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El MotoGP de los pequeños detalles

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Dani Pedrosa de (Repsol Honda), durante los terceros entrenamientos libres del Gran Premio de España / Efe

  • Lorenzo, uno de los perdedores de la 'batalla del neumático delantero'

Tres ganadores diferentes en cuatro Grandes Premios, cuatro pilotos separados en la general por diez puntos con el líder sin haber subido a lo más alto del podio. Y todo después de un 2016 excelso -en lo que respecta a la igualdad- que finalizó con nueve ganadores distintos. ¿Lo ocurrido en el curso pasado marca la tendencia de este? Para los pilotos de MotoGP es difícil explicar qué motiva esta alternancia aunque, evidentemente, son los cambios del año pasado los que se llevan más papeletas. Y, por encima de esto, los neumáticos, que en el ámbito interno de la clase reina suele generar muchos debates y muchos quebraderos de cabeza. «Un posible motivo de esta igualdad son los neumáticos», ratificaba Dani Pedrosa tras la primera jornada de entrenamientos del Gran Premio de Francia, un día marcado por la lluvia, que dejó la pista en condiciones mixtas por la mañana -con Jack Miller dominando con solvencia merced a su coraje en el momento de usar las gomas de seco con la pista aún con manchas de humedad- y completamente mojada por la tarde -ahí fue Andrea Dovizioso el más rápido, por delante de Marc Márquez que también había sido segundo en el primer libre-. «Cómo se adaptan las motos y los pilotos a los neumáticos en cada circuito, la puesta a punto, es uno de los grandes cambios que ha habido en el campeonato. Una moto se adapta mejor aquí, otra mejor allá, un piloto va mejor con uno y otro con otro, es el factor que te da las sensaciones. En Jerez, por ejemplo, terminé primero en lluvia y hoy he tenido sensaciones raras. Y no es que yo haya cambiado o que la moto sea diferente, sólo que la pista es otra y, sobre todo, el neumático. Esto hace que todo varíe más y es un factor un poco difícil de gestionar a veces, como me ha pasado a mí este viernes», añadió en referencia a su 'extraño' vigésimo primer puesto, a 4.1 segundos de Dovizioso, la misma distancia respecto a su compañero de equipo.

En este contexto, los pilotos debatieron en Le Mans, dentro de la Comisión de Seguridad a la que están convocados todos los pilotos de la clase reina los viernes por la tarde, cuál es el neumático delantero que quieren usar hasta final de temporada -que igualmente podrá ser modificado por Michelin aunque dentro del tipo de construcción elegido-. Porque desde casi el inicio del año se habían formado dos bandos, uno con los que prefieren usar un modelo puesto en pista a finales de 2016, y otro con los que quieren mantener el actual. «En Argentina hablamos de esto y todo el mundo estaba de acuerdo con probar este neumático, y si a más del 60 por ciento de los pilotos les gustaba, cambiábamos», explicaba Márquez antes del encuentro. «Fue más del 60 por ciento y cambiamos, pero después Ducati ha hecho un test en Mugello y tras eso todo ha comenzado a cambiar, ha habido mucha presión por parte de Lorenzo. Está pidiendo que tengamos los dos neumáticos, pero al final cuando llegas a un acuerdo en algo debes seguir ese camino. Y estábamos todos de acuerdo». Una mayoría que terminó imponiéndose y que marcará la línea a seguir durante la temporada, pese al posicionamiento contrario de algunos pilotos, sobre todo el mallorquín, por cuya sugerencia se había planteado la alternativa -rechazada por los pilotos- de poner a disposición las dos alternativas y que cada uno pudiese elegir su línea. «Yo creo en las cosas justas», había dicho el de Ducati. «Se decide un neumático a principio de año pero por las quejas constantes de varios pilotos se vuelve hacia atrás, cuando era un neumático que se descartó. Me parece bien que el campeonato busque que todos los pilotos estén contentos y si hay pilotos con problemas, está bien que Michelin trate de contentar a todos. Pero como es justo que traigan neumáticos que puedan ir bien a algunos, también es justo que puedan mantener los que le vayan mejor a otros. Michelin tiene el potencial y los medios para satisfacer a los dos grupos».

Una batalla perdida en esta ocasión por Lorenzo -y en parte por Ducati, aunque Andrea Dovizioso no lo tenía muy claro- y que ejemplifica a la perfección el límite con el que se juega en la máxima competición de las dos ruedas. Como señaló Márquez, «cada uno va a la suya», aunque también mirando de refilón al rival y a lo que pueda no venirle tan bien.