Los profesionales sanitarios llevan sufridas más de 2.000 agresiones en la última década

Satse presenta la campaña contra las agresiones a sanitarios. /Alfonso Durán / AGMGráfico
Satse presenta la campaña contra las agresiones a sanitarios. / Alfonso Durán / AGM

Mar Menor y Reina Sofía son las áreas de salud con más riesgo, y el 70% de las víctimas son mujeres

Javier Pérez Parra
JAVIER PÉREZ PARRAMurcia

Los profesionales del Servicio Murciano de Salud (SMS) han sufrido 2.138 agresiones desde el año 2009, según datos de la Consejería facilitados por Satse. Las cifras reflejan un problema «de primera magnitud», advirtió ayer el secretario de Organización del sindicato, Juan Antonio Garrigós. Los enfermeros piden más vigilantes de seguridad en los centros y botones antipánico, que permiten activar una alerta en caso de riesgo, en todas las consultas. Las mujeres son especialmente vulnerables: en el 70% de los casos, ellas son las víctimas. Además, casi la mitad de los incidentes se producen en los centros de salud. Las áreas con mayor riesgo para los profesionales son el Mar Menor y Murcia Este (Reina Sofía). Por el contrario, la conflictividad es baja en el Altiplano y Vega Media (Morales Meseguer).

El año pasado se registró un descenso en el número de agresiones con respecto a ejercicios anteriores. En concreto, se notificaron 199 casos, una cifra que pese a todo sigue siendo alta y tras la que se esconden 16 episodios de violencia física, además de insultos, vejaciones y amenazas. Desde 2009, 837 enfermeros y 923 médicos han denunciado agresiones ante el SMS. Pero el problema afecta a todas las categorías: el maltrato llega también a auxiliares y celadores, entre otros.

Satse alerta, además, de que las estadísticas oficiales solo muestran «la punta del iceberg». «Según nuestras encuestas, ocho de cada diez enfermeras y enfermeros han sufrido agresiones», subraya Luis Esparza, secretario de Acción Sindical. En los últimos años se han logrado algunos avances significativos: agredir a un sanitario es ahora considerado un ataque a la autoridad pública, y los tribunales sancionan en consecuencia. Además, el SMS ha puesto en marcha protocolos, con asesoramiento jurídico y psicológico a las víctimas, y un registro de casos. Pero Satse denuncia que todavía muchas consultas carecen de medidas tan básicas como un botón que permita avisar a los vigilantes de seguridad en caso de peligro. De momento, este mecanismo está instalado y operativo en el Morales Meseguer, Hospital Comarcal del Noroeste y Santa Lucía. En el resto de hospitales no está aún en funcionamiento por problemas con «la configuración de las redes informáticas», explican fuentes del SMS.

Se está desarrollando una aplicación para solventar estos obstáculos, de forma que el botón antipánico esté implantado en todos los servicios de urgencias y consultas externas, añaden estas fuentes. Pero, para Satse, el problema es «de inversión». En este sentido, el sindicato pide más recursos para aumentar la presencia de vigilantes de seguridad.

El problema de las agresiones también es sangrante en el Instituto Murciano de Acción Social (IMAS). El año pasado se contabilizaron 131 incidentes en las residencias, advierte Mercedes García, delegada de Satse en estos centros. «Muchos de los pacientes a los que atendemos tienen enfermedad mental; no los responsabilizamos a ellos, sino a la falta de personal. En San Basilio, por poner un ejemplo, hay una sola profesional para atender por las noches a 140 personas», denuncia.

En el sistema sanitario, las demoras en la asistencia y la saturación de los servicios están detrás de muchos episodios de insultos, vejaciones y amenazas, denuncia Satse. Los agresores son, principalmente, hombres de unos 60 años que agreden sobre todo a sanitarias. Entre las mujeres agresoras, la mayoría tienen entre 30 y 35 años, y también son denunciadas sobre todo por violencia verbal.

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