Dieciocho municipios incumplen la ley al cobrar por el servicio de basura más de lo que les cuesta

Contenedores de basura en Murcia. /V. Vicéns / AGMGráfico
Contenedores de basura en Murcia. / V. Vicéns / AGM

Mula recauda por ciudadano el doble del coste de la recogida, y Los Alcázares obtiene el mayor superávit, con 53 euros limpios por persona

Alexia Salas
ALEXIA SALAS

Que la basura es un negocio, lo saben ya desde Sicilia hasta China, dos de los lugares punteros donde más tajada económica sacan de los desperdicios, pero lo que pasaba hasta ahora desapercibido es que algunos ayuntamientos de la Región obtienen beneficios con el servicio de recogida de residuos sólidos urbanos. Un estudio realizado en la Universidad de Murcia (UMU) por el equipo de investigación de Economía Financiera y Contabilidad que dirige el catedrático Bernardino Benito López, revela que al menos el 40% de los ayuntamientos murcianos obtienen superávit al cobrar a los vecinos por encima de lo que cuesta a las arcas municipales la prestación del servicio. «Muchos de los ayuntamientos están obteniendo unas ganancias en el servicio de basuras que quizás deberían dejar de producirse y repercutir en una bajada de las tasas que están pagando», recalca el informe que, más allá del mero consejo, deja claro que este excedente vulnera el artículo 24.2 del Texto Refundido de la Ley Reguladora de las Haciendas Locales, que dice que «el importe de las tasas por la prestación de un servicio o la realización de una actividad no podrá exceder, en su conjunto, del coste real o previsible del servicio o actividad o, en su defecto, del valor de la prestación recibida».

El equipo de Benito López ha examinado y comparado los datos de 35 municipios murcianos -el resto no tienen publicadas sus cifras-, de los cuales en 18 los ingresos que recibe el ayuntamiento superan a los costes. Lo primero que llama la atención es que administraciones locales destacadas, como Cartagena, Mazarrón, Fuente Álamo, Puerto Lumbreras o La Unión, no hayan puesto sus datos a disposición del Ministerio de Hacienda y Función Pública y, sobre todo, de la mirada escrutadora de la ciudadanía.

El 'top' del excedente

Los desequilibrios de dos municipios saltan de inmediato a la vista: Mula y Los Alcázares, ya que ambos registran los mayores superávits de la Región en el servicio de basuras. La mayor cifra de 'beneficio' se produce en el municipio marmenorense, donde la empresa Urbaser le cobra 135 euros por habitante al Ayuntamiento por vaciar los contenedores, mientras que cada vecino paga al año 188 euros, según los datos publicados y analizados en el estudio. La cuenta resulta fácil: 53 euros de más por cabeza que las arcas municipales ingresan, limpios de polvo y paja, y disponibles para pagar otros gastos. De un servicio que cuesta 2.062.487 euros al año, queda un remanente de 812.452 euros anuales.

Con un superávit menor, de 34 euros por cabeza al año, el Ayuntamiento de Mula destaca sin embargo porque el beneficio duplica el coste. La gestión directa permite al Consistorio cubrir el servicio con 467.662 euros al año -28 euros por vecino-, mientras que ingresa por tasas 1.029.508 euros -62 euros por habitante-, lo que arroja un resto de 34 euros por vecino.

Para el concejal de Servicios Públicos de Los Alcázares, Francisco Montesinos, el gobierno actual se encontró «con los servicios ya adjudicados: una contrata de 2005 con medios insuficientes, que no da abasto para llegar a todo el municipio». El edil era «consciente del desequilibrio, porque también pasa con otros servicios» y espera regularizarlo sin bajar la tasa. Se inclina por «una adjudicación nueva, ya que el contrato prescribe en 2019, así que lo miraremos con lupa y pediremos más personal y maquinaria moderna y eficaz».

Tampoco planea bajar la tasa el concejal de Servicios de Mula, Francisco Javier Llamazares, quien no comparte las cifras del estudio. El edil valora en 997.221,93 euros al año el coste del servicio, aunque los datos que maneja el Estado son otros. Los cálculos del concejal dan al servicio un mayor equilibrio, ya que sitúa el coste por vecino en 58,66 euros al año, a poco menos de un euro de diferencia con la tasa pública.

