La Verdad

Restaurantes como soles

A penas hace unos días, asistíamos como cada año a un acto singular y único: la presentación oficial de la Guía Repsol que, en su edición número treinta y seis, atesora cincuenta y tres restaurantes murcianos.

La Guía Repsol no es una simple guía de restaurantes, ni un mapa de carreteras. Es el más completo escaparate para la restauración y la gastronomía españolas.

Para la Academia de Gastronomía uno de los grandes retos sigue siendo conseguir la máxima visibilidad y reconocimiento a las tres grandes cocinas de la Región: la de nuestra espléndida costa, la de nuestras sorprendentes tierras del interior, el Noroeste, la Vega Media y el Altiplano y, claro está, la cocina de las vegas huertanas.

Estamos apostando todo nuestro esfuerzo en poner el foco de luz sobre una Región que tiene un patrimonio gastronómico variadísimo, resultado de la fusión milenaria de siete civilizaciones y un esperanzador grupo de cocineros, restauradores y hosteleros, bodegueros, enólogos, empresarios y especialistas de la agroalimentación regional que están trabajando muy bien «para poner a la Región donde le corresponde como potencia gastronómica y alimentaria».

En fin, la labor humilde que realizamos desde la Academia de Gastronomía con la Guía Repsol es un trabajo en equipo a lo largo de todo el año donde, casi como en un laboratorio, cada cual realiza una labor de precisión, búsqueda y contraste de resultados y, a la vez, no olvidamos la visión estratégica a la hora de elaborar una buena relación de restaurantes candidatos para la Guía. Si el año pasado nos centramos en lo más urgente, que era dar una visión regional de la gastronomía murciana en la propia guía, para 2015 hemos hecho una propuesta ambiciosa para que la máxima distinción de ésta, los preciados Soles de Repsol, destaquen, además de la creatividad y la innovación que siempre es la vanguardia que encabeza, también la gastronomía de producto de nuestra región, con destacadas referencias de restaurantes de los cuatro puntos cardinales de nuestra tierra. Todos ellos son restaurantes como soles. Y si estamos a lo que hay que estar, el esfuerzo diario, el deseo de superarse y la motivación de mostrar lo mejor de este maravilloso rincón de España, traerán nuevas alegrías y reconocimientos. Y la satisfacción de sentirnos útiles con lo que sabemos hacer. Felicidades.