«El ejercicio físico y una dieta sana previenen la pérdida de la memoria»

Verónica Giménez, Sandra Rodríguez, Beatriz Martínez-Lozano, Víctor Rodríguez (moderador), Rafael Pacheco y Vicente Vicente./Vicente Vicéns/ AGM
Verónica Giménez, Sandra Rodríguez, Beatriz Martínez-Lozano, Víctor Rodríguez (moderador), Rafael Pacheco y Vicente Vicente. / Vicente Vicéns/ AGM

El IV ciclo ’Cuida tu salud’ ofrece pautas para identificar los síntomas asociados a la demencia y envejecer de forma activa y saludable

Marta Semitiel
MARTA SEMITIELMurcia

En el año 2050, el 38% de la población española se situará por encima de los 65 años. De ellos, un 10% será mayor de 80 años y entre un 2,5% y un 10% habrá conseguido ser centenario. La esperanza de vida tiene una previsión clara; sin embargo, el reto es aumentar al mismo tiempo la calidad de vida con la que los ciudadanos españoles llegan a la tercera edad.

«España tiene la inmensa suerte de liderar las estadísticas de longevidad: no lo estamos haciendo mal, pero queremos más, queremos vivir en mejores condiciones», declaró José Carlos Vicente, director general de Salud Pública, al inaugurar la cuarta sesión del ciclo ‘Cuida tu salud’, celebrado en el Aula de Cultura de Cajamar y organizado por ‘La Verdad’ con el patrocinio de Hospital Quirónsalud Murcia y ElPozo, y la colaboración de la Consejería de Salud.

Para alcanzar ese objetivo, es imprescindible llevar «una dieta equilibrada y realizar ejercicio físico, hábitos que constituyen las claves por las que debe comenzar el envejecimiento saludable, ese en el que se producen cambios en el cerebro asociados con la edad, pero no patológicos», explicó Verónica Giménez, especialista en Neurología del Hospital Quirónsalud Murcia, quien recomienda siempre en su consulta «una estimulación activa del cerebro durante el proceso de envejecimiento, en la que la mente trabaje y se esfuerce por resolver situaciones y estrategias», apuntó.

Consejos saludables

Cerebro activo:
Mantener la actividad neuronal a través de ejercicios o lecturas que impliquen un esfuerzo cognitivo.
Aprender cosas nuevas:
Adquirir nuevos conocimientos o apuntarse a algún curso de idiomas ayuda a no perder la memoria.
Viajar:
Enfrentarse al reto de conocer una ciudad nueva, orientarse, interpretar planos, recordar horarios y trayectos.
Ejercicio físico:
Realizar alguna actividad para aumentar la frecuencia cardíaca durante 40 minutos tres veces por semana.
Actitud positiva:
Tener ganas de vivir, de salir de casa y crear relaciones sociales enriquecedoras.
Juegos memotécnicos:
Intentar recordar datos o frases sencillas a través de rimas o repeticiones.

Además de llevar una dieta equilibrada, en la que «los cocidos tengan poca grasa, mucha legumbre y mucha verdura, y se tome leche, proteínas e hidratos de carbono en cantidades moderadas», recomendó Giménez. Y es muy importante la detección temprana de los síntomas de la pérdida de memoria. Para ello, los especialistas instaron a los asistentes a prestar especial atención al «trastorno de la marcha: si observan que sus familiares caminan torpes o mucho más lentos, acudan al especialista», recomendaron.

Identificar los síntomas

El 10,9% de la población de más de 70 años tiene alguna demencia. La más frecuente es el alzhéimer. Sin embargo, Sandra Rodríguez, especialista en Neurocirugía y responsable de la Unidad de Memoria y Trastornos Cognitivos del Hospital Quirónsalud Murcia, aseguró que «entre el 10% y el 20% de las demencias son tratables y algunas, incluso curables». Son las que se conocen con el nombre técnico de Hidrocefálea Crónica del Adulto (HCA) y se producen como consecuencia del deterioro del cerebro por la edad. «La HCA obstruye las vías de drenaje del cerebro y aumenta la cantidad del líquido cefalorraquídeo en su interior. Las primeras alarmas son el trastorno de la marcha, la incontinencia y la aparición de síntomas de demencia», aseguró Rodríguez.

Envejecer con derechos

Ante el vertiginoso avance de la longevidad humana, «nos enfrentamos a la absoluta certeza de que, si no hemos fallecido antes, el paso del tiempo nos hará dependientes, por eso es importante que hablemos de la ética en el envejecimiento y de los derechos de las personas mayores», apostilló Rafael Pacheco, jefe de la Unidad de Medicina Legal Hospitalaria del Reina Sofía.

«Es paradójica nuestra actitud frente a la vejez, porque todos queremos llegar a viejos, pero ninguno queremos serlo. Los muy mayores han pasado de ser referentes históricos a estorbos incómodos», continuó, «pero por el hecho de ser ancianos no están eximidos de sus derechos, todo lo contrario. Precisan de especial cobertura asistencial, se les debe dar la posibilidad de opinar y decidir, de vivir y de morir sin perder la dignidad», apostilló frente a un auditorio repleto de público, en el que se encontraban, entre otros, Tomás Fuertes, presidente del Grupo Fuertes, y Pilar Jiménez, directora médico del Hospital QuirónSalud.

El cierre de la conferencia, moderada por el jefe de Edición de 'La Verdad', Víctor Rodríguez, vino de la mano del catedrático jubilado de Anatomía Patológica de la UMU, Vicente Vicente Ortega. Para él, «la inmortalidad teóricamente es posible, porque estamos programados para sobrevivir», aseguró. Por eso, «el envejecimiento es una adaptación evolutiva. El cuerpo es una máquina para perpetuar los genes, no para mantenerse en el tiempo. Y morimos porque la inversión en ese mantenimiento no es una prioridad biológica».

Directrices de la UE para garantizar el envejecimiento activo en la Región

Al evento asistió Beatriz Martínez-Lozano, técnico consultor de la Consejería de Sanidad y coordinadora la Coalición de Innovación en Envejecimiento Activo y Saludable de la Región de Murcia, integrada en la asociación europea con la que comparte nombre y de la que asume directrices. En su charla, Martínez-Lozano explicó el trabajo realizado por las administraciones para implementar nuevas tecnologías aplicadas a la salud y mejorar la atención sanitaria a los mayores. La mayoría de estas estrategias se desarrollan a través de la Coalición, de la que forman parte más de 40 administraciones, instituciones de investigación, empresas, asociaciones de pacientes y mayores, sociedades y colegios profesionales. El objetivo es «incrementar la esperanza de vida, apoyar el crecimiento económico a través de la innovación y el desarrollo de empresas que apoyen las necesidades de las personas mayores», aseguró la técnico de la Consejería. «La UE propone líneas prioritarias sobre las que se trabaja conjuntamente a nivel regional», explicó Martínez-Lozano. Entre ellas se encuentran «la prevención de caídas, la construcción de entornos adaptados, la integración de cuidados y las soluciones tecnológicas para garantizar la vida independiente de nuestros mayores».

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