La Verdad

David Macián, ayer, en Cartagena.
David Macián, ayer, en Cartagena. / Antonio Gil / AGM

«Me dejé llevar por la pasión sin medir bien mis fuerzas»

  • David Macián presenta esta tarde en el FICC su ópera prima, 'La mano invisible', una adaptación de la novela homónima de Isaac Rosa

'La mano invisible', cuenta David Macián (Cartagena, 1980), «es una película hecha al 'margen de la ley'». «No hemos contado con ninguna ayuda institucional, ni de televisiones. Han sido -dice- cuatro años de trabajo con mucho sufrimiento porque la falta de medios era evidente y las energías cada vez iban a menos». David Macián comenzó a dar forma a 'La mano invisible', largometraje que hoy -19.00 horas- se proyecta en el Festival Internacional de Cine de Cartagena (FICC) dentro de su sección oficial, en 2012. El proyecto era, y es, su ópera prima, y la adaptación de la novela homónima de Isaac Rosa, una reflexión sobre el sistema de trabajo que requería un amplio elenco de actores y recursos. «Me dejé llevar por la pasión sin medir bien mis fuerzas y no me planteé si lo que quería hacer estaba o no a mi alcance», reconoce Macián, consciente de que «cualquier otra persona hubiera empezado por un proyecto pequeñito».

Finalizar la película le ha costado, dice, cuatro años de trabajo y muchas horas de sueño, pero ha cumplido su primer objetivo: estrenarla. Lo hizo hace apenas unas semanas en el Festival de Cine Europeo de Sevilla, donde se proyectó por primera vez en pantalla grande. Ahora lo hará en el FICC, y el viernes en el Festival Internacional de Cine de Tarragona, Rec. «Por el momento -precisa Macián- no hemos recibido críticas negativas, todo ha sido positivo y eso nos llena de energía». Su intención es mover la cinta por festivales e intentar llevarla, de cara al próximo verano, a los cines: «Lo que quiero es que se vea. Sé que no es una película comercial y que estamos abocados a las dos grandes ciudades, Madrid y Barcelona, pero es importante estar en los cines. Estamos acostumbrados a ver contenidos audiovisuales en el ordenador o en la pantalla del móvil, y eso es un error, porque le quitas valor a todo el trabajo que hay detrás. Las películas hay que verlas en las mejores condiciones posibles».

Para sacar adelante 'La mano invisible', Macián creó junto al equipo de actores una cooperativa que ha sido la encargada de producir el largometraje, y llevó a cabo una campaña de 'crowdfunding' a través de internet, con la que logró financiar parte de los gastos de rodaje. «Profesionalmente, he aprendido un millón de cosas con este trabajo, pero también en lo personal esta película me ha aportado mucho; he aprendido de la enorme generosidad de muchas personas, que es algo que a veces resulta difícil encontrar», apunta Macián.

Decidió llevar al cine la novela de Rosa porque, cuenta, «toca un tema, el mundo laboral, clave en estos tiempos», pero fundamentalmente porque se vio reflejado en ella: «Para poder llegar hasta aquí, he pasado los últimos diez u once años compaginando mis cortometrajes con trabajos basura en los que, como máximo, he estado un año y medio o dos. Todo este periplo me ha permitido analizar cómo es el trabajo, cómo se organiza y cómo son las relaciones humanas en estos ambientes. La novela me resultó muy cercana», revela.

Si se podría trabajar o no mejor es una de las cuestiones que Macián plantea en su película, en la que diferentes profesionales se reúnen en una nave industrial para desempeñar sus tareas ante la atenta mirada de un grupo de espectadores. No da respuestas; solo, dice, busca una «reflexión», y que sea en Cartagena «es especial». «Aquí puedo compartir la película con mis amigos y mi familia».