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Imagen de televisión del puñetazo de Duda a Rivillos.
Imagen de televisión del puñetazo de Duda a Rivillos. / LV

Otros ocho partidos a la sombra

  • La agresión de Duda a Rivillos, jugador del Movistar Inter, sale cara al técnico hispano-brasileño, que tendrá que cumplir su tercera sanción ejemplar. El entrenador de ElPozo, que no podrá dirigir a su equipo desde el banquillo en la Copa de España, asegura que se siente «mal y culpable»

El Inter ganó a ElPozo la final de la Copa de España el 16 de marzo de 2014. Fue por la mínima (4-3) y aquel partido acabó con bronca. El periodista José María García, dueño del club madrileño, y Duda, entrenador de ElPozo, estuvieron a punto de llegar a las manos nada más finalizar aquel partido, que estuvo marcado por una enorme tensión. El altercado le costó una sanción de ocho partidos al entrenador del equipo murciano.

El club, molesto por lo ocurrido, tuvo que salir a la palestra y pedir disculpas. Dijo que hechos como aquel no se volverían a repetir. Tomás Fuertes recondujo la situación, pero solo hasta el 12 de diciembre de 2015. Duda volvió a perdir perdón después de haber metido la mano en la boca de Jordi Durán, entrenador del Hércules, cuando ambos se dirigían al vesturio. Duda acudió como espectador a ver el partido entre ElPozo B y el Hércules. Fue sancionado con seis partidos y el técnico hispano-brasileño volvió a inclinarse públicamente.

Pero Duda ha vuelto a hacerlo. El miércoles vio la tarjeta roja por agredir a Rivillos, jugador del Movistar Inter, estando el juego detenido. Ayer dijo que fue consecuencia de «un acto reflejo» y que se equivocó. «Jamás en mi vida he provocado a un rival y el error es que quiero ser justiciero, pero yo no soy el que tiene que impartir justicia», dijo el hispano-brasileño, quien compareció en rueda de prensa a su llegada a Murcia después de un partido tenso en el que su equipo perdió por 6-4 ante el líder de la Primera División.

Duda admitió que se equivocó, quienes estuvieron junto a él el miércoles en el pabellón Jorge Garbajosa aseguran que se desmoronó al segundo, que allí mismo pidió perdón por lo ocurrido. Aseguró que su acción fue la respuesta a una agresión anterior a uno de sus jugadores, Álex Yepes, quien recibió una patada de Rivillos sin estar el balón en juego.

Amenazas al banquillo

«Rivillos provoca y hace su papel, como toda la vida, y lo seguirá haciendo. Ya había amenazado con darnos un balonazo al banquillo y mi respuesta fue un acto reflejo de apartarle, pero lo hice de una forma y una fuerza innecesaria con la mano cerrada para que no se acercara. Mi carácter es el de defender a los míos, no estoy orgulloso de lo que pasó, pero es lo que soy», dijo Duda, quien no ocultó su pesar por lo ocurrido el miércoles en Torrejón. «Soy un profesional muy exigente, y también lo soy como persona, y tengo la sensación de haber fallado gravemente».

Añadió el técnico que respeta «todas las opiniones y a quienes estén enfadados conmigo, pero es algo que ocurre en un segundo y hay que pagar por este comportamiento. Cada uno debe llevar su cruz y sus problemas. Me siento muy mal y culpable porque no gano nada y pierdo mucho. Todas las expulsiones que he sufrido han sido por salir en defensa de los míos. Jamás en mi vida he provocado a un rival, ni en las pachangas, y el error es que quiero ser justiciero y cuando veo algo que me parece feo me molesta y me irrita, pero una cosa no justifica la otra. Yo no soy el que tiene que impartir justicia».

Al referirse a la dureza con la que se jugó el partido en el pabellón del Movistar Inter,en Torrejón de Ardoz, Duda indicó que «fue un partido duro, con un escupitajo de Ricardinho a Pito y algún codazo, pero no hubo violencia extrema», indicó, al tiempo que añadió que los árbitros «se comportaron bien tratando de llevar el encuentro de la mejor manera posible y acertando en las tarjetas rojas».

La polémica jugada en la que fue expulsado Duda ocurrió a falta de dos minutos para la conclusión, cuando Álex y Rivillos chocaron y el jugador local se revolvió contra el ciezano. Matteus, que seguía de cerca la acción, empujó al interista y Duda se metió en la trifulca y acabó agrediendo a un Rivillos, que se excediera más o menos en su caída, fue golpeado por el entrenador de ElPozo.

El intenso partido acabó con otros tres expulsados, además de Duda. Matteus, el local Ortiz y Jesús Velasco, entrenador del Movistar. El resto de castigos del Comité son los siguientes: el jugador de ElPozo ha sido sancionado con cuatro partidos, «por propinar una patada a un contrario estando el juego detenido». El entrenador y Ortiz estarán fuera de la pista dos encuentros. El primero por sus protestas y el jugador por empujar a un contrario.

Duda, quien es reincidente en este tipo de actos, fue sancionado duramente por primer vez en la referida final de Copa de 2014, contra el Inter. José María García fue a recriminarle su actitud con los árbitros, a los que supuestamente durante el partido llamó «putos cagones de mierda». Ambos se encararon y tuvieron que ser separados con insultos de por medio.

Duda, que acabó muy 'caliente' después de que su equipo perdiera el título con un gol en contra en el último segundo (4-3), también se encaró con el jugador del Inter Rafael. En rueda de prensa, el entrenador de ElPozo acusó al jugador de decir «chupa, chupa» a los jugadores murcianos tras el cuarto y definitivo gol.

Protagonista inesperado

El entrenador acudió en 2015 a ver un partido de ElPozo B ante el Hércules y se convirtió en protagonista al acabar la primera parte. En ese momento, al que se llegó con victoria del filial de ElPozo 4-2, el técnico hispano-brasileño, quien estaba presenciando el choque desde una posición muy próxima a la pista, se fue a la zona de vestuarios y discutió con Jordi Durán, entrenador del Hércules, a quien le llegó a meter la mano en la boca. «Asumo el error, pero no agredí a nadie. Me encaré, pero no hubo agresión. Solo un empujón y, sin querer, le metí la mano en la boca para decirle que se callara», dijo entonces el técnico.