«Las empresas piensan que somos más frágiles al cumplir los 35 años»

Un transeúnte pasa frente a una oficina del SEF, ayer en Murcia.
Un transeúnte pasa frente a una oficina del SEF, ayer en Murcia. / V. Vicéns /AGM

Los demandantes de empleo perciben la edad como la principal barrera a la hora de conseguir un contrato

MINERVA PIÑEROMurcia

Tras poner fin a los contratos estivales, septiembre comienza con un repunte del desempleo, una realidad que se palpa en las largas colas de espera que se forman en las oficinas del Servicio Regional de Empleo y Formación (SEF).

La principal preocupación entre los demandantes de empleo y del subsidio del paro radica en la edad. «Después de trabajar en la hostelería y como cuidadora de personas mayores, parece que a los jefes les asusta contratarme por los años que tengo. Cuando cumples los 35, las empresas se piensan que somos personas más frágiles», expresa Jennifer Rocío Carreño, desempleada inscrita en el SEF desde hace 17 meses. «Aceptaría cualquier tipo de oferta, aunque las condiciones no fuesen buenas», reconoce.

Secundando a Jennifer, José Mariano Cárceles recuerda el primer requisito que cualquier negocio debería tener en cuenta durante los procesos de contratación. «Lo que realmente debería influir son los años de experiencia, no la edad, como suele pasar. Después de más de una década trabajando, esta es la primera vez que piso las listas del paro», expone tras finalizar su último contrato anual como comercial en una empresa de vinos.

La edad límite, tasada en los cuarenta según las impresiones de los desempleados, se suma a las desfavorables condiciones laborales en las que se han encontrado. «Como mucho, puedes salvarte si no llegas a los cuarenta años», explica Rosa María Ferrete, una camarera que ha soportado la masiva llegada de turistas durante la temporada estival. «Este verano se ha notado muchísimo la llegada de clientes. Como los contratos suelen ser de corta duración, a los que llevamos más tiempo en la hostelería nos complican la faena y hacemos el doble de horas por menos dinero. Trabajaba bastante agobiada», aclara, después de pedir el subsidio del paro en una oficina del SEF de la capital murciana.

Mientras que los solicitantes esperan la reactivación de la economía en sus respectivos sectores, algunos desempleados aprovechan la época de sequía laboral para retomar los estudios. Es el caso de Begoña Alcolea, maestra de Infantil, trilingüe, que ha vuelto a España después de cotizar durante tes años en Francia.

«Dentro de mis círculos, que han cumplido los 35, la situación está tan estancada como hace unos años. De momento, he decidido prepararme una oposición mientras estoy en paro», comenta Begoña, lanzando una esperanzadora sonrisa al futuro de su país.

«Parece que se antepone la edad antes que la experiencia. Las empresas quieren gente joven para ocupar los puestos de comercial en los que se trabaja de cara al público» J. Mariano Cárceles Comercial

«Estuve trabajando en Francia durante tres años y, si tuviera que planteármelo por las condiciones de los próximos meses, creo que buscaría otra vez empleo fuera de España» Begoña Alcolea Maestra

«Conforme comenzó la crisis, me fui directo al paro. Parece que en el sector de la carpintería a nadie le interesa contratar a un hombre de 54 años, como es mi caso. Solo buscan a gente joven» Juan Alburquerque Montador

«Después de trabajar durante tres años en la hostelería, tengo que pedir las prestaciones del paro. Me gustaría volver a trabajar como camarera, pero no contratan a casi nadie» Rosa María Ferrete Camarera

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