La Verdad

«Los escritores no somos Nacho Vidal»

El escritor y profesor Juan de Dios García.
El escritor y profesor Juan de Dios García. / M. BUESO
  • Juan de Dios García publica 'Un fotógrafo ciego', un libro de poemas en el que el sexo, la muerte, la perversión, el cáncer, la guerra y la política tienen un lugar privilegiado

¿Es esta una buena época para ser poeta? Probablemente. Aunque en la Región nunca ha faltado poesía. Lo sabe bien Juan de Dios García (Cartagena, 1975), profesor de literatura, poeta, director de la revista 'El coloquio de los perros' y colaborador habitual en 'La Galla Ciencia'. Ahora publica 'Un fotógrafo ciego', un libro de poemas en el que el sexo, la muerte, la perversión, el cáncer, la guerra y la política tienen un lugar privilegiado.

"En contra de lo que parece, si sabes usar las redes, internet y sabes tocar ciertas teclas, la poesía comprada en libros no tiene por qué estar tan mal como ha estado siempre. Ahora mismo vivimos, a nivel nacional, no solo murciano, una etapa en la que ha surgido una tendencia brutal que se ha llamado de muchas formas, como poesía juvenil o poesía urbana -como si la poesía urbana no existiera ya antes. La industria editorial ha sabido captar que había un movimiento a nivel nacional, en todas las ciudades de España hay un bar en el que se recita poesía", señala. En Murcia, el bar Zalacaín con sus 'Lunes Literarios' y el Café Ficciones de Cartagena son los grandes referentes de la poesía, en un movimiento con mucha fuerza en la Región alimentado por los propios escritores, editores y clubes de lectura. "Hay mucho movimiento, y Murcia no se queda atrás. Por fin la poesía ha vuelto. En la época del ladrillo, había tanto dinero que se institucionalizó, y si algo bueno trajo la crisis es que la autogestión regresó. Ahora te puedes ir a varios bares y librerías que son la columna vertebral del quehacer cotidiano poético de la Región", puntualiza el autor.

El mundo de la poesía vive además un florecimiento a nivel nacional gracias a las creaciones de gente joven salida de Twitter: "Hace 15 años no nos hubiéramos creído que la poesía pudiera atraer, primero leída en directo, y que luego la gente fuera a comprar el libro. Y ahora mismo podríamos hablar de nombres que cualquier persona conoce aunque no sea aficionada a la poesía, como Irene X o Marwan". Otra cosa sería entrar en el debate de si entra dentro de la poesía 'convencional', o si podría resultar perjudicial para la literatura. "¿Perjudicial de qué? La única diferencia que veo de antes a ahora con este movimiento de poesía urbana o 'marwanera' es que la gente está leyendo poesía. Es decir, siempre ha existido industria del cine y de la música; ahora nos ha tocado a los poetas", explica.

Puerta de entrada

Esta poesía 'marwanera' puede ser también una puerta de entrada para la poesía 'convencional', algo que el propio Juan de Dios ha vivido en sus carnes. Es el caso de una joven que asistió a uno de sus recitales y luego subió una foto a su muro de Facebook con todos sus libros de poemas: "Un montón de libros de Defreds, Marwan… y el mío", 'Un fotógrafo ciego'. Aunque poco tenga que ver un estilo con el otro.

La de Juan de Dios García es una poesía más madura, no tan "de adolescentes", no se basa en el "marketing del personaje". Apenas usa redes sociales. Es un poeta que vive de su profesión, la enseñanza, aunque intenta que no se influyan mutuamente. "No me gusta la tentación del poeta-profesor. Se te puede ir la tendencia hacia lo moral, hacia lo profesoral en el peor sentido de la palabra; y yo creo que eso mata la creatividad".

Aunque es obvio que hay temas cruzados –García es profesor de literatura universal- pocas veces se mezclan ambos mundos. "En el último libro solo hay un poema, que se titula '¿Dónde estabas tú?', que es sobre el momento en el que todo el mundo escuchó la muerte de David Bowie y a mí me pilla en el trabajo. Yo me puse a mí mismo como personaje literario, pero lo transformo un poco, no es la pura realidad."

