La Verdad

Fernando Aliaga: «La elegancia se puede pulir, pero se tiene o no se tiene»

El diseñador murciano Fernando Aliaga, junto a algunas de sus creaciones, en su atelier de La Alberca, en Murcia.
El diseñador murciano Fernando Aliaga, junto a algunas de sus creaciones, en su atelier de La Alberca, en Murcia. / Guillermo Carrión / AGM
  • El creador murciano presenta esta tarde en Cieza su colección 'Toujours fleurs' con vistas al río Segura y a los campos en flor

'Siempre flores' ('Toujours fleurs') es el nombre de la colección de alta costura que el diseñador murciano Fernando Aliaga (La Alberca, Murcia, 1975) presentó en octubre de 2015 en la pasarela Alicante Fashion Week: una treintena de estilismos elaborados a base de tul, transparencias y piezas de cristal «muy femeninos, alegres y con mucho color». Siguen siendo un atractivo escaparate de su trabajo y esta tarde vuelve a desfilar con ellos. Lo hará en un escenario especial, al aire libre, y junto al río Segura.

El evento, programado para esta tarde a las 18.00 horas en el paraje La Era, en Cieza, está incluido en el catálogo de actividades impulsado por el Ayuntamiento ciezano para promover las visitas al municipio, aprovechando el espectáculo de color que ofrece a la vista la floración de sus campos de frutales. Una fotografía pintada con distintas tonalidades de rosas, blancos y verdes que Aliaga pretende trasladar a la pasarela. La cita, cuenta, es «una posibilidad única y muy buena para dar a conocer nuestros diseños y para unir la alegría que genera la colección con el entorno».

La moda, dice Aliaga, familiarizado con el trabajo entre patrones y telas desde pequeño -su padre regentó durante años una sastrería- «es diversión, imaginación, sueño, ilusión; nunca he pensado en ella como un negocio, aunque indudablemente lo sea». Estudió Derecho y ejerció como abogado. Hace cinco años decidió dar un cambio a su vida: «Llega un momento en el que te das cuenta de que solo vives una vez, y tienes que apostar por lo que realmente quieres», defiende. Tuvo suerte, dice. «El primer producto que hice gustó y pude montar el taller».

En 2014, con solo dos años dedicado de lleno a materializar sus ideas, logró el primer galardón para diseñadores consolidados del certamen Murcia Fashion Week con su propuesta 'A la caza de las meninas', protagonista también del programa de moda y literatura que la Biblioteca Regional acogió ese mismo año en su entrada principal con la exposición de varios diseños de jóvenes creadores de la Región. En Murcia, reconoce, «hay muchos diseñadores pero faltan pasarelas donde mostrar las colecciones». «Certámenes como Mmod (Murcia Open Design) y Murcia Fashion Week ya no se celebran y hay muy pocas oportunidades», señala Aliaga.

Él ha paseado sus diseños en dos ocasiones en la semana de la moda de Alicante, y el pasado año en la primera edición de Bolivia Fashion Week, en la ciudad de Cochabamba, en el país latinoamericano. Su objetivo es Madrid. «Hasta ahora nos hemos centrado en el diseño de prendas a medida y en exclusiva, pero mi intención es tener una línea de producción en serie, además del trabajo que hagamos en el atelier. Desfilar en una pasarela como Madrid tiene un coste muy alto y por eso todavía no lo hemos hecho», apunta. El próximo febrero podría ser su estreno en la capital española; ese es, al menos, el deseo de Aliaga, cuya última colección, 'Un paseo por el cielo', se pudo disfrutar el pasado octubre en Alicante.

En estos cinco años de aventura el crecimiento de la firma Aliaga «ha sido paulatino». «A los murcianos -mantiene- les gusta la moda y vestirse a medida» y su taller ha ido incorporando cada vez más clientes. Las creaciones de Aliaga -abarcan, además de moda textil, el diseño de calzado y complementos- buscan, afirma el murciano, «magnificar la elegancia de quienes se visten con ellas». Sus vestidos, asegura, «logran que las mujeres que los llevan se evadan del mundo y que, al quitarse las prendas, tengan la sensación de volver a la realidad. Y esta no es una idea que me haya inventado yo, sino algo que me han dicho las propias clientas». Si lo consigue, afirma, es porque diseña «con cariño y amor» por su trabajo y porque cuida «el detalle y la calidad de todos los productos que hago»: «Sueño las colecciones. No me fijo en nada, ni busco inspiración en nada concreto, simplemente me nutro de lo que me rodea; una simple comida, por ejemplo, puede inspirarte». Lo que no puede obviar, reconoce, es que «somos animales sociales y hay tendencias que la gente sigue y con las que se siente a gusto, y eso tienes que respetarlo».

Belleza

Sus diseños fuera de pasarela responden siempre a un estudio personalizado sobre el color y formas «que mejor pueden resaltar la belleza de cada persona». Asesora, diseña y también maquilla, esto último más como un 'hobby' que como dedicación profesional. En su trabajo no hay reglas -«el negro», deja claro, «es un color más, y el brillo no es exclusivo para la noche»-; lo que importa, asegura, «es la armonía», que ese equilibrio «se transmita» y tiene que ser en conjunto, si no, «es porque o sobra o falta algo». La elegancia, sin embargo, es inherente a la persona, sus diseños buscan potenciarla pero esta es «una cualidad humana -mantiene- que tienen determinadas personas desde que nacen, y no se puede adquirir ni aprender; se puede pulir o ir modelando pero no se adquiere. Es una cuestión de actitud. Se tiene o no se tiene», responde.

Atraído por las formas y cortes clásicos -«son los que a lo largo de la Historia más han favorecido al ser humano»-, en sus creaciones mezcla tejidos, colores, estilos y tendencias: «La moda clásica -defiende- hay que actualizarla con cortes vanguardistas». Esa línea es la que sigue 'Toujours fleurs', la colección que hoy vuelve a sacar a la pasarela y en la que incluye vestidos, faldas, abrigos, tocados, bolsos y zapatos con motivos florales.

Temas