La Verdad

Valverde juega, apunta y dispara

Alejandro Valverde celebra, ayer, su quinto triunfo en la Flecha Valona.
Alejandro Valverde celebra, ayer, su quinto triunfo en la Flecha Valona. / AFP
  • El murciano vence por quinta vez en la Flecha Valona con una facilidad pasmosa: «Estoy en un gran estado de forma»

Sucedió ayer en la Flecha Valona, pero lo mismo pudo darse al término de la Vuelta al País Vasco. De hecho, sucedió también en la meta de Eibar. Distinto escenario, pero mismo ganador e idéntica pregunta: ¿cómo puede seguir ofreciendo semejante nivel con casi 37 años? «Porque disfruto entrenando» y «voy a las carreras sin presión», esgrimió en la Itzulia. «Naturaleta, naturaleza», se limitó a responder ayer, tras disfrutar por quinta vez sobre un bicicleta en el muro de Huy, cuarta consecutiva.

Porque el romance de Valverde con los triunfos es algo natural. Su idilio con los podios comenzó siendo un niño, cuando jugaba con sus amigos a hacer carreras, al balón o a los indios y vaqueros. Y a punto de cumplir 37 años -lo hará el próximo martes-, Valverde volvió a jugar ayer con sus rivales de pelotón. Porque eso hizo en las rampas de Huy. Jugar. Se divirtió tanto, que tuvieron que preguntarle por ello, y defendió que «aunque parezca fácil, ha sido tan difícil como mis otros triunfos aquí». Los cuatro que lleva encadenados desde 2014 y el primero que sumó hace ya once años.

Con la frialdad de un francotirador, el murciano asomó cuando vio la pared final secundado por su compañero Dani Moreno. A su rueda se agarraban Michal Kwiatkowski y Sergio Henao. A 400 metros del final se puso ya en primera posición y al pelotón le entró la lógica flojera de piernas de quien se sabe camino del patíbulo.

Guiado por sus ganas de comerse el mundo a sus 20 años, David Gaudu quisó huir de la ejecución con un ataque a 250 metros. Pero el ganador del Tour del Porvenir pronto comprobó que el futuro es suyo pero el presente aún es de Valverde. Sin inmutarse, el pichichi de la temporada se llevó la mano al carcaj, sacó una flecha y tumbó su quinta victoria en Huy, donde se coronó emulando el gesto de un arquero.

Todo resumido en mil metros

Si uno recurre al vídeo, comprueba que los cinco triunfos de Valverde en la Flecha Valona han sido similares, con sus rivales desenfocados en la fotografía. Puro deleite que hace olvidar el tedio en el que a menudo se convierte la prueba belga, condenada a un espectáculo comprimido en ese kilómetro final.

Antes, Bagot (Cofidis), Guillemois (Direct Energie), Pardini (Veranclassic), Doubey (Wanty), Politt (Katusha) y Pearson (Aqua Blue) cazaron la fuga más larga. Los tres primeros aguantaron hasta a falta de 38 kilómetros, ya dentro del frenesí de los últimos 60 kilómetros, que incluían dos pasos por las cotas de Ereffe y Cherave y tres por Huy. En el penúltimo de los tres saltó De Marchi (BMC), a quien se unió Bob Jungels (Quick Step). El campeón luxemburgúes se quedó solo a 12 de meta. Llegó a tener 50 segundos de renta a falta de 7 kilómetros, pero estaba condenado ante el trabajo por momentos de Orica, Movistar, Sky, Cannondale y Quick Step, antes de que a Valverde le diera por divertirse. ¿El domingo la Lieja?, le preguntaron: «Estoy en un gran estado de forma, pero de momento toca disfrutar de este quinto triunfo», el décimo del año y el 107 de su carrera.

Si Valverde suma cinco triunfos en la Flecha Valona, tres seguidas acumula la holandesa Anna van der Breggen, vencedora femenina tras ganar el sábado la Amstel Gold Race.