La Verdad

El cultivo del limón genera ya más de 700 millones anuales

Empleadas de un almacén de manipulado de limón.
Empleadas de un almacén de manipulado de limón. / Guillermo Carrión / AGM
  • Murcia controla el 60% de la producción y el 80% de la comercialización y procesado

El limón generó en la pasada campaña un volumen de negocio de 710 millones de euros, de los que el 80% correspondió a Murcia, según la interprofesional Ailimpo. Esto es, 568 millones fueron facturados en la Región con su comercialización y procesado en zumos y aceites esenciales.

La actual cosecha de limón fino, que está en su tramo final, se saldará con un aforo de 762.000 toneladas a las que se sumarán otras 230.000 toneladas del tipo verna, cuya recolección está a punto de comenzar. Tales volúmenes, de los que el 60% sale de las plantaciones murcianas, permitirán repetir e, incluso, mejorar los resultados de la campaña 2015/2016, debido a la escasa competencia por parte de Turquía y Argentina. Los precios actuales oscilan entre 30 y 40 céntimos el kilo, cuando el coste de producción se sitúa en 14 céntimos.

Un total de 16.785 puestos de trabajo dependen de la producción de 9.068.990 limoneros que se reparten entre Murcia, Alicante y Málaga. Solo la recolección genera 1.580.000 jornales al año para 7.700 trabajadores del campo. La selección y manipulado en almacenes emplea a 8.000 personas, la gran mayoría mujeres. El resto corresponde a las industrias conserveras. En total, la masa salarial generada por el limón asciende a 226 millones de euros anuales, destaca Ailimpo. Aparte de ello, en Murcia hay más de 6.000 propietarios de limoneros, lo que da una idea de su peso social.

En la Región hay plantadas 21.662 hectáreas de limoneros de los tipos fino (79%) y verna (21%), que representan el 56% de la superficie total de España (38.105 hectáreas). A ello se añaden 748 hectáreas de pomeleros. Los 5,5 millones de limoneros que hay en la Región se concentran en la Vega Media del Segura, Valle del Guadalentín y Campo de Cartagena, y, en menor medida, en la comarca del Río Mula. Dichas zonas producen el 60% del limón español.

En la Unión Europea, la superficie dedicada al cultivo del limón es de 62.855 hectáreas. España es el Estado miembro que mayor superficie ostenta (60,6% del total), mientras que la Región de Murcia, a su vez, representa el 34,4% del total europeo. Italia ocupa el segundo lugar, con 16.634 hectáreas, seguida por Grecia, con solo 5.180 hectáreas.

De los 710 millones de euros facturados en la pasada campaña, 635 correspondieron a la venta en fresco; 40,8 millones, a la producción de zumo concentrado, y 34,2 millones, a aceites esenciales. España ocupa el primer lugar del mundo en cuanto a comercialización de limón fresco (con un 22% de cuota de mercado) y el segundo lugar en producción de zumos de este cítrico (15% de cuota). Murcia controla el 80% de ambas actividades en el país.

El cultivo, recolección y transporte de limones aportó en la anterior campaña un total de 253,57 millones de euros a otros sectores. Así, 30,81 millones se invirtieron en el campo en fertilizantes y fitosanitarios, a los que se sumaron 19,43 millones en podas y tareas de mantenimiento de las plantaciones. En recolección y envasado se gastaron 82,17 millones en embalajes. Las compañías logísticas se llevaron 106,22 millones: 85,68 millones en transporte internacional más otros 20,54 en distribución dentro de España. Por último, el consumo de energía se llevó otros 14,94 millones.

La interprofesional Ailimpo es pionera en establecer un modelo homologado de contrato de compraventa de fruta en el campo, que será obligatorio a partir de la próxima campaña. Entre sus competencias destacan las de mediación de conflictos entre comprador y vendedor; velar por el adecuado funcionamiento de la cadena alimentaria; incrementar la transparencia del mercado con bases de datos y registros; plantear medidas para regular la oferta y evitar la sobreproducción. Igualmente se encarga de promover marcas de calidad diferenciada; desarrollar sistemas de cultivo que reduzcan el uso de fitosanitarios; impulsar programas de formación y publicar índices de precios y costes.