No descarta recortar la tasa el concejal de Servicios de Cehegín, Ismael Abellán, cuyo municipio registra otro superávit en lo alto de la tabla, con 29 euros por habitante y año. En el caso del municipio del Noroeste se repite la fórmula muleña: cada vecino paga el doble del coste anual del servicio. Abellán destaca «el ajuste del coste realizado por el gobierno municipal y la renovación de la maquinaria». Valora «el coste real del servicio en 1,5 millones de euros, ya que es de gestión directa, frente a los dos millones que habría costado si lo realiza una empresa». Aún así, el edil adelanta que «el Ayuntamiento estudia una futura bajada del recibo bimestral, ya que se prevé una reducción del coste del vertido en la planta de Ulea, que pasará de 40 por tonelada a 27 euros».

No hay fórmula magistral

Según el catedrático de Economía Financiera, «no hay un modelo de gestión. En unos municipios funciona mejor la gestión privada y en otros la pública, así que la clave está en negociar unas buenas condiciones, hacer un buen contrato y, después, que el Ayuntamiento vigile de cerca el cumplimiento». De hecho, los municipios modélicos en la gestión de las basuras son Santomera -cero superávit-, a través de una concesión, y Jumilla, con un servicio directo.

Entre los municipios que deberían revisar la relación entre el coste de su servicio y la tasa que cobran a los vecinos están Blanca, Calasparra, Villanueva del Río Segura y Molina de Segura. Este último destaca por el elevado coste del servicio, que con 4.683.387 euros consta como el segundo de mayor importe de la Región después del de Murcia. Los responsables municipales han subido la tasa a los vecinos hasta casi conquistar la cima de la tabla, ocupada por Los Alcázares. Los molinenses pagan 92 euros por cabeza al año para dejarle al Ayuntamiento un superávit de 25 euros por persona. Para el concejal de Hacienda de Molina de Segura, José de Haro, su relación de costes con ingresos está equilibrada, ya que declara una cifra de facturación de la empresa Sercomosa de 5.378.306, superior a la publicada por el Ministerio. El edil aclara que «la ordenanza fiscal no establece una tasa homogénea por usuario, sino diferente en función del tipo de actividad que desarrolla».

Ingresos de libre disposición

Para el coordinador del estudio, los datos abren el debate de la correcta financiación de los servicios públicos y descubre «que con las basuras están financiando otras cosas», que no están contempladas por ley porque no debe producirse ese remanente. Como no procede de un impuesto, tampoco tiene la finalidad legal de costear los principales gastos municipales. Su destino cabe, por tanto, en el cajón de lo arbitrario.

«Si la tasa supera el coste, algo se hace mal, y si el coste supera la tasa, alguien podría preguntar si se sobrevaloró el servicio», señala el catedrático de Economía Financiera, quien invita a reflexionar sobre los casos en los que el servicio resulta más costoso: «En lugar de dedicar una parte de los impuestos a becas y otras mejoras sociales, se están destinando a las basuras».

«Sorprende el elevado coste por habitante que soportan los municipios de Alcantarilla, Campos del Río, Caravaca de la Cruz, Lorquí, Molina de Segura, Torre Pacheco y Totana», alerta el estudio de la UMU.

Un déficit poco sostenible

De hecho, Torre Pacheco presenta un déficit de 61 euros por vecino, ya que el Ayuntamiento soporta un coste de 130 euros por habitante para la retirada de los residuos, mientras que la tasa suma 69 euros al año. Según el concejal de Hacienda, Carlos López, «es un municipio muy extenso, con once pedanías, más de veinte núcleos diseminados y un casco urbano de baja densidad». La contrata con STV Gestión finaliza ya, y en el Consistorio preparan los nuevos pliegos de condiciones para que el futuro servicio disponga nuevos contenedores y aumente la frecuencia de recogida.

El caso de Totana enciende una luz roja en la tabla de precios. Paga un servicio de 3.789.163 euros, casi al precio del de Lorca pero con la tercera parte de población, con lo que el coste por habitante sube a 122 euros al año, mientras que las arcas municipales ingresan la mitad, 61 euros por cabeza. El déficit se pone en 61 euros al año por vecino, lo que convierte esta contrata en una de las razones que han llevado a la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal a incluir a Totana entre los nueve municipios españoles con graves problemas de sostenibilidad.

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