La Verdad

Aficionados animando a su equipo en el Pabellón Central. :: a. gil
Aficionados animando a su equipo en el Pabellón Central. :: a. gil

FÚTBOL SALA

Una 'Bombonera' a reventar

  • El Plásticos vende entradas a 3 euros para este viernes. Los cartageneros necesitan ganar al Santiago en la última jornada para salvarse en la despedida definitiva de Javi Matía, de 43 años

El Plásticos Romero Cartagena se juega este viernes en su cancha toda la temporada en solo 40 minutos. Duelo absolutamente decisivo el de la última jornada ante Santiago Futsal. Los de Juan Carlos Guillamón competirán ante uno de los dos equipos que este pasado fin de semana certificaba su permanencia en Primera División. Junto a Levante, los gallegos también lograban la salvación matemática tras vencer en su casa a Peñíscola por 4-0. Los cartageneros se salvarán si suman los tres puntos. Si no lo hacen, necesitarán que el Burela no gane al Levante.

Para esta final, el club cartagenero quiere hacer entrega de un centenar de invitaciones entre quienes son el alma y la voz de la grada: sus peñistas. Con esta medida, la entidad cartagenera quiere dar color a la vieja 'Bombonera' y que los de la trimilenaria comiencen el duelo ante Santiago con el plus que solo la afición cartagenera saber dar. Además, la grada de animación contará con la presencia de los alumnos que asistieron el pasado jueves al MacroADE que organizó la Concejalía de Deportes.

También habrá precios especiales para la venta anticipada. Desde ayer y hasta el jueves a mediodía, las entradas para adultos tendrán un 50% de descuento. Los abonados entrarán de manera gratuita con su carné de temporada. Las localidades en grada numerada cuestan 5 euros y en la grada sur, detrás de la portería, valen 3 euros. En taquilla, el viernes las entradas costarán el doble, 10 y 6 euros.

Con estas iniciativas, el club cartagenero quiere que el Central se llene hasta la bandera y que el partido acabe con fiesta mayor, celebrando la permanencia del equipo en Primera y la jubilación de Javi Matía, quien a sus 43 años jugará su último partido en un club al que llegó en 1999 y se ha convertido en leyenda. El cántabro cuelga las botas. En esta ocasión, la retirada es definitiva y no hay vuelta atrás. El sueño de todos es que Matía se vaya dejando al Plásticos en Primera.