La Verdad

Andrés cumple un sueño en Belgrado

Andrés Fernández, preparado para recibir una bola, en un entrenamiento celebrado el miércoles en Belgrado.
Andrés Fernández, preparado para recibir una bola, en un entrenamiento celebrado el miércoles en Belgrado.
  • Conchita eligió al tenista murciano, un portento físico, para ayudar en la puesta a punto en la Davis de los jugadores españoles, eliminados ayer por Serbia

Si hay alguien en la expedición del equipo español de Copa Davis que tiene motivos de sobra para no olvidar en su vida la eliminatoria de cuartos de final del Grupo Mundial contra Serbia es el joven tenista murciano Andrés Fernández (1999).

Actualmente entrena becado en el Centro de Alto Rendimiento (CAR) de Sant Cugat del Vallés, a las ordenes de Mico Margets, y fue convocado por la capitana de la selección española de tenis, Conchita Martínez, para acudir como 'sparring' a la concentración de la eliminatoria de Copa Davis en Belgrado. Su papel, el de quinto jugador, es clave para el funcionamiento general del combinado nacional y una etapa inolvidable para cualquier joven tenista.

Andrés no ha parado de crecer como jugador de tenis desde que se olvidó del fútbol. Arrancó con fuerza, proclamándose campeón de España cadete. A los 10 años dejó las pistas del Murcia Club de Tenis y dio el salto al Centro de Tecnificación de la Federación Murciana, donde estuvo hasta el año pasado. Técnicos de la Española lo seguían de cerca y lo querían a su lado, de manera que desde septiembre sigue progresando en el CAR de San Cugat del Vallés.

El tenista murciano cumplió 18 años el pasado 8 de marzo. En el centro de tecnificación de la Española es muy conocido y la semana pasada recibió la llamada de Conchita Martínez. Lo quería a su lado para que ayudara a la puesta a punto de los jugadores del equipo español.

Para Andrés Fernández, un zurdo con los pies y un diestro con las manos, un portento físico capaz de aguantar en pista varias horas en un partido, fue un bombazo. Un sueño hecho realidad. «Algo que hizo que se sintiera supercontento», explica Silvestre, su padre, quien ha estado estos días intercambiando mensajes con su hijo a través del WhatsApp. Según Silvestre, su hijo «es un enamorado del tenis, muy currante y un jugador que lleva bien el sacrificio».

La semana ha sido muy intensa para Andrés. Cuando todavía no se había sobrepuesto de la emoción que supuso la llamada de la capitana del equipo español de Copa Davis, llegó el bombazo. Fue en la pista de la Sala Pionir de Belgrado. El murciano se quedó boquiabierto cuando vio que Viktor Troicki, el número dos del equipo serbio, se dirigía a él para saludarle y darle la bienvenida, como hizo con todos los componentes de la expedición nacional. Andrés ha sido uno más. Ha estado completamente integrado desde el minuto uno. «También flipó cuando comprobó que había un traje a medida para él, con el que asistió el miércoles, junto al equipo español al completo, a la cena de gala».

Esta semana ha sido para Andrés especial. Poder compartir una eliminatoria de Copa Davis, ver cómo lo viven los jugadores, aprender de ellos y, sobre todo, ver cómo afrontar cada partido y entender lo que significa para ellos representar a España. Es una sensación muy positiva y de aprendizaje.

España no ha podido contar en Belgrado con sus figuras más representativas, como Rafa Nadal, David Ferrer, Fernando Verdasco, Feliciano López y Roberto Bautista. Conchita armó un equipo de garantías con un doblista más que experimentado como Marc López, una joven promesa como Jaume Munar -número 245 del mundo a sus 19 años-y dos 'top 25' como Pablo Carreño y Albert Ramos, ambos con el mejor ranking de su carrera.

Para Andrés Fernández ha sido lo de menos. Pese a no salir a competir a la pista, ha sido el que más ha disfrutado. Para el murciano «ha supuesto una gran alegría formar parte de esta expedición y aportar un granito de arena».

Necesita confianza

El joven tenista murciano regresará la próxima semana al CAR de San Cugat para seguir con su plan de entrenamiento, a las órdenes de Mico Margets, quien dice de Andrés Fernández que «es un jugador con un gran potencial, tanto técnico como físico. Tiene muy buen saque y muy buen revés. La derecha tenemos que mejorarla, aunque no la maneja mal. El objetivo es que empiece a ganar partidos y, sobre todo, que empiece a jugar con más confianza para que lleguen los buenos resultados».

Juega en el circuito Futures de torneos profesionales en el que gran parte de los jugadores que participan son jóvenes con pocos años en el circuito. Ha logrado triunfos en Murcia, Reus y Mallorca y ha jugado en Barcelona.

Andrés es uno de los dos tenistas que está becado al cien por cien en el CAR de San Cugat, eEl otro es Nicolás Sánchez Izquierdo. «Esto nos permite que cada semana podamos invitar a jugadores de otras territoriales para que compartan entrenamientos. De esta manera hacemos un seguimiento y control de esos jugadores invitados y de los nuestros», añade Mico Margets.

Derrota en el dobles

La participación de Andrés Fernández en la eliminatoria ha sido la mejor noticia para el deporte murciano, ya que en cuanto a resultados, han sido unos cuartos para olvidar. Ayer Serbia consumó su triunfo sobre el equipo español (3-0). Nenad Zimonjic y Viktor Troicki remontaron a Pablo Carreño y Marc López para evitar la reacción de España y sellar la clasificación de Serbia para las semifinales de la Copa Davis. Zimonjic y Troicki ganaron el punto de dobles en cinco sets (4-6, 7-6, 6-0, 4-6 y 6-2), después de tres horas y 15 minutos.

Pablo Carreño y Marc López mantuvieron el tipo en todo momento, pero cayeron al final ante unos adversarios más solidos y que afrontaron el final del duelo en mejores condiciones físicas.

El punto de dobles supone la eliminación de España del Grupo Mundial, al que regresó este año tras dos temporadas alejada de la elite. Serbia, que el viernes ganó sus dos encuentros individuales por medio de Novak Djokovic, que batió a Albert Ramos (6-3, 6-4 y 6-2) y Troicki, que superó a Carreño (6-3, 6-4 y 6-3), permanece en el torneo. Serbia, campeón en el 2010, buscará la final ante Francia.