La Verdad

Euroliga

El Madrid impone la cordura en Cerdeña

  • El conjunto de Laso superó una montaña rusa

El Real Madrid venció en un partido intrascendente al Dinamo Sassari por 58-83, aunque sufrió más de la cuenta y sólo pudo cerrar el partido cuando impuso la cordura de su juego en Cerdeña.

El partido fue una montaña rusa desde el comienzo. El Real Madrid cogió la primera bajada con un 0-12 de inicio gracias al ritmo frenético que impuso el Dinamo Sassari, con un baloncesto directo, sin elaborar y buscando el tiro desde cualquier posición.

Fue, prácticamente, un correcalles de patio de colegio. Los italianos anotaron su primera canasta tras 6,30 minutos de partido y a partir de ahí cambiaron las tornas. Endosaron un parcial de 15-0 al Real Madrid, que perdió muchos balones en primera línea de ataque propiciando el contragolpe rival. El primer cuarto acabó con un 18-14.

El segundo periodo comenzó igual. Con el Real Madrid anotando un parcial de 0-9 (18-23, min. 13,20) y acto seguido recibiendo uno de 7-0 (25-23, min. 14,15). La vuelta de Facundo Campazzo, demasiado acelerado, no propició el sosiego y el entrenador del Real Madrid, Pablo Laso, decidió darle tiempo en el banquillo.

Lo que no cambió fue el ansia de lanzamientos del Dinamo Sassari, que acabó la primera parte con 17 intentos triples, de los que anotó 4, y 20 de dos puntos, con 8 aciertos.

El Madrid aceptó este juego durante demasiados minutos y perdió hasta 11 balones en los dos primeros cuartos, aunque le salvó el acierto desde el triple con 6 canastas de tres puntos de 13 intentos, con especial mención para Sergio Llull, con tres de cinco, y Jonas Maciulis, que firmó dos de tres.

La ausencia de Sergio Rodríguez, que ni siquiera viajó a Cerdeña por una pubalgia, y la intrascendencia del encuentro para los dos equipos al estar el Real Madrid clasificado y el Dinamo Sassari eliminado, marcó el duelo. Al descanso, el marcador fue de 33-41.

El Madrid intentó centrarse mínimamente, serenar el partido y los resultados se vieron de inmediato. Sin mejorar demasiado el juego, sólo con un poco de pausa, recuperó los 12 puntos de ventaja 35-47 (min.24,45) y después aumentó la renta a los 16 puntos, 35-51 (min.25,30).

En ese momento el equipo de Laso volvió a desconectarse y admitió un parcial de 11-0, 46-51 (min.28,15), que permitió al Dinamo Sassari volver a meterse en el partido. Llull, con un triple a tablero, quebró el nefasto parcial. El tercer cuarto finalizó con un más que incierto 51-54, con el dominicano Edgar Sosa más que enchufado y autor de 17 puntos hasta ese momento.

Una defensa en zona italiana y dos triples consecutivos de Jaycee Carroll devolvieron la tranquilidad al Madrid, 52-64 (min. 32.45), que intentó poner un poco de cordura al partido y lo rompió definitivamente con un 52-71 a falta de 4 minutos.

El Dinamo Sassari perdió su frescura ofensiva, por el cansancio y la defensa madridista, y Laso dio la oportunidad a Marcus Slaughter de despedirse jugando en los últimos 40 segundos de partido y anotando dos puntos. El pívot estadounidense será cedido, con toda seguridad, al Maccabi.

El partido finalizó con 58-83. Veinticinco puntos de diferencia, de cordura.