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FÚTBOL | PRIMERA DIVISIÓN

El Atlético, otra vez a balón parado, y con sufrimiento

Mandzukic celebra su gol con Godín.
Mandzukic celebra su gol con Godín. / Reuters
  • El campeón vuelve a ganar tras un saque de esquina de Koke culminado por Mandzukic, sin ser capaz de controlar contra un duro Getafe que jugó la última hora con uno menos

Otro gol surgido en una acción a balón parado, el gran arma del Atlético de Madrid, permitió al campeón sumar una sufrida victoria ante un combativo Getafe en un partido muy tosco y bronco en el que los rojiblancos encontraron premio a su insistencia y los azulones mostraron excesiva agresividad, y juego sucio, para intentar frenar la superioridad del equipo de Simeone, desaparecido tras el descanso. Gracias un nuevo saque de esquina lanzado por Koke, que ha participado ya en más de la mitad de los goles que ha marcado el Atlético esta temporada, el campeón abrió la lata ante un Getafe encerrado que antes de la hora se quedó en inferioridad por la expulsión que se ganó Alexis. Sin embargo, los rojiblancos fueron incapaces de imponer control para evitar la agonía que vivieron en el segundo tiempo, cuando intentaron aguantar para salir al contraataque y se arriesgaron al empate con un jugador más.

Con su pésima segunda parte, el Atlético, partido en dos, estuvo siempre amenazado por el Getafe tras el descanso, y pudo pagar muy cara su falta de consistencia y sus dudas defensivas, a merced de los locales, bastante más intensos y convencidos, aunque los azulones recurrieron en numerosas ocasiones a la violencia. Contra diez, el Atlético no volvió a acercarse a las inmediaciones del área del Getafe y dejó demasiadas lagunas atrás. Toda la fe que tuvo en el primer tiempo hasta que se adelantó en el marcador se la trasladó al Getafe cediendo terreno y balón a los azulones.

Mandzukic, víctima de un codazo de Alexis y, cuando el croata estaba en el suelo, de un pisotón de Juan Rodríguez, fue el autor de un tanto afortunado, precedido de agarrones de futbolistas de ambos equipos, pero que al filo del descanso hizo justicia en el Alfonso Pérez contra un Getafe entonces echado atrás que no sobrevivió a la eficacia del rival a pelota parada. El Getafe protestó el gol porque el propio Mandzukic empujó a Alexis antes de llevarlo a la red, pero después de tantos intentos desde la esquina era previsible que el equipo de Cosmin Contra no llegase con esperanzas al descanso.

Aunque con demasiada parsimonia, y sin un fútbol de ataque brillante ante la destrucción del Getafe, el Atlético no dejó de mostrar ambición y buscar el gol hasta que logró su objetivo. Se lo encontró tras un córner y una serie de rechaces en una jugada que acabó a los pies de Mandzukic y ello supuso tranquilidad para los rojiblancos. En el marcador, que no en el terreno de juego, porque tras la expulsión de Alexis hubo aún entradas y acciones más feas y, aunque con uno más, el Atlético no fue capaz de controlar y apaciguar la batalla.

Los colchoneros estuvieron muchísimo peor tras el descanso y permitieron que el Getafe recuperase la pelota y el ánimo, aunque los azulones exhibieron demasiada dureza, al límite del reglamento, lo que provocó que el Atlético nunca se encontrase cómodo, aunque jugase con uno más la última media hora. Perdido el dominio que ejerció durante todo el primer tiempo, el Atlético pegó un balón preocupante en la segunda parte, en la que el Getafe reaccionó con empuje y puso en más de un apuro a Moyá. Sin balón y sin autoridad, los rojiblancos cedieron incomprensiblemente con un futbolista más. Si en la primera parte tan sólo habían podido destacar Siqueira y Raúl García, ya que el talento de Arda Turan y Koke estuvo tapado por la defensa del Getafe, en la segunda se apagó de forma definitiva el talento, que dejó paso todavía a más pelea y brega, y entonces le tocó trabajar a Moyá. Así, jugando mal y sufriendo lo que no se podía esperar contra diez, el Atlético ya aprendió a ganar mucho la pasada temporada.

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