremo de que ni siquiera consta que haya llegado a abonar factura alguna de electricidad, ni haya adquirido material de oficina... Unas circunstancias que no impidieron que declarara en 2006 unos ingresos de 385.000 euros y en 2007, otros de 326.000 euros.

Los inspectores de la Agencia Tributaria también comprobaron en su día que esa firma tenía a su nombre la mayor parte del patrimonio de la pareja, como un imponente chalé en la urbanización Torreguil de Sangonera la Verde: una vivienda de 272 metros cuadrados, construida sobre una parcela de unos 1.500 metros, con una gran piscina y flanqueada por palmeras.

Gilmar SL también es propietaria al 100% de una vivienda en la calle Barítono Marcos Redondo de Murcia, de otra residencia en La Ñora y de un todoterreno BMW X6, que declaró haber adquirido en 2014 por el precio de 40.000 euros y que era conducido habitualmente por Ros.

La mujer del exconcejal aseguró este viernes que Gilmar es una empresa de su familia, en la que participan su padre y sus hermanos, y rechazó que se trate de una sociedad instrumental. Sobre los elevados ingresos de los años 2006 y 2007, manifestó que se debían a operaciones de compraventa de inmuebles en unos momentos en los que la crisis todavía no había hecho su aparición.

Por lo que se refiere a la declaración del exconcejal, no solo desmintió haber recibido comisiones a través de la empresa de su mujer, sino que también negó haber pedido dinero a cambio de sus gestiones a dos empresarios, que le pidieron ayuda para montar una estación de suministro de gas natural en Era Alta. Admitió el encuentro, pero aseguró que fue muy rápido y que solo le preguntaron por un proyecto de gestión de residuos sólidos.

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