Las cuentas de un directivo de Adif y su mujer recibieron casi medio millón sin justificación

Santiago Cobo, en Murcia en 2008, explicando una de las obras de la línea del AVE./Israel Sánchez/ AGM
Santiago Cobo, en Murcia en 2008, explicando una de las obras de la línea del AVE. / Israel Sánchez/ AGM

En su declaración ante la Guardia Civil y Aduanas, Santiago Cobo no pudo explicar las razones del fuerte incremento en sus saldos bancarios en 2013

Ricardo Fernández
RICARDO FERNÁNDEZ

En el último trimestre de 2013, el saldo medio de las cuentas bancarias de Santiago Cobo, alto cargo de Adif imputado en las diligencias sobre un descomunal fraude en las obras del AVE a la Región, registró un incremento de 415.520 euros respecto al que tenía en el mismo periodo de 2012. De igual modo, a 31 de diciembre de 2013, el saldo global de sus posiciones bancarias había aumentado en 283.349 euros en relación con la misma fecha del año anterior. Y todo ello sin que tan elevado incremento pudiera justificarse en virtud de los rendimientos netos del trabajo que legalmente venía declarando, según se recoge en un informe sobre su situación patrimonial que investigadores del Servicio de Vigilancia Aduanera han remitido al Juzgado de Instrucción número 9 de Murcia, que coordina las diligencias por el llamado 'caso César' sobre supuesta corrupción en las obras del AVE a Murcia.

Las cuentas de la esposa de este directivo de Adif tampoco fueron ajenas a tal circunstancia. De esta forma, y siempre según el mencionado informe de Aduanas, el saldo medio de esta mujer creció en 400.806 euros en ese mismo periodo y el saldo global, a 31 de diciembre de 2013, habría registrado un aumento de 180.350 euros. Sin que tampoco, según reseñan los investigadores, esas cifras puedan justificarse en función de sus ingresos legales declarados por su trabajo.

Sumando tales datos, las cuentas del matrimonio habrían pasado en el último trimestre de 2013 de tener 323.000 euros a alcanzar los 1.138.000 euros, con un salto de más de 815.000 euros. A final de ese año 2013, el saldo global se había incrementado en el seno familiar en más de 463.000 euros.

«Se desconoce el origen de ese importante incremento patrimonial registrado en 2013, superando ampliamente a la suma de los rendimientos netos declarados» tanto por Santiago Cobo como por su esposa.

Hay que tener en cuenta que el alto cargo de Adif, quien fue director de la Línea de Alta Velocidad al Levante, responsable del proyecto de alta velocidad a La Meca y actual subdirector de Construcción III, percibió en 2013 unas retribuciones netas de 116.000 euros por su trabajo, mientras que el salario anual de su mujer fue de algo más de 23.000 euros, según los datos en poder de la Agencia Tributaria que se han remitido al juzgado. «Esto supondría que, aunque Santiago Cobo y su esposa hubieran dedicado todos sus rendimientos netos de 2013 y 2014 exclusivamente a incrementar sus saldos bancarios y a entregarle una donación de 340.000 euros a su hijo, aún existiría un incremento patrimonial de 171.319 euros cuyo origen se desconoce», reseñan los investigadores. «Y todo esto sin considerar ninguno de los gastos que el matrimonio necesariamente tuvo que realizar para afrontar su subsistencia diaria, suministros, servicios, impuestos..., a lo largo de estos dos ejercicios».

La conclusión a la que llega Aduanas es que «el origen de parte de los fondos que constituyeron el incremento patrimonial detectado en 2013 y 2014, obtenidos por Santiago Cobo y su cónyuge, no parece que pueda corresponderse con sus ingresos legales conocidas hasta ahora».

Una vivienda para su hijo

A los investigadores no les ha pasado desapercibida una operación que el matrimonio efectuó en agosto de 2014. En un mismo día, y de forma simultánea, Cobo y su esposa donaron 340.000 euros a su hijo en un despacho notarial, el vástago adquirió y escrituró a su nombre una vivienda por ese precio y, seguidamente, donó a sus padres mediante otra escritura el usufructo vitalicio de ese inmueble, de manera que eran ellos quienes lo iban a disfrutar durante toda su vida.

De esta manera, el hijo figuraba a efectos legales como el dueño de la vivienda, pero quienes realmente podían disfrutarla eran sus padres.

Cobo no solo tuvo que dar explicaciones el pasado 17 de octubre sobre la fiscalización que se hizo de los fondos públicos invertidos en las obras del AVE a Murcia, que fueron supuestamente esquilmados por una trama ya desarticulada. Lo que no esperaba es que la Guardia Civil y Aduanas le fueran a interrogar por el origen de ese dinero que llegó a sus cuentas y a las de su esposa.

Indicó que sus únicos ingresos procedían de su trabajo y el de su esposa, además de rendimientos de su capital mobiliario y las devoluciones del IRPF, y no supo explicar cómo el saldo de las cuentas del matrimonio creció de forma tan importante a finales de 2013. «Solo se puede deber a un error. Intentaré recabar la información de la entidad bancaria», afirmó. Cobo negó haber tenido ingresos irregulares y, ante la insistencia de los investigadores, señaló que se remitía a sus respuestas anteriores.

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