La Verdad

Fútbol | FC Cartagena

Cabrejo, abuelo a la fuerza

Juan Cabrejo, el pasado fin de semana en el encuentro entre el Compostela y el filial del Deportivo.
Juan Cabrejo, el pasado fin de semana en el encuentro entre el Compostela y el filial del Deportivo. / LV
  • A sus 41 años, el ex del Efesé vuelve al Compostela, con el que debutó en Segunda en 1998. «Quería dejarlo ya, pero me tocaron el corazón», admite

Juan Cabrejo (Camariñas, A Coruña, 1975) se ha convertido, casi sin quererlo, en el abuelo del fútbol gallego. Y en uno de los cuarentones de moda del fútbol nacional. Además, de rebote, se ha encontrado con un premio que él ya no buscaba: el de poder retirarse pasados los 40 años (en mayo cumplió 41) en el equipo en el que se formó y en el que debutó como profesional. Entonces, en 1998, el Compostela estaba recién descendido de Primera y era uno de los grandes de Segunda A, aún con el polémico José María Caneda como presidente. Cabrejo tenía 23 años. Hoy, con 41, quiere sacar a su 'Compos' del pozo de la Tercera. Y poder contar algún día a sus nietos que colgó las botas en el mismo club en el que se convirtió en jugador de fútbol de élite. Antes de llegar al filial del Compostela, Cabrejo, eso sí, había jugado en el equipo de su Camariñas natal y en el Betanzos.

«Yo ya lo iba a dejar este verano. El pasado año fue el más duro de mi carrera deportiva. En el Ordes nos quedamos solo siete jugadores con nivel real para la Tercera gallega. Y estuvimos sin cobrar toda la temporada. Cambió el alcalde, llegó uno del PP y retiró la subvención al equipo. No había un duro. La gente, que lo veía venir, se marchó del equipo y nos quedamos nosotros siete, que somos amigos, con chavales que salían de juveniles y gente que era de nivel de Regional. Fue un año con mil problemas y en el que además el entrenador no aportó soluciones, sino todo lo contrario. En el pueblo [de 12.000 habitantes y situado en el municipio de A Coruña] hacían apuesta para acertar en qué jornada íbamos a bajar de forma matemática, en la 32, la 34 o la 35. Seguimos peleando y logramos salvarnos en la última jornada, ganando al O Barco, que se jugaba entrar en la fase de ascenso. Fue una temporada de un agotamiento mental impresionante y dejar a ese club, en esas condiciones, en Tercera, fue para nosotros como ganar un título», cuenta el ex jugador del Cartagena y uno de los héroes del ascenso de los albinegros en Alcoy.

En un club grande

«Jugué 37 partidos y, aunque en mayo cumplí 41 años, lo cierto es que me encontré de maravilla, con buenas sensaciones en lo físico. No obstante, quería retirarme ya. Pero me llamó Rodri Veiga, que jugó conmigo en el Compostela y ahora es el segundo entrenador. Me dijo que no encontraban lateral izquierdo y que buscaban uno de garantías. Quería dejarlo ya, pero me tocaron el corazón. Jugar en el Compos, que es el equipo en el que empecé, y volver a San Lázaro, para mí era muy especial. Estamos en Tercera, pero en instalaciones, seguimiento y características del club somos de Segunda B alto», explica el lateral zurdo de Camariñas.

Cabrejo, apodado 'O Mago de Corea', llegó al Cartagena en el verano de 2005 y dejó un legado de 136 partidos en cuatro temporadas y 4 goles. El lateral zurdo fue suyo (32, 34, 32 y 38 partidos cada año) desde que llegó al club en 2005, pero tuvo la mala fortuna de jugar su peor partido el día en el que Juan Ignacio Martínez lo fue a ver. Fue en la ida del 'playoff' de ascenso de mayo de 2009 contra el Alcoyano. Por eso, y por sus entonces 34 años, Juan Ignacio decidió que no siguiera en Segunda A y, tras el ascenso de Alcoy, contrató a Clavero y a Casas. Él nunca entendió esa decisión y se llevó la decepción más grande de su carrera deportiva, pero pasados los años, lo acepta ya sin ningún tipo de resentimiento. «Cosas del fútbol, que pasaron en su momento», señala con un puntito de nostalgia.

