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De Scarponi a Froome, los riesgos del entrenamiento de los ciclistas en la carretera

Vista del coche fúnebre que transportó los restos mortales del ciclista italiano Michele Scarponi.
Vista del coche fúnebre que transportó los restos mortales del ciclista italiano Michele Scarponi. / EFE
  • La Asociación de Corredores Profesionales Franceses exige actuar a las autoridades para poner fin a tanta tragedia y apela a una "cohabitación inteligente y respetuosa" con los conductores

Scarponi, Offredo, Froome... La lista se extiende para los ciclistas profesionales expuestos a los peligros de la carretera hasta ser víctimas de accidentes de tráfico en simples entrenamientos debido a la difícil cohabitación con los automóviles y camiones.

El caso más grave, el fallecimiento del italiano Michele Scarponi, y también el más involuntario. Todo indica de que el conductor de la camioneta que se llevó por delante al ganador del Giro de Italia de 2011 fue deslumbrado por el sol radiante a esa hora de la mañana, mientras Scarponi empezaba a entrenarse en las colinas del centro del país transalpino.

Los otros dos recientes accidentes se produjeron en las carreteras francesas. Con consecuencias distintas. Yoann Offredo resultó herido en un altercado que salió mal, aunque siguen desconociéndose las circunstancias precisas.

Por su parte, Chris Froome resultó ileso, pero la foto de su bicicleta destrozada confirmó la importancia del choque. «¡Acabo de ser atropellado a propósito por un conductor impaciente que me siguió sobre la acera! Afortunadamente, estoy bien. La bicicleta está destruida totalmente. El conductor se fugó», escribió Froome, de 31 años, triple vencedor del Tour de Francia (2013, 2015 y 2016), que presentó una denuncia.

Este último incidente reforzó la voluntad de la Asociación de Corredores Profesionales Franceses (UNCP) a actuar, tras haber apelado a «una cohabitación indispensable, ciudadana, respetuosa e inteligente».

Tras los casos emblemáticos de los corredores profesionales, la cuestión de la seguridad se plantea. Aquellos que utilizan su bicicleta para ir al trabajo, a la escuela o por placer son ciclistas vulnerables. La UNCP señala 159 fallecimientos el pasado año, una cifra ligeramente en aumento con respecto al 2015.

«La carretera no pertenece a los vehículos de motor», asevera su presidente Pascal Chanteur, quien exige una adaptación del código de tráfico, el desarrollo y el mantenimiento de vías de circulación reservados y también una campaña de sensibilización por el respeto mutuo. Cada verano (boreal) anuncios de este tipo son difundidos con motivo del Tour de Francia.

«La carretera es nuestro estadio»

La UNCP plantea suministrar a sus miembros una minicámara como forma de disuasión ante un eventual mal conductor, puesto que los ciclistas profesionales, que hacen decenas de miles de kilómetros cada año en la carretera entre competiciones y entrenamientos, muestran su preocupación cada vez más.

«Si nos caemos, arriesgamos nuestra vida», recuerda el campeón francés Arthur Vichot tras el accidente mortal de Scarponi. «La carretera es nuestro estadio. Como protección, sólo tenemos un casco», subraya Jérémy Roy, uno de los corredores galos con más experiencia que compite actualmente en el Giro.

El problema también alcanza de lleno a otros países como España. Alberto Contador pidió el lunes una pena máxima contra los malos conductores, tras la muerte el pasado fin de semana en la provincia de Valencia de dos ciclistas, arrollados por una conductora, que también hirió gravemente a otros tres, y que dio positivo en los tests de alcohol y drogas.

Drama en España

«Otros dos ciclistas muertos atropellados por una mujer que triplicaba la tasa de alcohol y daba positivo en drogas.BASTA YA!!MAXIMA DUREZA!!», escribió Contador. «Las cifras siguen aumentando y por desgracia nada cambia. Necesitamos mayor respeto al ciclista y penas más duras. No estamos seguros», señaló Alejandro Valverde.

También se plantea este asunto en países anglosajones conocidos por tener normas de seguridad de tráfico más estrictas. En Estados Unidos, Bob Mionske, un antiguo corredor que quedó cuarto de la carrera en pista de los Juegos Olímpicos de Seúl de 1988 se ha convertido en abogado de ciclistas.

Mionske aconseja y defiende los derechos y obligaciones de aquellos que han sufrido problemas en la carretera. «Si fue acosado, tome primero una foto de la placa de matrícula con su teléfono móvil. Luego llame a la policía», aseguró.