La Verdad

Endesa aportó el 75% de los ingresos de la empresa de comunicación de Rato

Rodrigo Rato.
Rodrigo Rato. / Emilio Naranjo (Efe)
  • La Guardia Civil, que eleva a 83 millones la suma facturada por el exministro a compañías privatizadas, estima que cobró elevadas comisiones gracias a su cargo

Rodrigo Rato hizo posible más de una quincena de años lo que el refranero popular suele censurar, esto es, estar al plato y a las tajadas. De 1998 a 2013 sus empresas facturaron un total de 82,96 millones de euros a compañías privatizadas mientras fue ministro de Economía con los gobiernos de José María Aznar. De hecho, más de un tercio de dicha suma (casi el 35%, 28,9 millones) los percibió mientras era miembro de aquel gabinete del PP.

Estos hechos, ya avanzados en febrero por la Agencia Tributaria en un informe donde acusaban al exvicepresidente económico de ocultar al fisco al menos 14 millones -cuyas conclusiones serán ratificadas este miércoles por varios inspectores de Hacienda-, se desglosan en el último análisis de los agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil adscritos al caso que instruye el Juzgado número 31 de Madrid. A juicio de éstos, recurrió para ello a una sociedad «pensada y creada» en un inicio para «ocultar su más relevante accionariado» –en este caso, Rato y dos hermanos–, y que según los datos recabados «cumple los elementos esenciales del blanqueo de capitales».

Y es que la tesis de los agentes de la UCO es que el expolítico metido a financiero –tras dejar esa carrera dirigió el FMI, luego Caja Madrid y finalmente Bankia– recurrió a dicha firma, Cor Comunicación, para cobrar comisiones elevadas a empresas con las que había tenido relación directa mientras fue ministro y aquellas eran, total o parcialmente públicas. «Se colige –aseveran en su informe– que fue creada ‘ex profeso’ para la percepción de esos abonos».

Cor Comunicación, constituida en 1997 de forma «opacada» (se usaban testaferros para que no se supieran sus dueños verdaderos), contrataba servicios de publicidad con «algunas de las principales empresas del país». Pero los investigadores consideran que lo decisivo para que fuera elegida era «la capacidad de influencia» de Rato en esas compañías, «más allá de su mera potencialidad».

Por ejemplo, el Estado dejó de tener la mayoría el accionariado de Endesa bajo el mandato de Rato, quien la privatizó del todo en 1998 con Rodolfo Martín-Villa de presidente. La eléctrica pagó en conjunto 61,9 millones a Cor por gestionar sus campañas de publicidad -el 75% de todo el dinero que recibió de antiguas empresas públicas-, pero esta no tenía los medios para ello y solo actuaba como mera intermediaria.

Comisiones del 50%

Así, según la UCO, un 50% del importe de cada contrato se lo quedaba la propia empresa de Rato como comisión y el resto iba para la verdadera agencia de publicidad, que a su vez luego retornaba entre un 10% y un 30% del importe a firmas controladas por socios del expolítico.

«Esta Unidad –afirma– no comprende cómo se contrató a Cor conforme a su experiencia ni cómo facturó unas cantidades tan alejadas de las que finalmente se transferían a las cadenas que emitían los anuncios». De hecho, exdirectivos de esas empresas testificaron que esas decisiones las tomaron sus presidentes, buena parte de los cuales fueron designados mientras Rato era el titular de la cartera ministerial de Economía y tenía influencia directa en esas compañías.