«Al escribir, uno recupera su vida perdida a través de la memoria»

El periodista y escritor Salvador Robles Miras./LV
El periodista y escritor Salvador Robles Miras. / LV

Salvador Robles Miras Autor de la novela 'La luz del silencio'

Juan Ruiz Palacios
JUAN RUIZ PALACIOS

Trabajó en el diario El Correo, en Bilbao, y a lo largo de su vida ha publicado 26 obras. El periodista Salvador Robles Miras (Águilas, 1956) tiene claro que no quiere dejar de escribir porque le entusiasma sentarse delante de una hoja en blanco para reflejar vivencias, pensamientos y hechos de ficción. El próximo 16 de octubre presenta su última novela, titulada 'La luz del silencio', en el Aula de Cultura de Cajamurcia de Águilas (19 horas). Se trata de una obra ambientada en este municipio costero durante los años setenta que reflexiona sobre la vida de Miguel, un hombre varado en la cama de una casa y cuidado por su madre.

-¿En qué se ha inspirado para escribir 'La luz del silencio'?

-Es una novela de ficción, inspirada en mi vida familiar, en la que me adentro en el personaje principal. Miguel es un hombre de unos 40 años varado en una cama, que conserva solo la movilidad de los ojos a causa de las secuelas de una meningitis. En la vida real era mi tío materno. El personaje reflexiona sobre su pasado, su consuelo y su tétrico futuro. Le cuida su madre con un cariño exquisito y una sensibilidad formidable. Ella es la que le da sentido a su vida. La obra es una reflexión de lo que podría haber sido la vida de mi tío y el calvario que pasó mi abuela.

-En su obra habla mucho de la forma de mirar, de la expresión de los ojos. Las miradas, ¿lo dicen todo?

-En este caso sí. Recuerdo cuando era pequeño y volvía a Águilas para visitar a mi familia. Mi tío me veía y comenzaban a brincarle los ojos de alegría. Los ojos lo dicen todo en esta obra.

-¿Qué ha sido lo más difícil a la hora de escribir esta obra?

-Lo más complicado ha sido imaginarme el calvario que sufrió mi tío. Meterte en esa piel ha sido muy duro. De hecho, lloré cuando escribí la última frase de la novela, con la que el protagonista se despide de la vida con un emotivo homenaje a su madre.

-¿Cuál es la diferencia entre este texto y las demás novelas que ha publicado?

-El lector va a encontrarse con un texto muy intimista, porque es un cambio radical en relación con mis otras obras. La novela es casi biográfica y bucea en el interior de la naturaleza humana. Creo que es la obra más personal que he escrito hasta el momento. Y pienso que es un regalo que me he hecho a mí mismo y a mis paisanos de Águilas.

-En su libro se plasma el municipio de Águilas de los años setenta, ochenta. ¿Ha cambiado mucho esta ciudad desde entonces?

-Antes había una vida callejera y nocturna impresionante. La gente estaba sentada a las puertas de sus casas de planta baja. Eran veladas de cháchara continua, hablando de películas, de personas. Es imposible que aquello se conserve 50 años después. Me acuerdo cuando antes entrábamos a las casas de los vecinos porque todos éramos una gran familia. Íbamos a los cines de verano, pasábamos las horas muertas, en realidad llenas de vida, en La Glorieta... Todo era distinto, y eso es lo que recupero en esta obra. Lo bueno del progreso es arrastrar lo bueno del pasado.

-¿Qué ha supuesto para usted escribir esta obra?

-Cuando uno escribe, recupera parte de su vida perdida a través de la memoria. Yo he recuperado vivencias con mi abuela, su cariño, mi niñez... Escribir me ha servido para rememorar aquellas vivencias en Águilas.

-¿Qué futuros proyectos tiene?

-En febrero publicaré 'Aurora en la oscuridad', una novela con la que vuelvo al género negro que está ambientada en el mundo de la enseñanza. En esta obra me adentro en la pederastia.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos