Delatados por la cama

El TSJ entiende que un inmigrante se casó por conveniencia porque no coincide con su mujer al señalar el lado del lecho que utiliza cada uno. La pareja tampoco se puso de acuerdo en el color de las sábanas, ni en la tienda donde solían hacer sus compras

EFEMURCIA

Fue un simple detalle, pero al tribunal le bastó para darse cuenta de que algo raro ocurría en esa pareja. La Sala de lo Contencioso del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de la Región ha avalado la negativa a conceder el permiso de residencia a un inmigrante al entender que su matrimonio con una española fue de conveniencia.

Para llegar a esa conclusión, el tribunal tuvo en cuenta las discrepancias que mostró la pareja, durante su entrevista para obtener la residencia, sobre el lugar que cada uno ocupaba en la cama. Ambos no se pusieron de acuerdo en quién dormía en el lado derecho y quién lo hacía en el izquierdo. Un aspecto que podría parecer nimio pero que dice mucho de los momentos de intimidad compartidos.

La sentencia explica que durante el interrogatorio efectuado por la Policía Nacional para descartar que el matrimonio, residente en Cehegín, hubiese sido formalizado en fraude de ley y para obtener la residencia, se les preguntó por la posición que ocupaban en la cama. Los agentes se encontraron, en ese momento, con que cada uno de los contrayentes declaró una cosa distinta, no poniéndose tampoco de acuerdo sobre el color de las sábanas.

Estos vecinos de Cehegín discreparon también sobre las relaciones mantenidas antes de la boda El tribunal avala la decisión de la Delegación del Gobierno de denegarle el permiso de residencia

Así, según recoge la sentencia, el demandante aseguró que dormía en el lado derecho, y la esposa, en el izquierdo, y que las sábanas eran de muchos colores y que en la cama no había ni manta ni edredón, «declarando ella justo lo contrario en cuanto al lugar que ocupaban en la cama y que las sábanas eran de color verde, con círculos blancos y el edredón de color beige».

También discreparon en cuanto a la forma en que él llegó a España y sobre las relaciones mantenidas antes de la boda, no poniéndose tampoco de acuerdo sobre la hora en que se levantaban cada mañana.

Incongruencias

En cuanto al lugar en que realizaban las compras para el sustento de la pareja, el demandante aseguró que no tenían un sitio fijo, que iban a distintos supermercados, incluso que en ocasiones lo hacía en otro municipio murciano, el de Alcantarilla, ubicado a varias decenas de kilómetros de su lugar de residencia. Ella, sin embargo, afirmó que acudían a un establecimiento perteneciente a una cadena de supermercados.

La sentencia del Tribunal Superior de Justicia concluye con la desestimación del recurso presentado por el inmigrante, con lo que se confirma la resolución judicial que respaldó la decisión adoptada por la Delegación del Gobierno en Murcia de denegarle la tarjeta de residencia temporal de familiar de un ciudadano de la Unión Europea (UE).

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