La Verdad

Moisés y Germán saltan en el derbi del año pasado jugado en Nueva Condomina.
Moisés y Germán saltan en el derbi del año pasado jugado en Nueva Condomina. / Fran Manzanera / AGM

El derbi se calienta a falta de cuatro semanas

  • Monteagudo espió al Murcia el sábado y los ayudantes de Paco García tomaron nota del resbalón del Efesé

  • «El Murcia jugó un partido plano, pero tiró dos veces a puerta e hizo dos goles, aunque luego el entrenador y la prensa decían que habían hecho un partidazo», afirma el técnico blanquinegro

Faltan aún cuatro semanas para que llegue el primer gran derbi de la temporada, pero el Murcia-Cartagena que se jugará el 30 de octubre ya empieza a calentarse. La mayor muestra de que no será un partido normal y que granas y albinegros se van a jugar algo más que tres puntos, es el hecho de que ambos contrincantes no se quitan el ojo de encima, a pesar de que faltan veinte días para que llegue la semana del derbi más caliente de la Región. Cualquiera de los dos prefiere pinchar ante otro equipo y doblegar a su rival histórico por lo que supone en el aspecto emocional.

Los cuerpos técnicos de los dos clubes se vigilan mutuamente desde hace tiempo. Tres personas del 'staff' del Cartagena, entre los que se encontraba su entrenador, Alberto Monteagudo, se acreditaron para acudir a la Nueva Condomina el pasado sábado y presenciar el choque en directo entre el Real Murcia y el Granada B. Los cartageneristas se verán las caras con ambos contrincantes en las próximas semanas y el técnico del Efesé quería tomar nota de primera mano.

Además, jugadores blanquinegros como Sergio García decidieron ver el choque en vivo desde la grada del estadio grana. Solo 24 horas más tarde, el cuerpo técnico del Murcia devolvió la visita al Efesé. Aunque inicialmente Paco García y todos sus ayudantes tenían previsto presenciar el Cartagena-Lorca en directo, un compromiso personal del entrenador murciano le impidió estar en el Cartagonova, aunque Pedro Quesada, su preparador físico, y Andrés Marín, su ayudante, no faltaron a la cita. Los dos tomaron nota de los puntos débiles del rival grana para el 30 de octubre, ya que el Efesé cayó ante un Lorca que ganó 0-1.

A estas alturas de la temporada y, tras solo siete partidos de Liga, Monteagudo ya sabe que el Murcia es un equipo que apuesta por el balón, que, si sale con velocidad, genera peligro por las bandas y que es capaz de tocar el balón hasta encontrar huecos. Pero el mismo tiempo también ha comprobado que, a veces, le falta músculo en el centro del campo y que en el juego aéreo sufre ante la falta de centímetros y de experiencia. Incluso ya sabe que carece de grandes referentes arriba. Paco García también ha reconocido las virtudes y los defectos del Cartagena. El técnico del barrio del Carmen no es ciego y sabe que su rival el próximo 30 de octubre es letal arriba y tiene un gran caudal ofensivo.

El Efesé no vive tanto de la posesión en el centro del campo como el Murcia, pero puede meter a su rival en su área y combinar una y otra vez en los últimos quince metros hasta encontrar el gol. Paco García sabe que Sergio Jiménez es clave para vertebrar al Efesé y que el cántabro Quique Rivero se saca de la chistera acciones propias de Segunda. Pero al mismo tiempo el técnico del barrio del Carmen ha apuntado en su libreta que los blanquinegros notan mucho las ausencias de cualquiera de sus defensas titulares y que han recibido siete goles (los mimos que los granas), algunos ante equipos recién llegados a Segunda B o con plantillas muy humildes como las de La Roda, el Mancha Real, el Córdoba B y El Ejido.

Lecturas diferentes

Monteagudo lanzó el domingo un dardo envenenado al Real Murcia. Tras perder contra el Lorca, se quejó de que su afición no apoya demasiado a su equipo y le exige mucho. Y para poner un ejemplo, miró a su vecino: «Somos un poco pesimistas en Cartagena en general y deberíamos ser más optimistas. Deberíamos arropar más al equipo cuando no le vienen bien dadas. El sábado estuve en la Nueva Condomina y el Murcia y el Granada B jugaron un partido plano. El Murcia tiró dos veces a puerta e hizo dos goles. Pero luego escuché a la prensa y al entrenador, y decían que había sido un partidazo y que, jugando así, lo normal era ganar. Allí (en Murcia) hay una corriente que intenta, siendo críticos con el equipo, vender a la gente que el equipo está bien». Una lectura del partido distinta a la de Paco García: «La primera parte ha sido grandísima, hemos controlado el juego y hemos tenido llegada. No nos han generado peligro», dijo, como si hubiera visto otro partido.

Contundencia: