La Verdad

Portugal salva al BES con 4.900 millones del rescate de la 'troika'

Portugal salva al BES con 4.900 millones del rescate de la 'troika'
  • El Espírito Santo se divide en un banco ‘malo’ con los activos tóxicos y otro ‘bueno’, controlado por las entidades lusas y que se venderá en seis meses

Novo Banco... para nuevos tiempos, que se esperan claramente mejores. Esa es la denominación con la que empezará a funcionar en las próximas horas el Banco Espírito Santo (BES), que este mismo lunes podría volver a cotizar tras la suspensión decretada finales de la semana pasada por la Comisión del Mercado de Valores Mobiliarios lusa. Claro que no será la misma entidad, pues fuera de ella – cual si fueran un remedo financiero del Dr.Jeckyll y Mr.Hyde– quedarán sus activos tóxicos, precisamente aquellos que le han llevado a declarar unas pérdidas históricas de 3.577 millones de euros en el primer semestre.

Aunque no se explayó mucho en la letra pequeña del plan, el gobernador del Banco luso, Carlos Costa, insistió en que los 4.900 millones que se inyectarán a ese ‘Nuevo Banco’ no supondrán perjuicio alguno para los contribuyentes de un país que empieza a ver la luz tras el rescate que recibió en 2011 de la ‘troika’ (Comisión Europea, BCE y FMI) y que se cerró en mayo. Para ello se recurrirá precisamente al mecanismo financiero que se habilitaba en ese programa para salvar a entidades en problemas.

Esta línea de crédito concreta asciende a 6.400 millones y el Ejecutivo de Pedro Passos Coelho hará uso de ella para inyectar algo más de 4.600 millones en el banco ‘bueno’ que aglutinará la actividad comercial del BES, sus fondos y depósitos. Los otros 290 millones serán aportados por las propias entidades financieras lusas a través del remanente que existe en el llamado Fondo de Resolución de la Banca –el homólogo portugués del Fondo de Garantía de Depósitos (FGD) español–, que será el que asuma la titularidad del 100% del capital social del Novo Banco.

La novedad en este caso es que el dinero será prestado por el Estado directamente a dicha asociación privada, que soportará de esta manera los riesgos en caso de que la venta del hijo ‘bueno’ del BES –para la que se estima, en principio, un plazo de seis meses– no alcance a cubrir esos 4.600 millones.

En España, la fórmula usada para derivar los activos tóxicos de las entidades en problemas –sobre todo, inmobiliarios– ha sido la Sareb, que actúa así como un banco ‘malo’, mientras que el rescate y la recapitalización posterior ha recaído en el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria –es decir, el Estado– y apenas en el FGD.

Aunque será el Fondo de Resolución portugués quien elija a los nuevos gestores del sucesor del BES, se da por hecho que continuará al frente Vitor Bento, colocado a mediados de julio por el Banco de Portugal tras la renuncia forzosa del presidente anterior, Ricardo Salgado. Eso sí, a este último no le saldrá gratis su penosa gestión.

El ‘malo’ valdrá cero

El otro banco en que se dividirá el Espirito Santo, el ‘malo’ con los activos tóxicos –incluidas las pérdidas de 1.500 millones derivadas de recompras sospechosas de deuda a clientes ‘preferentes’–, será soportado por los accionistas actuales, de modo que el valor real de sus participaciones será cero. Entre ellos, el clan familiar de Salgado con el 20,1%, contra quien el Banco de Portugal va a emprender acciones penales –además de contra otros administradores de la entidad que han trabado con él– por los perjuicios causados, sin olvidar tampoco los expedientes administrativos.

A diferencia de esta sociedad que nace prácticamente en quiebra técnica, el Novo Banco su cumplirá claramente con los niveles de solvencia exigidos por las autoridades europeas, al alcanzar una ratio de capital del 8,5% gracias a la inyección de 4.900 millones que recibirá. Suficiente, a priori, para poner de nuevo a flote una entidad que hoy sólo vale 675 millones de euros, apenas una séptima parte de los 4.219 millones de cotización bursátil que alcanzaba finales de mayo cuando se destaparon los graves problemas financieros que arrastraba.

Mientras, la familia Espirito Santo – a la que el jueves se le retiró su derecho de veto en el banco que fundó, donde aún mantiene el 20,1% del capital social-, continua su derrumbe desde la divinidad financiera a la mortalidad económica. Ricardo Salgado, actual patriarca del clan –conocidos como los Rockefeller portugueses-, se encuentra desde el pasado 24 de julio en libertad bajo fianza tras tener que abonar tres millones de euros. Está acusado de sendos delitos de fraude, abuso de confianza, falsificación y blanqueo de capitales en el marco del llamado 'caso Monte Branco', donde se investiga la mayor red de lavado de dinero descubierta en el país.