La Verdad

El doctor Paco Belda, la tarde en la que le salvó la vida a Rafa, jugador del CD Algar. :: antonio gil / agm
El doctor Paco Belda, la tarde en la que le salvó la vida a Rafa, jugador del CD Algar. :: antonio gil / agm

Así se salva una vida

  • «Debería haber un desfibrilador en cada campo. Sin él, lo de Rafa no habría salido bien», admite el doctor Paco Belda

Hoy hace quince días que Rafa Lorente, un unionense de 20 años que estudia Ciencias de la Actividad Física y del Deporte y luchaba por el ascenso a Tercera junto a sus compañeros de El Algar, sufrió una triple parada cardíaca y estuvo a punto de fallecer sobre el mismo césped sintético del Sánchez Luengo, ante la mirada atónita de cerca de mil personas. Hoy, dos semanas después de «volver a nacer», Rafa sigue ingresado en la UCI del cartagenero Hospital de Santa Lucía, recibe a sus amigos con una sonrisa de oreja a oreja y devora la comida casera que su madre, Cloti Corví, le lleva cada día.

«Es que la comida del hospital está muy mala y él, que come por tres, necesita la comida de su madre. Lo primero que hizo al despertarse fue pedir un kebab porque tenía hambre», alega la madre de Rafa, muy aliviada y cada día «un poco más recuperada» del susto que se llevó el pasado 19 de junio. «Rafa está extraordinariamente bien. Está perfecto y esperando a que terminen de hacerle todas las pruebas para subir a planta y, luego, para volver a casa», cuenta Cloti, quien hace unos años perdió a su marido por culpa de un infarto fulminante.

Rafa se reencontró el pasado miércoles en la UCI del Santa Lucía con Paco Belda, su ángel de la guarda en aquella tarde de fútbol modesto que pudo acabar en tragedia. Belda es médico de familia en el centro de salud de Alquerías y su pasión es el fútbol modesto. De hecho, en los últimos años ha entrenado al Beniaján, en Primera Autonómica, y al propio Alquerías, en Preferente. Él estaba de espectador, en la grada del Sánchez Luengo, cuando Rafa se desplomó. Y eso le salvó ayer la vida al joven defensa del CD Algar.

Él se quita mérito. «La clave es actuar rápido y que haya medios. Yo creo que debería haber un desfibrilador en cada campo de fútbol. Sin él, lo de Rafa no habría salido adelante. Aunque la reanimación fue correcta, al tardar la ambulancia más de quince minutos, sin esa ayuda extra no habríamos tenido éxito», asegura Belda. Según el censo oficial del Gobierno regional solo hay desfibriladores en 36 instalaciones deportivas de la Región, aunque la realidad es que esa cifra es bastante más alta. Lo que pasa es que hay ayuntamientos que dotan a pabellones y campos de estos aparatos y no informan a la Comunidad Autónoma.

Que haya desfibriladores en todos los campos de la Región mejoraría mucho las cosas. Pero los especialistas resaltan que de poco sirve una inversión así si luego no hay personas que sepan usar el aparato. Manolo Palomeque, extécnico del Cartagena y entrenador del juvenil de Liga Nacional del Torre Pacheco, lo explica bien. «Nosotros tuvimos el problema de Willy en febrero y en estos meses todos los técnicos del Torre Pacheco hemos hecho el curso para usar el desfibrilador. Pero una cosa es la teoría y otra la práctica. El que no es profesional de la sanidad no está acostumbrado a una situación así y siempre tienes el miedo de que puedes empeorar las cosas. Es normal que entres en pánico y que no te atrevas a usar el desfibrilador en una situación tan límite», indica Palomeque.

¿Qué hay que hacer? ¿Cómo se reanima a una persona que entra en parada cardíaca? ¿Cómo se usa correctamente el desfibrilador? «Es muy sencillo», contesta el doctor Belda. «El semiautomático lleva dos electrodos y te va diciendo cómo utilizarlo. Te va marcando los pasos. Unos aparatos vienen con mensajes de voz y otros son de texto. Lleva solo tres botones. Te va marcando cuando cuándo tienes que hacer la descarga y es muy importante que nadie se acerque ni toque al paciente en el momento de la descarga. Entiendo que ante una situación de pánico, pueda haber personas que se queden paralizadas. Pero en estos casos la clave del éxito es actuar con rapidez», recuerda.

Todo el protocolo de RCP (reanimación cardiopulmonar) es «sencillo» y lo puede hacer cualquiera que tenga unos «conocimientos mínimos». Hay que calcular el tiempo entre descarga y descarga y no dejar de realizar el masaje cardíaco y la respiración boca a boca. Con todo, médicos y enfermeros son conscientes de que la muerte súbita en deportistas jóvenes es algo que puede ocurrir y que hay veces en las que nada se puede hacer. Los casos de Jarque y Antonio Puerta son ejemplo de ello.