La Verdad

Montoro admite un 2017 «difícil» por el ajuste de 16.000 millones en el déficit

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Cristóbal Montoro, ministro de Hacienda. / Javier Lizón (Efe) I Atlas

  • Anuncia un aumento de la recaudación del IVA de 7.000 millones en 2016 y presume de que el gasto social ha superado los 300.000 millones "por primera vez"

  • Avisa de “penalizaciones en materia tributaria” para las empresas morosas con sus proveedores y confirma que el endurecimiento de aplazamientos tributarios no afectará a autónomos ni a pymes

El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, ha reconocido que 2017 será un “año difícil” por el ajuste de 16.000 millones necesario para reducir el déficit del 4,6% al 3,1%. “Es la senda comprometida con la UE y la garantía de mantener los niveles de confianza para asentar la recuperación”, ha justificado durante su comparecencia en la Comisión de Hacienda del Congreso. El impacto de este escenario se tendrá que reflejar en los próximos Presupuestos Generales, que el ministro no ha dudado en calificar de “exigentes” por este motivo.

Sin embargo, Montoro ha matizado que a partir de 2018 el escenario será “más fácil” porque España –si cumple los objetivos- situará el desfase entre ingresos y gastos por debajo del 3% y saldrá del procedimiento de corrección de déficit excesivo. “El nivel de vigilancia al que estaremos sometidos será inferior y ganaremos capacidad de acción”, ha explicado. De hecho, Montoro ha destacado que la legislatura “tiene mucho mejor aspecto” que lo vivido al inicio de la anterior en 2012.

Una de las claves para lograr cuadrar las cuentas públicas está en la recaudación tributaria. El ministro ha afirmado que los ingresos de IRPF el año pasado serán superiores a los 72.000 millones, lo que supone mantenerse en el nivel precrisis recuperado en 2015. También el IVA cerrará 2016 con niveles “claramente superiores” a los de 2007 en unos 7.000 millones hasta superar los 62.900 millones. Un incremento basado en el aumento de tipos y en el repunte del consumo. Asimismo, los Impuestos Especiales acabarán en torno a 20.000 millones, similar a 2007. Algo que no ha impedido una subida del gravamen al tabaco y el alcohol y la inclusión de un tributo a las bebidas azucaradas.

Caída en Sociedades

Sin embargo, Montoro ha reconocido que la recaudación en Sociedades es todavía la mitad que en 2007. “Por esta razón tomamos medidas en diciembre para cambiar las condiciones en el impuesto en los grandes grupos”, ha explicado, quien ha reconocido que si la recaudación cae “hay que rectificar”. La previsión del Gobierno es que estos cambios permitan un aumento de los ingresos de 4.650 millones en 2017. Pese a estos últimos incrementos impositivos el ministro ha insistido en la intención de cumplir la promesa de “reducir el IRPF” plasmada también en el acuerdo con Ciudadanos.

El ministro también ha admitido dificultades en la Seguridad Social, aunque se ha mostrado confiado en que las cotizaciones se incrementarán “según mejore el empleo y los salarios”. En este sentido, ha destacado el objetivo de alcanzar los 20 millones de ocupados en esta legislatura para “enterrar definitivamente” la crisis.

El titular de Hacienda ha insistido en que el objetivo del Gobierno es aumentar el gasto público en menor medida que crece la actividad económica para poder así reducir el déficit. De hecho, Montoro ha presumido de que el proceso de consolidación fiscal y el ajuste del gasto se ha realizado sin afectar a la protección social. Así, el ministro ha asegurado que mientras que el gasto publico en 2011 ascendió a 490.000 millones (45,8% del PIB) en 2016 se redujo en más de 15.000 millones. Sin embargo, ha resaltado que pese a esta reducción el gasto social (educación, sanidad y protección social) el pasado ejercicio superó los 300.000 millones “por primera vez en la historia”.

De hecho, Montoro ha asegurado que el gasto en educación en 2016 fue superior en 1.800 millones al registrado antes de la crisis, en 7.000 millones en sanidad y hasta en 49.000 millones en protección social (este gran incremento se debe a la implantación de la ley de la dependencia y al aumento del número de pensionistas con mayores prestaciones). “Salimos de la crisis con una reducción del déficit que aumenta el gasto social. Y esto es compatible con una economía más competitiva”, ha señalado Montoro.

"Abuso" de las empresas

Por otra parte, el ministro ha advertido que el Gobierno “puede utilizar penalizaciones en materia tributaria” para las empresas que excedan el plazo legal de pago a los proveedores. En este sentido, Montoro ha considerado inaceptable “el abuso” de las empresas de mayor tamaño a la hora de fijar condiciones de financiación de las de menor tamaño.

A pesar de que la ley marca un máximo de 60 días para hacer estos pagos, la morosidad supera largamente esos límites que sufren principalmente autónomos y pymes. Montoro ha asegurado que “hoy no tiene sentido” esta demora por la facilidad de financiación tanto en el mercado como por los bajos tipos de interés. Sin embargo no ha dado más detalles y ha asegurado que "ahora hay que dotar de contenido" a esa medida.

Asimismo, el ministro de Hacienda ha confirmado estudia con la Agencia Tributaria medidas para evitar que el endurecimiento de aplazamiento de pagos de IVA aprobado en diciembre afecte a autónomos y pymes. Una iniciativa que ha desatado la preocupación de ambos colectivos.

Otro de los objetivos del Gobierno es abordar la reforma de la financiación autonómica. El ministro ha asegurado que la mejora del escenario económico hace plausible este acuerdo. También ha advertido que la situación política ofrece una posibilidad para alcanzar un pacto en la materia. “O nos ponemos de acuerdo o no hay sistema de financiación”, ha advertido. Por último, Montoro ha anunciado la intención del Gobierno de aprobar un proyecto de ley sobre el desarrollo de las medidas de lucha contra el fraude.