La Verdad

fase clasificatoria

Saúl Ñíguez sella la clasificación de la sub-21

Javier Manquillo pelea con un jugador húngaro por el balón.
Javier Manquillo pelea con un jugador húngaro por el balón. / Tibor Illyes (EFE)
  • El rojiblanco anotó el gol de la victoria en el estadio Ferenc Puskas de Felcsut.

Un solitario tanto de Saúl Ñiguez bastó a la selección española sub'21 para ganar 0-1 a Hungría en el estreno de Albert Celades, que inició su era en el banquillo con una victoria con la que selló la clasificación de su equipo para la eliminatoria previa al Europeo de la República Checa que se disputará el próximo mes de junio.

El cambio de ciclo en la sub'21 no afectó al estilo de un equipo que desde hace años sabe a lo que juega. La marcha de Julen Lopetegui al Oporto y la llegada de Albert Celades no cambió el sistema de España, que sigue jugando a dominar los partidos con posesión, toque y una dosis de fútbol directo profundo.

Ese estilo continuista lo intentó mantener Celades, que se estrenó en el cargo con casi todo el trabajo hecho. Lopetegui dejó la fase de grupos casi sellada con un pleno de victorias a falta de un empate para sellar el pase a la siguiente fase previa al Europeo.

El técnico catalán alineó en su estreno a dos jugadores inéditos hasta el momento en la categoría. Eran Javi Manquillo, ex del Atlético de Madrid y ahora en el Liverpool y Munir El Haddadi, la nueva perla de la cantera del Barcelona que deslumbró en la primera jornada de la Liga.

Todos los focos estaban puestos en el atacante azulgrana, que, sin embargo, se contagió de la espesura española en la primera parte. En ella, el combinado de Celades dominó por completo el partido, pero apenas contó con tres ocasiones y acusó una falta de ideas en el último pase que después sí que aparecieron para conseguir los tres puntos.

Aún así, España pudo irse cómodamente con ventaja al descanso, pero no aprovechó sus oportunidades. La primera, y la más clara, la tuvo Iker Muniain, que desperdició un penalti en el minuto cuatro tras un agarrón de Tamas a Gerard Deulofeu. El jugador del Athletic ajustó demasiado la pelota y su disparo desde los once metros salió fuera junto al palo de la portería húngara.

Después, Deulofeu, en una de sus internadas por la banda derecha, sirvió una pelota desde la línea de fondo que a punto estuvo de aprovechar Denis Suárez. Esa, y un gol anulado a Munir en una de sus pocas apariciones, fueron casi las únicas ocasiones de un primer acto algo aburrido.

España salió con intensidad en el segundo periodo. Lo hizo con fuerza, con insistencia, pero de nuevo con pocas ideas. El más insistente, Deulofeu, a veces se perdía en regates innecesarios que impedían que las jugadas terminaran en ocasiones.

Sin embargo, la insistencia da sus frutos y el jugador del Barcelona cedido en el Sevilla fue generoso con Saúl Ñíguez, que aprovechó la asistencia de su compañero para subir al marcador un gol merecido para los chicos de Albert Celades.

Era el minuto 66 y España, con la clasificación en el bolsillo, se soltó un poco la melena y disfrutó de buenos minutos en los que pudo alargar el marcador. Pero no era el día para alardes y el estreno de Celades fue exitoso pero espeso. España, con pleno de victorias (siete de siete), estará en la siguiente ronda, la última antes de alcanzar el Europeo.