La Verdad

Evitar sustos en los campos de la Región es la meta

Rafa Lorente y Pablo Sabater, ayer, con un desfibrilador.
Rafa Lorente y Pablo Sabater, ayer, con un desfibrilador. / Nacho García / AGM
  • La Federación Murciana presentó ayer un acuerdo con Philips para la compra de 350 desfibriladores

  • Rafa Lorente, exjugador del Algar, fue reanimado en el terreno de juego, y el árbitro Pablo Sabater reavivó el domingo a un juvenil que se desplomó en el césped. Ambos cuentan su experiencia

'Por tu salud, de corazón'. Este será el lema que llevarán en las camisetas todas las selecciones murcianas de fútbol y de fútbol sala y que sirve para plasmar el acuerdo al que han llegado la Federación Murciana de Fútbol y la empresa Philips. Por medio de este convenio, la Federación, con la aportación económica de la empresa holandesa, ha comprado 350 desfibriladores que se repartirán por todos los campos de fútbol y de fútbol sala de la Región -y del que también se beneficiarán 18 federaciones murcianas de distintos deportes de sala- por un importe total de 650.000 euros. El convenio tendrá una duración de cuatro años ( hasta 2020) y en la contraprestación figura que la actual Preferente Autonómica pasará a llamarse 'Liga Philips por tu salud' y que las elecciones murcianas de fútbol y fútbol sala llevarán impreso en sus camisetas el lema ya anunciado.

El acuerdo fue firmado ayer por José Miguel Monje Carrillo, presidente de la Federación Murciana, y Jackie Gubbioli, directora de informática médica y cuidado de pacientes de Philips. Al acto asistieron también José María López Gullón, presidente de la Unión de Federaciones Murcianas, y el director general de Deportes, Alonso Gómez López. Todos pusieron de manifiesto que se trata de una iniciativa pionera en España «que es posible, gracias a la saneada economía de la Federación y a que todos los ingresos los vamos a dedicar durante los próximos cuatro años a este proyecto», dijo Monje.

Los desfibriladores, que se comenzarán a repartir entre los meses de noviembre y diciembre, contribuirán a solucionar los problemas cardiorrespiratorios que puedan presentarse en los campos de fútbol, como los dos, felizmente solucionados, que tuvieron lugar en fechas recientes y cuyos principales protagonistas estuvieron ayer entre los invitados.

Un mal recuerdo

El primero de ellos, sucedido el 19 de junio de 2016 en el partido de Preferente entre el Algar y la Minerva, tuvo como involuntario protagonista al jugador del Algar Rafa Lorente, quien sufrió una arritmia maligna que le mantuvo ingresado en el hospital durante 39 días y de la que se ha recuperado totalmente aunque, eso sí, no podrá seguir practicando su deporte favorito.

El propio Rafa Lorente explicó ayer que «no me acuerdo de nada de lo que sucedió. Sí de antes del partido y de que cuando me desperté estaba en el hospital. Afortunadamente salvé la vida». El joven sufrió tres paradas cardíacas mientras disputaba el encuentro y fue el doctor Francisco Belda, médico y entrenador presente en la grada, quien, junto a otras tres personas, actuó para evitar el fatal desenlace. Con el desfibrilador que había en la instalación, practicó las primeras maniobras de reanimación.

«Aunque no pueda seguir jugando al fútbol, me gustaría seguir vinculado a este deporte, bien como preparador físico o en otro puesto. Por lo que me sucedió a mí, aplaudo la importancia de que haya desfibriladores en todos los campos de fútbol porque, y lo digo con conocimiento de causa, pueden salvar muchas vidas».

Un árbitro decisivo

El otro ejemplo es bastante reciente, del domingo pasado. El árbitro Pablo Sabater dirigía el partido de Segunda juvenil entre el Archena y el Villa de Fortuna cuando un jugador sufrió una parada cardiorrespiratoria. El árbitro se dio cuenta inmediatamente de la gravedad del accidente y realizó las maniobras necesarias para que volviera a respirar y diera tiempo a que llegara la ambulancia y evacuara al futbolista al hospital. «Precisamente, el jueves anterior había realizado el cursillo para árbitros que está impartiendo la Federación para ayudar en este tipo de accidentes vasculares. Realicé las maniobras que había aprendido y practicado en dicho cursillo y pronto me di cuenta de que volvía a respirar, con lo que me quedé más tranquilo. No reanudé el partido hasta que llegó la ambulancia y evacuó al jugador que, afortunadamente, salvó la vida».

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