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«Si mantenemos el nivel de la segunda vuelta, vamos a entrar en fase de ascenso»

Paco Guillem, entrenador del Club Basket Cartagena, el pasado martes en el pabellón de Cabezo Beaza.
Paco Guillem, entrenador del Club Basket Cartagena, el pasado martes en el pabellón de Cabezo Beaza. / Antonio Gil / AGM
  • Paco Guillem Entrenador del Basket Cartagena. «Tiene mucho mérito lo que han hecho estos jugadores. En Navidad perdimos a nuestros tres mejores hombres y no se ha notado», asegura

Paco Guillem (Meliana, Valencia, 1964) cumple su cuarta temporada como chico para todo en el Club Basket Cartagena. Jugó aquí a principios de los 90, en la época dorada del Proexinca. Afincado en Cartagena desde hace dos décadas, en el verano de 2013 regresó al baloncesto local tras ocho años trabajando en el CB Murcia, en la época de Polaris World primero y en la de los hermanos Carabante después. Al llegar la UCAM al club murciano, la familia Mendoza prescindió de sus servicios, se quedó en el paro y aceptó la oferta de Pedro Collados, presidente de la entidad cartagenera. Volvió para ser director deportivo, director general y coordinador de las bases. Este año, el cuarto desde que volvió, es también el entrenador del primer equipo, que compite en el Grupo E de la Liga EBA. Y, contra todo pronóstico, las cosas han ido muy bien. Tras una espectacular segunda vuelta, los cartageneros han terminado cuartos la Liga regular y se han colado en la fase de clasificación de la que saldrán los tres equipos que lucharán por ascender a Liga LEB Plata.

- Después de lo mal que fue todo el año pasado, con descenso deportivo y rescate en los despachos, ¿esperaba usted algo así?

- Empezamos muy mal, con cinco derrotas en los cinco primeros partidos. Pero aquello fue irreal. Dos partidos y medio los regalamos del modo más absurdo. Es verdad que en esta LigaEBA partíamos en clara inferioridad con muchos rivales. En nuestra plantilla contamos con los jugadores que Myrtia y UCAM descartaron. Solo pagamos la gasolina y una pequeñísima gratificación a algunos jugadores, una cantidad que da hasta vergüenza decir. Los que juegan en Cartagena lo hacen gratis, por amor al baloncesto. Y tiene mucho mérito lo que han hecho estos jugadores, con una segunda vuelta espectacular en la que solo hemos perdido dos partidos, ante el líder Myrtia, que es el mejor equipo del grupo; y ante el UCAM, que nos ganó sin merecerlo con una actuación arbitral que nos perjudicó. Todo lo demás han sido victorias. No cuento lo del último partido en Sagunto, ya que estábamos clasificados y fuimos allí casi de vacaciones, pensando ya en lo que arranca este sábado.

- Han terminado la fase regular en cuarta posición, a una sola victoria del segundo, Valencia. Ahora, en esta segunda fase, ¿qué opciones reales tienen de conseguir una plaza en el 'playoff' de ascenso?

- Muchas. Somos cinco equipos y se clasifican tres. Se cuentan los resultados entre nosotros en la primera fase y estamos cuartos, con tres victorias y cinco derrotas, empatados con el UCAM Murcia. Valencia tiene dos victorias más que nosotros. Y Lliria, una menos. Empezamos este sábado [a las 20.00 horas en el Pabellón Central] contra Myrtia, el rival más difícil. Pero jugamos en casa y nos hemos hecho muy fuertes en nuestro pabellón. Cada vez viene más gente a vernos, estamos entrenando muy bien y tenemos un nivel de confianza altísimo. Contra Myrtia, además, no tenemos nada que perder.

- ¿Cuántas victorias necesitarían en esta segunda fase para luchar finalmente por el ascenso?

- No lo sé. Todo está muy igualado y yo creo que el nivel de los cuatro, Valencia, Murcia, Lliria y nosotros, es muy parejo. El que acabe primero, que parece que será Myrtia, organiza una fase de ascenso en su ciudad. El segundo jugará la fase de ascenso que organizará el campeón de Andalucía. Y el tercero entrará en la fase de ascenso que hace el campeón de Galicia. Si mantenemos el nivel de la segunda vuelta, creo que vamos a meternos.

- Cuando los tres estadounidenses, Grady, Wimbish y Fiske, no regresaron de las vacaciones de Navidad por problemas con su visado, todos dimos por hecho que la remontada había llegado a su final y que acabarían peleando por la permanencia. Pero no ha sido así. Han seguido ganando. ¿Cómo superaron ese contratiempo?

- La clave fue que esa misma semana logramos fichar a Stephon Carter, un buen base americano que había pedido la baja en La Roda e iba a coger un vuelo para regresar a su país. En cuestión de horas lo convencimos y nos ha aportado mucho. Y en el siguiente partido, ya sin los tres norteamericanos, el grupo de jugadores nacionales dio un paso al frente que se ha mantenido en el tiempo.

- ¿Cómo recompuso el equipo?

- David Álvarez cogió los galones como base. Javi Santabárbara, que es el termómetro del equipo, empezó a encadenar grandes partidos. Toni Ferragut empezó a anotar. Y los chicos de dentro, Alberto Ballesta, Gonzalo García y Cristian Alcaraz, se han multiplicado para que no se note la ausencia de Wimbish. Tiene mucho mérito lo que hemos logrado, ya que en Navidad perdimos a los tres jugadores más importantes: al anotador, al reboteador y al tipo distinto que revolucionaba el juego cuando lo necesitábamos. Al final, esta racha de resultados tan positivos viene porque todo el mundo sabe su rol y, ante la adversidad, la plantilla se ha unido. No hay que olvidar que también tuvimos la marcha de Pablo Carsellé al UCAM Murcia, que fue traumática. Hemos recuperado a Chema Albaladejo, pero llegó fuera de forma y nos está costando que encuentre su mejor nivel.

- Y está dando minutos a su hijo, el junior Kiko Guillem.

- Sí. Se ha empeñado en ser mejor que el padre y la verdad es que va por el buen camino. Nos hacía falta alguien más para rotar en la posición de base y está trabajando bien con nosotros en el primer equipo. Curiosamente, desde que está él viene más gente a vernos. Vienen amigos suyos y muchos chicos de la cantera con los que ha coincidido. La idea es que vengan más en esta segunda fase.