«Detrás de algunas pseudoterapias se esconden auténticas sectas»

Efrén Suay Nicolás y Rocío Gonzálvez.
/E. B.
Efrén Suay Nicolás y Rocío Gonzálvez. / E. B.

J. P. P. MURCIA

Los psicólogos Efrén Suay Nicolás y Rocío Gonzálvez forman parte de un grupo de profesionales que ha decidido plantar cara a las pseudoterapias, advirtiendo de sus riesgos, informando a la población y evitando que se infiltren en colegios profesionales, universidades e instituciones. En algunos casos, estas pseudoterapias pueden ser más o menos inocuas, más allá de la ausencia de evidencia científica. Pero muchas suponen un riesgo cierto para la salud de los pacientes.

«Detrás de estas terapias suele haber un gurú, una figura que dice haber encontrado una piedra filosofal y al que todos siguen. En muchos casos, se comportan como auténticas sectas», advierte Efrén Suay Nicolás. La 'bioneuroemoción' o 'biodescodificación' vincula la enfermedad con las emociones, y puede llevar al paciente a romper incluso con la familia si el pseudoterapeuta llega a la conclusión de que la patología tiene su origen en un conflicto familiar. «Te alejan de tu entorno, te hacen cortar con tu pareja, con todo, y te llevan a una especie de retiro», explica Rocío Gonzálvez, neuropsicóloga.

Otras terapias entran directamente en el campo del esoterismo. Es el caso de las 'constelaciones familiares', basada en la idea de que los problemas de salud, las tensiones o los conflictos que sufre una persona pueden tener su origen en acontecimientos que vivieron familiares suyos ya fallecidos, de generaciones anteriores. «Este tipo de cosas pueden provocar verdaderos problemas de salud mental», alertan Rocío Gonzálvez y Efrén Suay Nicolás. Los psicólogos murcianos se han puesto en contacto con la recién creada Asociación para Proteger al Enfermo de Terapias Pseudocientíficas (Apetp), que de momento solo tiene presencia en Madrid y Valencia.

Los psicólogos quieren reivindicar el carácter científico de su especialidad frente a los intrusismos de todo tipo. «Hay una vuelta a lo esotérico», advierte Efrén Suay, quien lamenta la frivolidad con la que en ocasiones se aborda el problema. «A veces se piensa que si el reiki -la imposición de manos al paciente-u otras pseudoterapias ayudan a que alguien se relaje, ¿por qué no hacerlo? Pero si lo que funciona ahí es que hay alguien escuchando y un entorno que relaja, ¿por qué no nos centramos en eso en lugar de ir imponiendo manos?», se pregunta.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos