Despedido un empleado de limpieza que se desmayaba en el trabajo por ir bebido

Despedido un empleado de limpieza que se desmayaba en el trabajo por ir bebido

El Juzgado indicaba que aunque en un tiempo se sometió a las indicaciones de la asociación Alcohólicos Anónimos y pareció que había logrado desengancharse del alcohol, finalmente recayó de nuevo en su consumo

EFE

La Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de la Región de Murcia ha desestimado el recurso presentado por un empleado del sector de la limpieza contra la sentencia de un Juzgado de Cartagena que declaró procedente su despido porque en varias ocasiones incluso sufrió desvanecimientos en plena calle cuando desarrollaba su labor debido al grado de intoxicación etílica que presentaba.

La sentencia, a la que ha tenido acceso Efe, indica que el Juzgado de lo Social al que correspondió su demanda declaró probado que debido a su conducta adictiva al consumo de bebidas alcohólicas y tóxicos había atravesado por varios periodos de incapacidad temporal.

Señalaba asimismo que en octubre de 2014 sufrió una crisis en plena calle, cuando desarrollaba su trabajo, en el que incluso perdió la conciencia y tuvo que se trasladado a un hospital de Cartagena.

En diciembre de 2015 sufrió otro incidente en plena calle, «que alarmó a sus compañeros», y nuevamente tuvo que ser conducido al mismo hospital.

En agosto de 2016 -añadía el relato de hechos probados- ocurrió otro hecho similar, con caída en la calle, y tras solicitarle autorización para ello, se le realizó una prueba de determinación de tóxicos y alcohol que dio resultado positivo a los mismos y al consumo de ansiolíticos.

El Juzgado indicaba que aunque en un tiempo se sometió a las indicaciones de la asociación Alcohólicos Anónimos y pareció que había logrado desengancharse del alcohol, finalmente recayó de nuevo en su consumo.

La Sala, al desestimar el recurso, dice que los hechos probados son suficientes para justificar la procedencia del despido.

Y añade que los mismos son graves, ya que se trata de una conducta que se produce en reiteradas ocasiones en el trabajo y que, repercute negativamente en la actividad laboral, en los compañeros y en la imagen de la empresa, «pues el estado de embriaguez es perceptible por el público».

Y añade que «la ejecución del trabajo en tales condiciones comporta riesgos para terceros y para el propio trabajador».

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