Algunos, eso sí, lo daban por enterrado tras no ser renovado por el Efesé. Pero, desde entonces, ha encadenado siete temporadas jugando más de 30 partidos anuales en la Tercera gallega (tres años en el Cerceda y los últimos cuatro en el Ordes) y va a poder ponerle el broche de oro a una trayectoria longeva en un grande como el Compostela. «Lo que más ilusión me hacía era volver a jugar como local en San Lázaro. Alguna vez vine como visitante. Recuerdo un partido en Segunda A con el Elche, hace 14 años. Y en esta etapa última en el Cerceda y el Ordes también he jugado alguna vez contra el Compos. Pero es muy diferente jugar de local».

Debut en San Lázaro

Como el debut liguero fue el pasado fin de semana ante el Deportivo B en la coruñesa Ciudad Deportiva de Abegondo (saldado con derrota por 5-1), el estreno ante su público será este sábado ante el Ribadumia. No obstante, el veteranísimo Cabrejo ya disfrutó como un niño el pasado martes, en el amistoso ante el primer equipo del Deportivo en la primera edición del Memorial Antonio Bermúdez. Cabrejo dio la asistencia del único gol del Compos, anotado por Rubén Martínez, y en las redes sociales las cuentas de ambos clubes y de varios aficionados bromearon con los años que hubieran sumado en la misma banda entre Juan Cabrejo y Manuel Pablo, si el lateral canario no hubiera decidido jubilarse este último verano. Ganó el Depor, otra vez por 5-1.

«El año pasado se gastaron mucho dinero en el Compos y el proyecto de Iñaki Alonso fue un fracaso total. Se gastó mucho dinero para acabar bajando. Los jugadores que trajo él no respondieron y el equipo, tras hacer una inversión brutal con la idea de ascenderlo a Segunda A, acabó bajando a Tercera. Así, el presidente ha dado un giro total a la política deportiva. Ha venido Yago Iglesias, que es un entrenador de 34 años con las ideas claras y que me recuerda mucho a Paco Jémez. Estamos en un año de transición y la política es traer gente que conozca el club y que sienta la casa como suya. Hay que competir bien, sin renunciar a nada en esta Liga, e ir ya en serio a por el ascenso la próxima temporada», dice.

No será con Cabrejo en la plantilla, porque él asegura que este año lo deja. «Estoy trabajando por las mañanas en un almacén y mi mujer lo hace en un hotel, los dos en Santiago, donde vivimos. Tenemos un buen trabajo y en 2017 llegará la hora de dejarlo. Es lo que me planteo ahora. Es más, como mis amigos de Cartagena no se lo creen, he hecho la promesa de hacer con ellos el Camino de Santiago el próximo verano y así celebrar todos juntos mi retirada. Pero antes quiero hacer un gran año en el Compostela y colgar las botas con buenas sensaciones. Lo que siempre se dice: quiero dejar yo el fútbol y no que el fútbol me deje a mí», admite.

Al Cartagena lo sigue a diario. Pasó por Elche, Eibar y Ceuta, pero él siempre dice que sus dos equipos son el Cartagena y el Compostela. Aquí viven algunos de sus mejores amigos, los que hizo en el fútbol, como Mariano Sánchez y Fran de Paula, y los que hizo fuera de él. «El Cartagena ha pasado dos años complicados, pero me alegro de que las cosas vuelvan a hacerse bien. Me gusta el equipo que han hecho y que se cuente con jugadores de la tierra, como Gonzalo, Sergio Jiménez y Arturo, al que conozco. Es muy importante. Además, ha vuelto Óscar Rico, que es un gran extremo. Ojalá volviera también Héctor Yuste. El Cartagena es un gran club y su sitio está en Segunda A. Seguro que vuelve pronto. Ahora se está trabajando bien», opina.