Mito de Sísifo

Este último libro, 'Un fotógrafo ciego', es un poemario que se articula en torno al mito de Sísifo, condenado a subir eternamente una pesada roca por una colina, para volver a caer al llegar a la cima: "Sísifo no es ni un héroe ni un antihéroe, es simplemente un hombre que intenta sobrevivir. Aunque este libro es de poemas, está escrito con toda la intención para que tenga un personaje literario que va apareciendo de vez en cuando creando una atmósfera más de narrativa". Aunque Juan de Dios García deja claro que la mitología no es el tema principal del libro, solo el "hilo conductor y narrativo" que aúna los poemas.

El título del libro es cuestión aparte. "Soy muy obsesivo con los títulos, y tras darle muchas vueltas cogí un verso de un poema que se llama 'Autorretrato' que me gusta mucho, que dice 'un fotógrafo ciego me dispara'. Este parecía un oxímoron perfecto para el título, pero el autor necesitaba "la idea que cristalizase intelectualmente el fotógrafo ciego". Así, descubrió que existe realmente un fotógrafo ciego esloveno, Evgen Bavcar, que es además un filósofo que reflexiona sobre la capacidad de fotografiar desde la oscuridad, desde la ceguera, "la idea perfecta que me faltaba en el mito de Sísifo, que incluso se ilusiona, aún sabiendo que la piedra va a volver a caer, y se imagina a sí mismo feliz para no caer en la depresión y en la desesperanza".

Sus poemas se basan en situaciones reales, aunque no necesariamente son autobiográficos. "El escritor se convierte en un vampiro, y cada vez te vampirizas más", de modo que se fabula con historias que se oyen en el día a día, con hermanas de otros, o incluso con perversiones ajenas. "Casi todas las historias son reales, aunque no me hayan pasado a mí. A veces son, incluso, estampas casi universales, tomando puntos de referencia que hacen extremadamente fácil al lector verse en esa situación, como es el caso de 'Playa Galúa', un poema en el que la mítica playa de La Manga es el escenario de una noche en la que las drogas, el alcohol y el sexo son los protagonistas. La costa murciana se convierte aquí en símbolo: "La Playa de Galúa es un territorio del Mediterráneo, y hay muchas 'playas galúa', muchos puntos calientes, por el mundo", detalla.

Política y mitología

En 'Un fotógrafo ciego' hay mucha crítica política ('Política' es el título del poema que abre el poemario), pero García no quiere ir más allá. "Es un libro político por una serie de chispazos que voy soltando, pero es un libro de poemas, no un panfleto político". En su devenir literario, Sísifo es, entre otros, consumidor de prostitución y muere ahorcado en una cárcel: "Es la duda entre la bondad y la maldad del ser humano".

La mitología es también un tema recurrente en este poemario, con Ulises y Pigmalión como compañeros de Sísifo. "Vivo la cultura de una manera natural", explica este profesor de literatura universal. Pero añade que el poemario es para todos los públicos: "Mi culturalismo no es elitista, aunque suene a contradicción. Una persona que se acerque a un libro de poesía contemporánea y no conozca a Ulises es rarísimo, o que no conozca la escena de las sirenas, que creo que sale hasta en 'Los Simpsons'".

El sexo y la sensualidad tienen también una posición destacada en 'Un fotógrafo ciego', de maneras muy variadas. "Juego varias veces con la perversión sexual, hay perversiones más saludables y otras que menos". En uno de sus poemas ('Romana') coquetea, precisamente, con la sensualidad no buscada de las mujeres y el hombre como 'voyeur'. Este, además, termina con un comentario que pone en duda el buen hacer de los escritores en cuanto a artes amatorias, esa suerte de leyenda urbana que pone a sus compañeros de profesión como buenos amantes. "Creo que no abundamos los casanovas en el mundo de la literatura. Hay varios campos, ¿no? Y en el campo literario no creo que seamos ninguno Nacho Vidal".

Y en el terreno del sexo no falta referencia a la prostitución, que aparece de forma muy natural en varios de los poemas, a modo de crítica velada. "Entre varones heterosexuales y, quizás también entre hombres homosexuales es más habitual de lo que se cree, desgraciadamente, las visitas a prostíbulos y el menosprecio de la mujer. Y estoy hablando de Occidente, de Europa. Algunas mujeres utilizan ya servicios de prostitución masculina, y no pocas", señala. Para el poeta, la prostitución es el capitalismo llevado al extremo, aunque "sigue siendo inmoral y por eso es un tema tabú". Y no solo entre profesiones tradicionalmente 'dadas' a la prostitución, sino también estudiantes y padres de familia: "Hay demanda, y se convierte en una industria. Hoy en día hay auténticos 'Corte Inglés' de la prostitución".

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