La Verdad

«Sabemos que vamos a sufrir»

Juan Carlos Guillamón, entrenador del Plásticos Romero Cartagena, en el Pabellón Central, en una imagen de archivo.
Juan Carlos Guillamón, entrenador del Plásticos Romero Cartagena, en el Pabellón Central, en una imagen de archivo. / J. C. CAMPOY / AGM
  • Juan Carlos Guillamón. Entrenador del Plásticos Romero Cartagena FS

  • «El objetivo es estar por delante de Jumilla y Canarias y salvarnos. Con el dinero que teníamos hemos hecho la mejor plantilla posible», admite

Se levanta a las siete, desayuna y lleva a sus dos hijos (de 8 y 4 años) al colegio. Visita a un par de clientes en Murcia y viene a Cartagena para el entrenamiento matinal, que arranca a las once y acaba cerca de la una. Coge su coche y empieza una ruta por la provincia de Alicante que le lleva por talleres de San Vicente del Raspeig, Elche, Aspe y Crevillente. A media tarde termina su tarea visitando a clientes habituales en la zona de Roldán y Torre Pacheco, ya de vuelta en la Región. Cuando acaba su jornada laboral, si por la noche hay partido (somo sucedió ayer en San Pedro del Pinatar), se marcha al pabellón y nunca llega a su casa antes de la doce. Los fines de semana los pasa viajando (al menos, dos veces al mes) o viendo fútbol sala. «A mi mujer y a los críos no los veo», confiesa. Es un día normal en la vida de Juan Carlos Guillamón (Los Garres, Murcia, 1975), jefe de ventas en Murcia y Alicante de una empresa madrileña que vende pinturas de vehículos a talleres y concesionarios. Lógicamente, la gente lo conoce por ser el entrenador que ha devuelto al Cartagena FS a la élite cuatro años después. En quince días se estrena como técnico de Primera División.

- Sigue en el banquillo del Plásticos Romero Cartagena, pero no ha podido dedicarse al 100% al fútbol sala, como era su intención en un principio, ¿no?

- Mi sueño sería dedicarme al fútbol sala y vivir de esto, pero eso solo se puede hacer si estás en Barça, Inter o ElPozo. El problema es que los sueldos no dan en el fútbol sala, ni para entrenadores ni para jugadores, y no puedes dejar un trabajo como el mío, en el que llevo doce años y estoy bastante bien, sin saber qué va a pasar en el futuro. De entrenador puedes durar cinco semanas o cinco años. Pero es que ni siquiera estando cinco años en un banquillo, aunque sea en Primera, te compensa a nivel económico. Por eso, hablé con los jefes de mi empresa, que está en Madrid, me dieron libertad de horarios para que yo me organizara y pudiera estar en los entrenamientos de la mañana y vamos a ver cómo se da esta temporada en Primera.

- De momento, la pretemporada nos deja bastantes dudas. ¿Qué ha pasado?

- No hemos estado bien, pero es que tampoco hemos estado todos. Adeirton y Cristian Rubio acaban de llegar, a Enrique le han dado el alta esta semana y Juanpi ha estado tocado todo el mes. No obstante, yo he sacado conclusiones positivas de las derrotas contra Elche y Segovia y también nos va a venir bien, a la larga, la derrota del pasado viernes contra ElPozo. De ese triangular, me molestó que no compitiéramos contra ElPozo y sí lo hiciéramos bien contra el Jumilla. Todo requiere su tiempo y sé que vamos a dar una imagen muy distinta en la Liga.

- ¿A qué puede aspirar su equipo?

- Nosotros sabemos que vamos a sufrir. Con el dinero que teníamos hemos hecho la mejor plantilla posible. Luego será la competición la que nos ponga en nuestro sitio. Nosotros sabemos que el objetivo es estar por delante de Jumilla y Canarias y salvarnos. Adeirton y Cristian Rubio nos van a mejorar mucho como colectivo y va a ser muy importante ganar el primer partido en casa contra Navarra. Eso nos daría confianza y tranquilidad. El año pasado, para acabar subiendo, fue clave empezar ganando los primeros partidos.

- ¿Está contento con la plantilla confeccionada?

- Sí. Teníamos nuestras limitaciones por el tema del dinero, pero ha venido gente con hambre, con ganas de crecer y que tiene calidad. Ya digo que si aquí hubiera mucho dinero, yo no sería el entrenador y habrían apostado por un técnico con experiencia y nombre en Primera. Y la mayoría de los jugadores tampoco estarían. Pero soy optimista. Han venido ocho jugadores nuevos y tienen que adaptarse a mi filosofía y a mi forma de entender el fútbol sala. Eso requiere un tiempo y creo que tendrán que pasar cuatro o cinco jornadas para que demos el 100% de lo que yo quiero. La Primera División es complicada, pero yo creo que podemos hacernos fuertes en nuestro pabellón y podemos vivir un año bonito. El nivel de los entrenamientos ha subido mucho esta semana, con la llegada de Adeirton y Cristian Rubio, y la recuperación definitiva de Enrique, que ya tiene el alta médica. Veo que los jugadores ya se van activando porque saben que la Liga está a punto de comenzar.

- ¿Qué espera del primer partido de Liga, el próximo 12 de octubre contra el Magna Gurpea Navarra?

- Nos toca un rival que siempre acaba entre los ocho primeros y que el año pasado eliminó a un favorito al título como ElPozo. A ilusión y ganas no nos van a vencer. Eso está claro. Tienen más experiencia y posiblemente más nivel de conjunción en la plantilla, pero nosotros vamos a muerte, sabiendo que ese primer partido nos puede marcar toda la temporada y que hay que darle una alegría a la afición el día del regreso a Primera. Luego vamos a Barcelona y después recibimos en Cartagena al Jaén. Los puntos que saquemos en esas tres jornadas nos van a servir de mucha ayuda de cara al resto de la primera vuelta.

- ¿Cómo van esos nervios, por cierto? No sé si lo imaginó alguna vez, pero está usted a dos semanas de debutar en un banquillo de Primera División.

- Llevo mucho tiempo entrenando, pero en Segunda, Tercera y categorías regionales. Sé que los nervios van a estar ahí. En mi caso y en el de muchos jugadores que también debutarán el 12 de octubre en Primera. Pero estamos contentos y orgullosos de lo que hemos hecho y esos nervios hay que controlarlos y convertirlos en pasión por dar lo mejor de nosotros. Para mí, este año va a ser un máster, viendo muchos partidos y vídeos. Voy a aprender mucho enfrentándome a los mejores clubes y a los mejores entrenadores. Pero al final no me voy a desviar ni un segundo de nuestro objetivo como grupo, que es sacar la temporada adelante y asentarnos en la categoría.

- ¿Le hubiera gustado quedarse con Elián?

- Lo he tenido toda la vida conmigo y él fue determinante en el ascenso. Sin sus goles posiblemente no hubiéramos subido. Pero estoy muy contento con Josema y Saura, que también vienen de marcar 16-20 goles en Segunda, como Elián. Ambos son muy diferentes a Elián. Si él se hubiera quedado, seguro que hubiéramos mejorado ahí, al aumentar la competencia. Pero yo pienso que hemos acertado en sus dos sustitutos. Tanto Saura como Josema tienen muchas ganas de crecer como jugadores y creo que nos van a dar muchas alegrías.

- ¿Podrá contar con Enrique Cánovas en el debut contra Navarra?

- Sí. Entrará en la convocatoria y este viernes en Alicante ya va a tener minutos. No obstante, hay que ir poco a poco porque sale de muchos meses de baja y de una operación complicada.