La Verdad

El UCAM llega tarde al partido

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Campazzo, por los suelos, pasa el balón ante Landry. / Nacho García / AGM

  • Abucheos de parte de la grada, que acabó pidiendo el regreso de Fotis Katsikaris

El UCAM perdió en casa su segundo encuentro consecutivo en la EuroCup y las opciones de acabar primero o segundo de grupo se han esfumado. Contra el Bayern perdió los dos partidos y el 'average' con el Zenit lo tiene perdido. Tiene que ganar a en Málaga para tener opciones hasta la última jornada, en la que descansará. El Palacio de los Deportes empieza a ser una pista fácil para los visitantes. Caer ante el Zenit entra dentro de lo posible, pero los 22 primeros minutos del partido de ayer son censurables. El equipo ruso tiene mejor equipo y Quintana no tenía a Soko para frenar a Timma, pero lo que no es normal es que el UCAM se deje llevar.

Hasta la fecha, cuando las cosas no salían bien en ataque, el equipo lo daba todo en defensa y se agarraba así a los partidos, pero anoche no lo consiguió y parte del público cargó contra Quintana. Seguramente ese fue el motivo por el que se oyeron gritos que pedían el regreso de Katsikaris. Pero el entrenador cántabro no tiene la culpa de que sus jugadores fallen debajo del aro, que la pelota haga la 'corbata' y se salga, e incluso de tener a Soko lesionado, que es único capaz de frenar a un ala de su misma altura y peso, porque Rojas no se puede multiplicar.

El problema es que ayer hubo demasiadas ausencias. No estuvo la Peña Zona Pimentonera, ni los Sufridores del CbMurcia, ni muchos de Triple Doble, porque estaban trabajando. Hasta el tercer cuarto, con 32-53 en el marcador, tampoco se vio al UCAM. Fue entonces cuando reaccionó y ante una afición fría, que no esperó al final para expresar su malestar, el encuentro, que ya estaba enrarecido por la hora de inicio (18.30), solo sirvió para maquillar la derrota.

Campazzo apoya a Quintana

Campazzo reconoció que el equipo entró algo bloqueado y habló de la crispación que se vivió en la grada. «Cuando las cosas van mal, la pelota pesa mil kilos, el aro es un anillo y parece que somos los peores del mundo. Se escucharon cosas en las gradas [refiriéndose a los gritos que pidieron el regreso de Katsikaris]. Eso quieras o no influye. Nos mete más tipo de presión y queremos solucionar los problemas en un tiro. Nos duelen las derrotas como al que más. Estamos todos unidos y estamos cien por cien con el entrenador [Quintana].