La Verdad

Mucho ruido y poco fútbol

fotogalería

Wilson Cuero y Óscar Ramírez persiguen el balón con la mirada en el derbi de ayer. / Nacho García / AGM

  • El Murcia y el Efesé no aciertan con la portería rival en un derbi gris con más emotividad que buen juego

Relojes de moda para hombre y mujer

Las mejores marcas a los mejores precios

¡La moda que más te gusta al mejor precio!

Hasta 80%

¡Viaja con estilo!

Hasta 80%

Deportivas, botas y zapatos para hombre

Las mejores marcas a los mejores precios

Marca española de moda para hombre

Hasta 70%

Accesorios y gadgets electrónicos

Hasta 90%

¡Moda y complementos con diseños originales!

Las mejores marcas a los mejores precios

Moda urbana para hombre y mujer

Hasta 80%

Accesorios imprescindibles para tu día a día

Hasta 70%

Viste tu cama con la Denim más reconocida

Las mejores marcas a los mejores precios

Relojes de moda para hombre y mujer

Las mejores marcas a los mejores precios

Zapatos y botines de piel para hombre

Hasta 70%

¡Moda para hombre y mujer a precios inmejorables!

Hasta 90%

La marca Denim italiana de moda

Las mejores marcas a los mejores precios

Moda infantil con sus personajes favoritos

Hasta 70%

Grandes descuentos en calzado

Hasta 80%

Selección de joyas exclusivas para hombre y mujer

Hasta 70%

Renueva tu comedor con muebles de diseño

Hasta 70%

Porque el descanso es salud

Hasta 80%

¡Joyas de tus marcas favoritas!

Hasta 80%

La mejor selección de productos para mantener tu hogar organizado

Hasta 70%

Joyería y relojería de tus marcas favoritas

Hasta 70%

Relojes y brazaletes inteligentes

Hasta 80%

Cosmética de calidad al mejor precio

Hasta 90%

¡El calzado de moda a tus pies!

Hasta 70%

El derbi entre el Murcia y el Efesé dejó más conclusiones que fútbol. El conjunto de Alberto Monteagudo demostró que mira alto, que está bien armado y que ayer tuvo un mal día. Un gran conjunto que, a pesar de su tarde gris, se pudo llevar los tres puntos de la Nueva Condomina en solo dos chispazos de fútbol. La lectura para el lado grana es otra, ya que el conjunto de Paco García demostró que todavía le falta un punto de cocción y que no tiene veneno suficiente para acercarse a lo más alto de la tabla, de momento.

La lectura positiva es que ayer, al menos, sostuvo las embestidas de un equipo más hecho. El Murcia ya no es tan ingenuo como al principio de la temporada, cuando se resquebrajaba con el más mínimo soplido. Al menos, los granas han dejado atrás en los dos últimos partidos de Liga la sensación de equipo débil y timorato que mostraron ante el Linense y el Recreativo de Huelva. Se ve que están en fase de adaptación a las exigencias de la categoría y a los importantes objetivos que le ha impuesto el Consejo de Abarca.

Aun así, la sensación después de los noventa minutos del derbi fue agridulce para los granas. Si el Murcia hubiera afrontado este choque en lo alto de la clasificación, un punto ante un rival directo podría considerarse como un buen botín para el choque de ayer. Pero el problema para el murcianismo es que tiene prisa y el de ayer era un choque para reivindicarse, para meterse de nuevo entre los mejores, para espantar todos los fantasmas de un plumazo. No solo en la clasificación, también en lo anímico y en lo emocional. Ahora tendrá que esperar para reafirmarse contra un equipo grande una semana más, cuando se enfrente al Marbella el próximo domingo, un conjunto que llegará a la Nueva Condomina líder. Aunque antes, el miércoles, tendrá que visitar en El Arcángel al Córdoba B y demostrar que fuera de casa también comienza a ser fiable.

Movimiento de ajedrez

El derbi regional por antonomasia, el que levanta más pasiones, apenas dejó grandes jugadas que guardar en la retina. Como si el balón pesara más de lo normal y las botas de los jugadores de los dos equipos apenas pudieran levantarse un palmo del suelo, el fútbol desarrollado fue plomizo y muy errático. Ninguno de los dos equipos se terminó de soltar la melena y ninguno fue a tumba abierta a por la victoria. Tampoco ninguno de los dos estuvo suelto ni manejó el balón a sus anchas.

Paco García hizo un movimiento que alteró el juego del Cartagena de partida y que tuvo consecuencias en el resultado final. Metió a Paris Adot en la izquierda (la pasada semana jugó en la derecha) y dejó a Pumar en el banquillo. Quería parar las embestidas de Sergio García, un jugador en un buen momento de forma y el que más preocupaba al técnico murciano. Las consecuencias fueron bastante visibles desde el arranque: Sergio García no pudo con Paris en los dos primeros intentos, se desesperó y Monteagudo lo tuvo que cambiar de posición. Esto obligó a Juanlu a irse a la derecha y a Chus Hevia dar dos pasos para atrás. Paco garcía se comía el primer alfil.

Aun así, en los primeros minutos tomó la batuta el Efesé y llegó más a la portería grana. Hasta que el Murcia se estiró y plantó cara a su rival. En el minuto veinte Golobart pisó el tobillo de Sergio Jiménez en la lucha por un balón dividido y dejó al cartagenero tocado para el resto del choque. Antes del descanso una jugada de Jesús Álvaro, el mejor cartagenerista ayer, no fue aprovechada por Chus Hevia, algo dormido.

Fue la antesala de los mejores minutos del Efesé en la segunda parte, cuando tuvo el gol de la victoria en las botas de Sergio García. El ex del Oviedo no supo convertir en gol un pase brillante de Álvaro y se encontró con Rivas. Cinco minutos después Cristo, tras una jugada individual, disparó fuera. El Murcia se agrandó en el ecuador de la segunda parte y mandó, aunque sin pegada.

El problema es que le faltó fútbol, no tuvo profundidad ni último pase. Saura, Armando y Diego Benito se amontonaban en el centro del campo y el balón circulaba en bucle cuando estaba en poder de los granas. Solo Isi, a balón parado, tuvo cerca el gol, aunque se encontró con una parada 'palomitera' de Limones. Eso lo fue lo peor, que el disparo a puerta del ciezano fue la mejor ocasión para los granas. Antes del final una falta en la frontal del área grana y ejecutada con un disparo potente por Cristo pudo tirar por el suelo las ilusiones granas, aunque Diego Rivas volvió a salvar al Murcia antes del pitido final.