La Verdad

Un momento de la pieza de Forsythe.
Un momento de la pieza de Forsythe. / CND

Cuarto y mitad

  • Ejemplar actuación de los bailarines de la Compañía Nacional de Danza, a pesar de su difícil situación laboral

Dícese popularmente cuarto y mitad al peso que de un determinado producto se quiere comprar. Luego están las subastas, ofertas y adquisiciones. Tanto vales, tanto pago. Y para eso el pagador mira, compara y si encuentra algo mejor, pues lo compra marcando su precio justo. Subasta de bailarines, como mencionaba en su día el desaparecido Delfín Colomé ante situaciones precarias de compañías de danza. Pues en algo así parece ser que se va a convertir, a partir de ahora, la asistencia a las actuaciones de nuestra sufrida Compañía Nacional de Danza (CND), cuya difícil gira en el Teatro Real de Madrid a causa de las horas extras no abonadas terminó brillantemente el pasado domingo recibiendo un gran aplauso y el apoyo incondicional del público. Porque viendo bailar a todos y cada uno de los bailarines, con la murciana María Muñoz totalmente integrada, nadie diría que en su contrato se prioriza el cuánto antes que el cómo, y si te pasas corta y punto. Sin embargo, por encima de todo se han volcado en afrontar el variado e interesante programa con el que su director, José Carlos Martínez, continúa apostando por la línea marcada desde el principio en su proyecto, presentado hace ya dos años. Elenco clásico, elenco contemporáneo. 'Allegro Brillante', de Balanchine, tan difícil, rápido y exacto, volando con la música de Chaikovsky que tanto ayuda a la danza. Una obra tan fresca y actual en mayo de 2014 como lo fuera en marzo de 1956 en su estreno en el City Center of Music and Drama de Nueva York por el New City Ballet. La tradición clásica del paso a dos en 'Delibes Suite', estrenada en octubre de 2013 en el Teatro Guerra de Lorca, aporta la técnica académica adecuadamente tratada para dar paso a los creadores contemporáneos más atractivos del siglo XX, con un espléndido y riguroso trabajo de 'In the Middle, Somewhat Eleved', de Forsythe, obra conocida en nuestros escenarios desde su estreno por la CND en 1992. Y como colofón espectacular, la esperada creación de Mats Ek, 'Casi-Casa', toda una prueba de fuego para el elenco. Obra peculiar, como todo lo nacido de la mente de un artista que se inspira en lo cotidiano, en gestos naturales, en movimientos nada artificiales. Un sillón, una cocina, una puerta, una casa en la que entras o estás fuera. Captar la atención con algo que no parece ser nada, y de pronto ahí estás pensado en lo que va a pasar. Difícil técnica, difícil coordinación, y un perfecto entendimiento entre coreógrafo y «la mano de obra» para obtener un tan excelente resultado. Porque si consigues ver cosas que no están hechas para ser miradas, lo que desde luego sí vemos son a estos nuestros bailarines, de nuestra danza, de nuestra cultura, de nuestro arte de la danza, y que con la que les está cayendo se lanzan al escenario a mostrar cómo se baila. Oiga..., ¿a cuánto el cuarto y mitad?