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Ramos, un partido de suspensión por su expulsión ante el Barça

El colegiado Hernández Hernández le muestra la tarjeta roja a Sergio Ramos en el clásico.
El colegiado Hernández Hernández le muestra la tarjeta roja a Sergio Ramos en el clásico. / REUTERS
  • Competición desestima las alegaciones del Real Madrid y le aplica al sevillano el castigo mínimo estipulado para acciones violentas

El Comité de Competición de la Federación Española de Fútbol desestimó las alegaciones del Real Madrid y suspendió por un encuentro a Sergio Ramos, expulsado el pasado domingo en el clásico por una dura entrada a Leo Messi y, salvo que prosperase el recurso, baja para el choque liguero de este miércoles en Riazor.

No hubo sorpresa y el central sevillano recibió la sanción mínima prevista en el artículo 123 del Código Disciplinario, que estipula castigos "de uno a tres partidos, o por tiempo de hasta un mes, para acciones violentas con ocasión del juego o de algún lance del mismo, siempre que no originen riesgo". El fallo incluye una multa de 350 euros al Real Madrid y de 600 al jugador,

También como se esperaba, Competición no entró de oficio a juzgar el gesto del jugador tras ser expulsado. Ramos se tocó varias veces la cara y señaló a la parte alta de la grada o al palco. El hecho no fue recogido en el acta de Hernández Hernández.

Según reflejó el colegiado en ese escrito, Ramos fue expulsado por “derribar a un contrario con uso de fuerza excesiva en la disputa del balón”. El Madrid utilizó las imágenes del lance para intentar probar que no hubo contacto entre ambos jugadores y que la tarjeta roja directa fue un exceso del árbitro.

Sin embargo, en sus fundamentos jurídicos el Comité considera que la acción "es compatible" con la descripción de los hechos por parte el árbitro. "No solo se aprecia el contacto del brazo del jugador expulsado con la pierna del adversario, sino que, a efectos dialécticos, la violenta acción resulta en sí misma susceptible de provocar indirectamente el derribo del jugador contrario", sostiene. Y añade el Comité que "con su salto evasivo", Messi evitó las "consecuencias lesivas que podrían haberse derivado de la violenta acometida".